A Uruguay y Brasil les preocupa que haya un brote proteccionista.

Si hace dos semanas fue Brasil el que causó controversia al decidir aplicar licencias de importación -lo que fue desactivado pocos días después- esta vez es Argentina quien estableció nuevos precios de referencia para la importación de unos 800 productos.

La medida apunta a fijar precios mínimos por debajo de los cuales se enlentecen las importaciones. Si se eleva el precio de referencia, más productos pueden quedar por debajo de ese mínimo.

Fuentes de la Cancillería uruguaya dijeron a El País que la medida no es específicamente de ahora y que en principio no se ve un impacto para el país. De todas maneras, desde esa cartera y desde el Ministerio de Economía se analiza este aumento de precios de referencia, dijeron otras fuentes.

Mientras eso ocurre a nivel de comercio entre tres de los cuatro socios del Mercosur, a nivel energético la situación es bien diferente (ver nota aparte).

Cuando Brasil aplicó esas licencias de importación, ante la preocupación empresarial, el presidente Tabaré Vázquez habló con su par brasileño Lula da Silva, quien le comunicó que las había dejado sin efecto.

Ayer, el canciller Gonzalo Fernández se reunió con su par brasileño Celso Amorim y con los ministros de Hacienda, Guido Mantega y de Energía, Edson Lobao y a diferencia de lo ocurrido hace dos semanas la sintonía fue la clave.

De hecho, ambos cancilleres coincidieron en rechazar el proteccionismo e incluso Brasil ofreció a Uruguay y a otros países de la región asistencia financiera por la crisis. Además, Fernández transmitió el interés uruguayo en evaluar el comercio en monedas locales que hacen Brasil y Argentina.

Pero mientras eso ocurría en Brasilia, en San Pablo la decisión argentina de elevar los precios de referencia a la importación, levantó una fuerte reacción de la poderosa FIESP (la gremial de industrias) que pidió al gobierno brasileño que tome represalias contra Argentina.

Lula admitió el problema. «¿Hay un problema con Argentina? Sí. Este problema debe ser debatido en una mesa de negociaciones en el ámbito del Mercosur», afirmó a la agencia AFP, y agregó que «es inútil debatir esos temas a través de la prensa», sino que «será debatido en una mesa de negociaciones en el ámbito del Mercosur, porque es el foro legítimo para decidir temas comerciales».

De todas maneras, el ministro de Comercio Exterior, Miguel Jorge, descartó que Brasil adopte medidas espejo ante la decisión de Argentina. «¿Cómo se puede pensar que Brasil iniciará represalias comerciales con uno de sus principales asociados? Eso no va a ocurrir», dijo a la prensa.

En tanto, en Uruguay las principales gremiales empresariales como la Unión de Exportadores y la Cámara de Industrias analizaban el alcance de las medida argentina, aunque evidenciaron preocupación por lo que puede ser un nuevo intento de proteccionismo.

ANTAGÓNICO. «Creemos junto con Brasil que, ante una crisis financiera como la que atravesamos, la solución es antagónica al proteccionismo y pasa por profundizar más la integración», dijo el canciller uruguayo en la conferencia de prensa posterior a las reuniones en Itamaraty.

Por su parte, Amorim dijo que «Brasil y Uruguay se preocupan con el proteccionismo y el interés de ambos países en (reactivar) la Ronda de Doha es suficiente para demostrar el deseo compartido de que haya un comercio abierto».

El martes próximo, el canciller argentino Jorge Taiana, el ministro de Economía, Carlos Fernández, y la ministra de Producción, Débora Giorgi mantendrán con sus pares brasileños una reunión de monitoreo del comercio, donde también se hablará de esta medida argentina.

MONEDA LOCAL. En la reunión de ayer entre el canciller Gonzalo Fernández y Mantega se habló de la posibilidad de que Uruguay se sume a comerciar en monedas locales con Brasil y Argentina que ya lo implementan entre ellos.

Fernández le transmitió a Mantega que a Uruguay le interesa estudiar el tema y le comunicó la posibilidad de realizar un seminario al respecto en Montevideo, en los meses de marzo o abril próximos.

A su vez, Amorim dijo que Brasil estaba dispuesto a prestar ayuda financiera a los países de la región por la crisis global. El canciller uruguayo dijo que Uruguay considerará esta posibilidad que se le ofrece.

Otro de los puntos de la agenda bilateral fue la visita del presidente Vázquez a Brasil para reunirse con Lula el próximo 10 de marzo. Se delinearon esos aspectos que incluirán temas comerciales y la posible eliminación del doble cobro del Arancel Externo Común en el Mercosur.

Fernández admitió que se hablaron «generalidades» de la secretaría general de la Unasur, para la cual Uruguay vetó al ex presidente argentino, Néstor Kirchner