A un paso de las elecciones, España coquetea con el desastre.

La mano del BCE cerró una nueva jornada llena de tensiones en los mercados europeos. España recaudó 3.563 millones de euros en bonos a 10 años, pero pagó un rendimiento medio de 6,97%, 30% más con respecto al costo de la anterior emisión del 20 octubre.

Es el interés más alto que paga el Tesoro español en bonos a 10 años desde 1997, cuando todavía con la peseta en circulación el rendimiento fue de 7,26%.

El gobierno saliente -las elecciones generales serán el próximo domingo-, negó que España necesite un rescate financiero y achacó lo ocurrido a los problemas que están asolando al euro.

«La sostenibilidad de nuestra deuda está fuera de toda duda», dijo la ministra de Economía, Elena Salgado. Agregó que «estamos en unos ataques sistémicos a nuestra deuda soberana, a la deuda soberana de muchos países». «Hoy es España, ayer fue Italia, el día anterior pudo ser Bélgica, el día de mañana puede ser cualquier otro país, incluso de los considerados centrales en el euro, como pueden ser Austria o Francia», sostuvo.

Salgado aseguró que a pesar de las tensiones España ahorrará 3.000 millones de euros de la partida de 27.000 millones consignada en el presupuesto de 2011 para afrontar los pagos correspondientes a los intereses de su deuda.

«Nuestra deuda es perfectamente sostenible, aunque es verdad que desearíamos pagar precios más bajos cada vez que hacemos emisiones», reconoció Salgado.

En la subasta de ayer, además del alto costo, la demanda fue bastante pobre. La cantidad de deuda colocada fue inferior al máximo de US$ 5.380 millones que se había marcado el Tesoro.

Tras la emisión, el rendimiento de los bonos españoles a largo plazo subía ayer a 6,79% en el mercado secundario con la prima riesgo disparada en 499 puntos básicos con respecto al bono de referencia alemán. Ahí apareció el BCE.

La grave situación de Italia y de la zona euro sigue afectando a España, considerado uno de los países candidatos a un rescate financiero por parte de la Unión Europea como los de Grecia, Irlanda y Portugal.

«La emisión y los altos intereses denotan una honda preocupación en los mercados por el devenir de las economías italiana y española en este caso», dijo Óscar Moreno, analista de la agencia española de inversiones Renta4. «Estamos en un momento de estrés muy importante porque ya no solamente es España», agregó.

Elecciones

El acoso al que de nuevo se vio sometida la deuda soberana española se produce en la recta final de la campaña electoral para los comicios generales del domingo, en los que los sondeos dan vencedor al opositor Partido Popular (PP, centroderecha). El líder de este partido y candidato a la Presidencia del gobierno, Mariano Rajoy, confía en que el previsible cambio que, según las encuestas, se producirá en las elecciones del 20 de noviembre propiciará que los mercados recuperen la confianza en España y su economía. El rival Alfredo Pérez Rubalcaba, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), confía en revertir los sondeos.

El presidente, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, sostuvo, sin embargo, que el problema del sistema financiero no se arregla cambiando los gobiernos y reclamó a la Unión Europea y al BCE una solución «inmediata» porque, a su juicio, «Europa es la respuesta para volver a la estabilidad».

Hacer más

La Comisión Europea (CE) sostuvo que la principal causa del castigo que sufre la deuda española en los mercados es el «nerviosismo» de los inversores, pero dejó entrever que el gobierno que salga de los comicios tendrá que estar listo para tomar nuevas medidas de ajuste y acometer reformas.

Para Bruselas, oficialmente, esa situación que algunos analistas consideran ya límite, responde sobre todo a la «incertidumbre» que domina los mercados, explicó el portavoz comunitario de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj. «La confianza es un proceso gradual, no se recupera de la noche a la mañana porque se ha nombrado a una persona al frente de un gobierno, sea cual sea esta persona y sus méritos», subrayó.

Una primera tarea para el nuevo Ejecutivo español será garantizar el cumplimiento de los objetivos de déficit pactados con la UE. El principal problema a atacar, según fuentes comunitarias, es el del paro, que con una tasa por encima del 20% es el más grave de toda la Unión Europea. (Agencias)