Accidentes en Botnia tendrían efecto ‘serio’ en ambiente y salud

En momentos en que el gobierno argentino anuncia que iniciará su propio monitoreo de la planta de celulosa de Botnia, el último informe de la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial, fechado el pasado 13 de noviembre, detalla la cantidad de productos “peligrosos” que utilizará la fábrica y el efecto negativo que causaría en el medio ambiente y en la salud humana si ocurren accidentes, derrames o errores en su manipulación.
Argentina llevará adelante la “vigilancia” de Botnia desde Gualeguaychú, sede del movimiento social contra la compañía finlandesa. El presidente Néstor Kirchner puso al mando a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, ex asesora de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. La misma que hace cuatro años alertó por primera vez a los ciudadanos de Entre Ríos sobre la contaminación que traería la planta en Fray Bentos, y que hace pocos meses fuera denunciada por tráfico de influencias e irregularidades al frente de la Secretaría.

Kirchner dispuso ya casi US$ 2 millones –$ 5 millones– para financiar los estudios de agua, aire y tierra en la vecina orilla que coordinará Picolotti. Trabajará junto a la Prefectura local, la Universidad de Buenos Aires, la Comisión de Energía Atómica y el Servicio Meteorológico, entre otros.


“Peligro”. Para producir pasta de celulosa Botnia utiliza nueve sustancias químicas consideradas “peligrosas”, dice el informe de la CFI, publicado en su sitio web.

La mayoría de estos productos llegarán a la planta por el río Uruguay, advierte el documento. Tres de ellos son “tóxicos” y cuatro “corrosivos”. Algunos, además, son “oxidantes” e “irritantes”.

El informe, que recoge un estudio de la consultora canadiense EcoMetrix, asegura que Botnia ya cumplió con todos los requisitos exigidos para prevenir accidentes, condición que le impuso el Banco Mundial cuando le concedió un préstamo millonario.

El documento da cuenta de que existen 16 posibles “inicidentes” con distinto grado de efecto sobre el medio ambiente y la salud. En el capítulo “Análisis de Riesgos”, establece que seis de ellos tendrían un efecto “serio”, lo que define como “un impacto negativo en el medio ambiente o la interrupción de las operaciones de tratamiento de efluentes”. Nueve tendrían un efecto “significativo” y uno solo “moderado” (ver recuadro).


Residuos. La CFI establece además que la masa de residuos “peligrosos” que Botnia generará al año oscila “entre 100 y 150 toneladas”. Entre ellos se encuentran aceites, solventes, baterías, plaguicidas, residuos de laboratorio, luces fluorescentes y detergentes.

La planta química de Kemira generará “entre 300 y 350 toneladas adicionales de residuos peligrosos al año”, que provendrán principalmente de la purificación de la sal en la planta de clorato.