Abren diálogo en Madrid sin que ninguno afloje nada

Los dos países dicen que van a la mesa de diálogo con la mejor disposición y a discutir a «agenda abierta», pero las expectativas en ambas márgenes del Río de la Plata son «pobres», según la expresión que usó el presidente Tabaré Vázquez hace una semana.

La delegación argentina -encabezada por el canciller Jorge Taiana y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández- lleva el reclamo de relocalización de la planta que la empresa finlandesa Botnia levanta en Fray Bentos, una posibilidad que el gobierno uruguayo ya descartó hace tiempo. Tampoco parece factible que Botnia aplace el arranque de la producción de pasta de celulosa, previsto para septiembre.

En tanto, la delegación uruguaya -encabezada por el canciller Reinaldo Gargano y el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández- exige el fin del bloqueo que llevan a cabo los «ambientalistas» de la provincia de Entre Ríos, algo que últimamente el gobierno argentino también ha pedido pero que poco ha hecho para que se concrete.

En total serán 22 delegados de los países en conflicto -14 argentinos y ocho uruguayos- que «dialogarán» en Madrid hasta el viernes 20. Por España completarán la mesa el canciller Miguel Ángel Moratinos y el embajador ante la OEA, el «facilitador» Juan Antonio Yañez Barnuevo. Todos bajo la atenta mirada del rey Juan Carlos de Borbón, el hombre al que el presidente argentino Néstor Kirchner apeló en noviembre de 2006 en oportunidad de la Cumbre Iberoamericana de Montevideo para acercar las partes.

Las delegaciones de ambos países rioplatenses se encontrarán por primera vez hoy en el Palacio Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, que marcará el comienzo de una primera ronda de un «diálogo directo y franco a puertas cerradas», según fuentes españolas citadas ayer por la agencia AFP.

Esta noche el canciller Moratinos mantendrá una reunión a «puertas cerradas» con Taiana y Gargano, y luego en su calidad de anfitrión ofrecerá una cena a las dos comitivas. Las sesiones de trabajo se desarrollarán jueves y viernes en el palacete de la Quinta de El Pardo, al norte de Madrid.

Argentina insistirá en la necesidad de que Botnia traslade a una zona más alejada de la frontera la planta de Fray Bentos, cuya construcción está terminada en un 90%, y que ese país considera «una grave amenaza» para el medioambiente. De todos modos, en Argentina se reconoce que su planteo de relocalizar la planta es poco realista.

Fuentes argentinas consultadas por AFP ratificaron que no propondrán cambios al Tratado del Río Uruguay, firmado en 1975, como informó el diario Clarín hace una semana.

De hecho, estas reuniones en Madrid marcan la reanudación de un diálogo que está cortado desde mayo de 2006, cuando Argentina llevó el conflicto a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Así como Argentina no logró que la Corte Internacional de Justicia dictara la paralización de las obras de Botnia, Uruguay no consiguió que La Haya ordenara que se levanten los bloqueos de los puentes.

Por su parte, el gobierno uruguayo va dispuesto a escuchar los planteamientos que haga Argentina, pero mantendrá su posición de no negociar mientras se mantengan los bloqueos. «Iremos abiertos al diálogo, pero firmemente decididos a defender el derecho soberano del país», dijo Gargano el lunes.

Según dijo a EFE la viceministra de Turismo, Liliam Kechichián, este año dejaron de veranear en Uruguay 40.000 turistas argentinos por miedo a sufrir las dificultades de los cortes de ruta, y eso provocó «un gran perjuicio económico» que en 2006 se estableció en U$S 400 millones. «Además de los centenares de puestos de trabajo que se perdieron y las familias que quedaron en el subsidio de paro porque vivían del trasiego en la frontera», aseguró Kechichián.

¿Qué papel jugará España, además de facilitar el diálogo? Desde la Cancillería española se dice que de los delegados del rey Juan Carlos no saldrá una propuesta para solucionar el conflicto, y que esperan que las partes sean las que alcancen la solución. «Lo importante es que salgan de esto», dijo una fuente española a la agencia EFE.

Finlandia. El conflicto argentino-uruguayo y el diálogo de esta semana en Madrid ha despertado el interés del gobierno de Finlandia y, por supuesto, de la empresa Botnia.

En una entrevista que publicó ayer el diario argentino Clarín, el presidente de Botnia, Erkki Varis, dijo que el gobierno uruguayo «nunca» le pidió que paralizara la obra en Fray Bentos, un punto que había sido motivo de conversación entre Kirchner y Vázquez a principios de 2006. «Nadie en ningún momento, oficialmente, pidió que se paralizara (la obra). Si se hubiera pedido, tendríamos que haberlo meditado mucho, porque teníamos 1.500 personas trabajando que quedarían tres meses sin sueldo», insistió el ejecutivo.

Por su parte, el gobierno de Finlandia designó a una funcionaria de su Cancillería para monitorear el «diálogo» en Madrid. Así fue informado por María Romanschuk, vocera de la presidente de Finlandia, Tarja Hallonen, en diálogo con radio Belgrano de Argentina.

Romanschuk precisó que el gobierno finés quiere seguir «de cerca» las alternativas del diálogo argentino-uruguayo y agregó que por esa razón designó a la diplomática Ellina Kalko para que se ocupe de seguirlo.

Independientemente de esto, la vocera aclaró que «Finlandia es prescindente en el conflicto entre Argentina y Uruguay» y añadió que «no se siente parte del conflicto».