A Brasil le interesa el ALCA, pero ‘no se va a tragar cualquier oferta’

BRASILIA | EFE

El canciller brasileño, Celso Amorim, cree que Estados Unidos no firmará un acuerdo bilateral con Mercosur, porque la unión Brasil-Argentina «no se va a tragar cualquier oferta», a diferencia de «casi todos los otros países» que han negociado con Washington.

En una entrevista publicada ayer en Folha de Sao Paulo, Amorim ratificó que su país quiere acceso al mercado estadounidense, con o sin el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas).

«Nuestro objetivo es tener una buena negociación con Estados Unidos, el hecho de ser ALCA o no ser ALCA no es esencial», dijo.

Brasil y Estados Unidos tienen previsto reanudar en las próximas semanas sus hasta ahora infructuosas conversaciones en torno al ALCA.
Los dos países presiden las rondas de negociaciones que apuntaban a un acuerdo en bloque del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).

Amorim no ocultó su pesimismo respecto a las nuevas rondas de negociación. «Va a ser un impasse permanente. Nosotros no vamos a aceptar esas reglas (de propiedad intelectual e inversiones) mientras no haya reglas sobre subsidios», subrayó.

«Avanzaríamos más rápidamente si nos concentráramos más en acceso a mercados y menos en reglas generales para el hemisferio. Es difícil encontrar reglas generales con las cuales todos estén de acuerdo», agregó.

Amorim explicó que su país no es contrario a la iniciativa del ALCA y «hasta puede trabajar en ella siempre y cuando se ponga énfasis en el acceso al mercado» estadounidense.

queja. La principal queja de Brasil en estas negociaciones es la supuesta reticencia de EE.UU. a abrir su mercado agrícola a los productos del Mercosur.

En la última reunión ministerial del ALCA, en 2003, se acordó que los países americanos podían cerrar acuerdos bilaterales con Estados Unidos, lo que en efecto ha ocurrido con varios casos en todo el continente.

«Yo creo que ellos (Estados Unidos) piensan que pueden obtener más concesiones de otros que de Mercosur, que cuenta con Brasil y Argentina, que estamos unidos», dijo el canciller.

En su opinión, Washington quiere enarbolar los resultados obtenidos con esos otros países para presionar a Mercosur.

Amorim admitió que no obstante el ALCA sigue en su agenda.

«Pero no puede ser la única prioridad u obsesión del gobierno brasileño», dijo.

Respecto a las también accidentadas negociaciones comerciales con la Unión Europea, el canciller dijo que ve posible avanzar en 2005. Destacó la disposición del bloque europeo de conceder cuotas para la agricultura de Mercosur.

«Con la UE nos aproximamos en las negociaciones. Eso no ocurrió con el ALCA», dijo.