“Dualidad” de discurso oficial preocupa al sector financiero

Las diferentes visiones que coexisten dentro del gobierno sobre aspectos clave de la economía –que en los últimos días generaron “incertidumbre” entre el empresariado local– extendieron su influencia al sector financiero que comenzó a escuchar con recelo las expresiones vertidas por miembros del Poder Ejecutivo.
El gerente general del Banco Santander, Jorge Jourdan, dijo ayer que “preocupa al sistema financiero en su conjunto” los distintos “discursos” que se escuchan desde el gobierno, “sobre todo los que van en contrasentido uno del otro”.

“Uno tiene la percepción de encontrar que estamos en un país con varios gobiernos”, graficó.

El principal del Banco Santander hizo referencia al enfrentamiento que se evidencia por momentos entre la conducción que intenta imprimir el Ministerio de Economía, y las acciones que se adoptan desde otras carteras de gobierno, que en muchos casos contradicen los lineamientos de promoción de la inversión dictados desde la sede de Colonia y Paraguay.

“Nos cuesta muchas veces creer que el discurso (de Astori) se plasme en la realidad, porque cuando prendemos la radio, escuchamos otros ministros con otros discursos que no van necesariamente en la misma línea”, ejemplificó Jourdan.


Limitación al crédito. A modo de ejemplo, el ejecutivo del Banco Santander sumó elementos y enumeró la normativa aprobada en materia laboral –como la ley de tercerizaciones y la derogación del decreto que permitía el desalojo de empresas ocupadas– que, a su entender, “limitan el mercado de crédito” de forma indirecta.

“Cuando al dar un crédito hipotecario a un particular, se corre el riesgo que la empleada doméstica ocupe la casa y ni siquiera se pueda rematar, la situación se complica”, ironizó.

Jourdan expuso ayer en las Primera Jornadas de Análisis de la Situación Nacional, organizadas por la Universidad de Montevideo, momentos después que el ministro de Economía, Danilo Astori, disertara sobre “El ambiente de negocios en Uruguay”. El panel de expositores fue completado por Marvin Risco, de la empresa forestal norteamericana Weyerhaeuser, y Nicolás Herrera del Estudio Guyer & Regules.


Discursos enfrentados. La lista de desencuentros protagonizados por miembros del gobierno sumó varios ítems en las últimas semanas, siendo sus principales protagonistas el titular de Economía y su par de Ganadería, José Mujica.

Una de los desencuentros se registró cuando Mujica declaró estar dispuesto a gravar las exportaciones de carne para subsidiar el consumo interno en momentos en que se registraban alzas en el precio de ese producto. Ese camino fue rechazado enérgicamente por Astori.

La semana pasada, el líder del MPP se mostró “preocupado” por el avance extranjero en sectores clave de la agroindustria, declaraciones que formuló al conocerse la compra de la arrocera Saman por parte de un grupo de Brasil, país que tiene una importante presencia en la industria frigorífica local. En ese caso, Economía, que impulsa la llegada de inversores, se mantuvo al margen de opinar por considerarlo una “operación entre privados”.

De Mujica fue también la iniciativa de legislar para limitar la propiedad de tierras a nombre de sociedades anónimas, como forma de evitar la “extranjerización” de los campos.

La incertidumbre generada por la normativa –aprobada en diciembre por el Parlamento– generó el lunes 27 la intervención de tres ministros (Economía, Industria y Ganadería) para “tranquilizar” a la empresa forestal Weyerhaeuser, que analizaba posponer sus planes de expansión de inversiones en el país.

La preocupación se desactivó con el compromiso asumido ante el ejecutivo de la firma, Marvin Risco, de nombrar “esta semana” el comité encargado de evaluar que empresas estarán dentro de las excepciones de la ley, entre las que se encuentra Weyerhaeuser, según aseguró Mujica.

Esa norma legal también genera diferencias entre Astori y Mujica, que quedaron en evidencia ayer cuando el ministro de Economía fue consultado por el operador agropecuario Gerardo Zambrano. Ante sobre si pensaba que “limitar la propiedad de la tierra estimula la inversión”. El secretario de Estado contestó con un breve y tajante “no”.

Astori dijo ayer a El Observador que no recibieron nuevas consultas sobre ese tema y dijo que la respuesta dada a la compañía norteamericana contempla “todas las situaciones similares”, por lo que no deberían configurarse nuevas interrogantes sobre ese asunto a nivel empresarial.