Acuerdan mayor comercio con EE.UU.

El de ayer fue «un gran día» para los gobiernos de Estados Unidos y Uruguay, coincidieron funcionarios de ambos países, tras la firma en el Edificio Libertad de un acuerdo marco de comercio e inversiones (TIFA).

Este acuerdo representa «un nuevo paso» en la búsqueda de «una profundización de las relaciones» binacionales, según la definición que le dio el ministro de Economía, Danilo Astori.

En el mismo sentido se expresó John Veroneau, subdirector de la oficina del representante comercial de Estados Unidos. Veroneau se declaró «ansioso» por comenzar a trabajar en el marco de este acuerdo y «por buscar nuevas fórmulas de fortalecer la relación comercial» entre los países.

En el ambiente quedó la sensación de que ambos hablaban de un mismo objetivo: algún día llegar a un tratado de libre comercio (TLC).

Astori explicó que el TIFA es «una necesidad imprescindible para el país», porque Uruguay necesita diversificar sus posibilidades de inserción internacional. Astori dijo que este tipo de acuerdo traerá crecimiento económico, creación de fuentes de trabajo, y más comercio e inversiones.

El gobierno piensa que el TIFA, sumado al Acuerdo de Protección de Inversiones que está vigente desde el pasado 1° de noviembre, permitirá que crezcan de forma exponencial tanto el comercio como las inversiones, porque «las dos van de la mano».

Este acuerdo crea un consejo binacional, que tiene previsto reunirse por primera vez en el mes de abril en Estados Unidos, y que explorará las perspectivas de mejorar el comercio y las inversiones. También funcionarán grupos de trabajo para explorar áreas particulares a desarrollar.

El embajador uruguayo en Washington, Carlos Gianelli, comentó a El País que el objetivo es que ahora se hagan investigaciones «más concretas» que las que habían hecho las anteriores comisiones binacionales. En el texto está previsto que se consulte y se integre a los trabajos el sector privado.

«En la reunión de abril se hará una evaluación de cómo se trabajó y se verá cómo seguir. La idea es llegar a esa reunión con cosas concretas», anticipó el diplomático, que fue ayer uno de los firmantes del acuerdo.

ECONOMíAS ABIERTAS. Al igual que Astori, Veroneau se mostró entusiasmado con el acuerdo. El funcionario estadounidense sostuvo que el de ayer fue «un gran día» para su país «porque permite el fortalecimiento de los vínculos comerciales con otro país sudamericano». Definió a Uruguay y Estados Unidos como «dos economías que miran hacia afuera y no hacia adentro, que son abiertas y no cerradas».

Veroneau no dejó pasar la ocasión de mencionar que la administración Bush ha suscrito TLC con Chile y la República Dominicana, y otros tres recientemente negociados con Perú, Colombia y Panamá, que se encuentran en la etapa de análisis en el Congreso estadounidense. «La razón por la que estamos tan orgullosos de estos acuerdos es porque facilitan la posibilidad de aumentar el comercio y la inversión entre los países de América», explicó.

A Veroneau, en una ronda de consultas posterior al informe inicial, los periodistas le preguntaron hasta dónde llegan las expectativas comerciales de Estados Unidos respecto a Uruguay, y si finalmente ese país está abierto a firmar un TLC. El funcionario respondió que el TIFA «es un paso hacia delante muy importante».

SIN DESCARTAR NADA. «Pero hay que dejar secar la tinta en este acuerdo antes de seguir adelante con otros», precisó el representante estadounidense.

Astori, por su parte, agregó que los TLC que Estados Unidos firmó con otros países no son un «precedente» para Uruguay. «Ahora nos encontramos con este acuerdo nuevo, (y) lo que venga después no lo podemos saber ni anticipar. No podemos anunciar ni descartar nada. Como dijo Veroneau, ahora vamos a dejar que se seque la tinta y ponernos a trabajar», agregó el ministro. La mayoría de los grupos del Frente Amplio se oponen a un TLC con Estados Unidos.

Tras la firma del TIFA, el embajador de Estados Unidos en Uruguay, Frank Baxter, invitó a Veroneau a subir a su auto para dirigirse hacia un restaurante del Mercado del Puerto. En otro vehículo los siguieron Everett Eisensstat y otros miembros del gobierno estadounidense.

En el restaurante tenían reservado un salón donde los esperaban empresarios uruguayos. La clásica parrillada acompañada por vino uruguayo formaron parte del menú de este almuerzo de confraternidad.