A la espera del rescate los mercados dieron una tregua.

El presidente George W. Bush, prometió ayer luchar para lograr la aprobación de su plan de rescate financiero, rechazado el lunes por el Congreso, mientras líderes mundiales reclaman a Washington medidas urgentes para contener la crisis.

El mensaje de Bush tranquilizó a Wall Street, donde el Dow Jones cerró en alza de 4,68%, y el Nasdaq subió 4,97%, con la esperanza de que una nueva versión del plan de rescate sea finalmente adoptado en los próximos días.

En Latinoamérica, las bolsas siguieron la estela de Wall Street y recuperaron gran parte de sus pérdidas del lunes. El Ibovespa de San Pablo subió 7,63%, México recuperó 3,9%, Bogotá aumentó 1,19% y Buenos Aires trepó 3,41%.

La bolsa de Londres cerró con una ganancia de 1,74% a 4.902,45 puntos. La bolsa de París ganó un 1,99% a 4.032,10 puntos y la bolsa de Francfort subió un 0,41% a 5.831,02 puntos. La bolsa de Madrid cerró en alza de 0,38% y la de Bruselas trepó un 3,19%.

El lunes, Wall Street vivió una de las peores debacles de su historia tras el rechazo de los diputados al plan de US$ 700.000 millones.

«Estamos en una situación de emergencia, y las consecuencias serán cada día peores si no tomamos medidas», advirtió Bush, horas después de la debacle.

«Prometo a los ciudadanos (estadounidenses) y a los ciudadanos del mundo, que éste no es el fin del proceso legislativo (…) mi administración seguirá trabajando estrechamente con los líderes de los dos partidos» en el Congreso, dijo Bush.

El candidato presidencial republicano John McCain criticó ayer la «inacción» del Congreso tras el rechazo del plan. «Ayer (lunes) el país y todo el mundo contaban con Washington para mostrar su capacidad de liderazgo, y una vez más el Congreso llegó con las manos vacías», acusó.

Por su parte, el candidato demócrata, Barack Obama, dijo que es un «escándalo» que los contribuyentes deban financiar un plan que detenga una crisis causada por la insensatez de los financistas, pero advirtió que si el Congreso no actúa «millones de puestos de trabajo pueden perderse, puede venir luego una recesión dolorosa».

reclamo. El primer ministro británico Gordon Brown dijo ayer que Estados Unidos, donde «empezó» la crisis, «tiene una responsabilidad hacia el resto del mundo y hacia sí mismo».

La Comisión Europea reclamó a Estados Unidos que «asuma su responsabilidad» ante la crisis, y la canciller alemana, Angela Merkel, llamó a una nueva votación del plan para restaurar la confianza en los mercados.

El primer ministro de Japón, Taro Aso, pidió por su parte que «no se deje colapsar el sistema financiero mundial».

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, también llamó a los estadounidenses a asumir su «responsabilidad».

«No considero justo que ahora que (los países en desarrollo) comenzamos a mejorar un poco en el siglo XXI, seamos sacrificados porque el sistema financiero internacional se convirtió en un casino en el que las personas apostaban a ganar dinero fácil sin ninguna responsabilidad», declaró el presidente brasileño en Manaos.

Impacto. Las repercusiones de la crisis se hacían sentir especialmente en Europa, donde varios bancos debieron ser nacionalizados o vendidos a precios de descuento en los últimos días para evitar la quiebra.

El banco franco-belga Dexia se convirtió ayer en la última institución financiera parcialmente nacionalizada, esta vez por los gobiernos de Francia, Bélgica y Luxemburgo, que se quedaron con parte del banco a cambio de una inyección de 6.400 millones de euros (US$ 9.194 millones).

Francia, España, Italia, Portugal y Polonia sintieron ayer la necesidad de asegurar que sus sistemas bancarios pueden soportar las crecientes presiones que también obligaron al banco belgo-holandés Fortis y al británico Bradford & Bingley a ser rescatados el fin de semana.

Pero las bolsas europeas cerraron en alza, impulsadas por la apertura alcista Wall Street y también por la esperanza de que el Congreso apruebe finalmente el plan de rescate en una nueva votación.

Entretanto, la Unión europea contempla nuevas medidas para mejorar el funcionamiento del sistema financiero ante la crisis que se abate sobre el Viejo Continente, aunque un plan de rescate como el estadounidense parece de momento descartado, y difícil de adoptar entre 27 países. «Preparamos algunas medidas, y no solamente a nivel europeo; hay que hacer algo a nivel global», declaró ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

tasas. Los mercados de crédito, donde los negocios acuden para obtener dinero para trabajar, no mostraron señales de alivio ayer. La clave tasa interbancaria de referencia Libor, que usan los bancos para prestarse entre sí, subió aún más, lo que significa que se estrechará la disponibilidad de créditos, lo que podría extenderse al resto de la economía. La Libor a tres meses para créditos en dólares subía marcadamente ayer, a 4,05% frente a la de 3,88% del lunes. La Libor a tres meses para créditos en euros, entretanto, subía a 5,27%, frente a la de 5,22% del lunes.