Acuerdo con EEUU fue presentado como un legado al nuevo gobierno

Uruguay y EEUU firmaron ayer un tratado de protección recíproca de inversiones que representa para la próxima administración una herramienta valiosa para consolidar el proceso de crecimiento del país y mejorar los niveles de empleo, señalaron los principales representantes del actual gobierno.
Este enfoque fue sustentado por el presidente Jorge Batlle, el ministro de Economía, Isaac Alfie, y el embajador uruguayo en Washington, Hugo Fernández Faingold, durante el acto de firma del 27º tratado de esta especie que el país signó en los últimos 17 años.

Por Estados Unidos suscribió el acuerdo el representante Adjunto de Comercio de EEUU, Peter Allgeier. El tratado regirá por 10 años a partir de los 30 días de la ratificación por parte de ambos países luego de que se apruebe en los respectivos parlamentos.

En esencia, el acuerdo declara que una empresa de un país que se instale en el otro tendrá las mismas garantías y trato que las que se otorgan a las de otros países y se regirá por las normas jurídicas que imperan en ese mercado.

Además, establece que los países integrantes del tratado también deben permitir la libre transferencia de fondos relativos a la inversión hacia o desde su territorio.

Batlle dijo que el acuerdo le permitirá al futuro gobierno “contar con un instrumento de certeza” para recibir las inversiones que el país necesita a fin de mantenerse por la senda del crecimiento. Además, señaló “que consolida algo que ha ocurrido a partir de julio de 2003: que EEUU se convierta en el más grande comprador de bienes de Uruguay”.

Subrayó que a finales de este año y por primera vez en la historia de Uruguay, “EEUU será el mayor cliente del país”.

Destacó que “EEUU y México nos compran el 50% del total de nuestra producción láctea, y solo EEUU adquiere el 73% del total de nuestras exportaciones de carne. Esto se agrega al hecho de que Uruguay ha sido el primer país del mundo reconocido como nación capacitada para exportar carne natural a EEUU”.

Por su parte, Alfie consideró que estos acuerdos “son el único camino para mejorar los niveles de empleo, salarios y pasividades”.

Añadió que la iniciativa le abre “grandes potencialidades al país” y, si bien no estimó el flujo de inversión que ingresaría a corto plazo de parte de empresas de EEUU, recordó que cuando se firmó el acuerdo con Finlandia “aparecieron enseguida US$ 1.200 millones de inversión”

Por su parte, Fernández Faingold dijo que el acuerdo garantiza una importante corriente de comercio y de inversiones, “compromiso que deberá ser asumido por la próxima administración, ya que sin ella no habrá empleo ni mejores ingresos”.

“Creo que el deber del próximo gobierno será trabajar en esta línea con todos los países del mundo”, agregó el embajador uruguayo.

Por su parte, Allgeier calificó el tratado de “histórico”, puesto que destacó “que es el primero negociado durante el gobierno” de George W. Bush.

Indicó que la puesta en marcha del convenio fortalecerá aún más la excelente relación económica “entre nuestros dos países”.

Agregó que brindará confianza a los inversores y ayudará a profundizar las crecientes y dinámicas relaciones comerciales y de inversión.

Resaltó que actualmente EEUU tiene en vigor 39 tratados bilaterales de inversión, “otorgando protección a miles de firmas estadounidenses y sus inversores”.


Principios esenciales. Entre las principales cláusulas del tratado, se destaca la inclusión de criterios de Derecho Internacional solicitando a los países anfitriones a proporcionar compensación rápida, adecuada y efectiva en caso de que una inversión sea expropiada.

Además, se otorga a los inversores el derecho a hacer sus reclamos ante tribunales internacionales de arbitraje en el caso de que se viole alguna forma del tratado o los contratos.

Si hay destrucción de la totalidad o parte de la inversión por las “fuerzas o autoridades de algunos de los dos países la parte que destruye restituirá o compensará o ambas al inversor en forma “rápida, adecuada y efectiva”.

Las expropiaciones o nacionalizaciones solo podrán realizarse en los siguientes casos: a) por causa de utilidad pública b) de manera no discriminatoria c) mediante el pago pronto, adecuado y efectivo de la indemnización y d) de conformidad con el debido proceso legal” y de normas contenidas en este tipo de acuerdos.

Por otra parte,se consagra la libertad de circulación de dinero, aportes de capital, dividendos, intereses, pagos de regalías, comisiones, etc. Asimismo, prevé normas de protección ambiental y de respeto a la legislación laboral interna, al derecho de asociación y al derecho de organización y negociación colectiva. También se establecen restricciones al trabajo infantil y a condiciones mínimas aceptables de trabajo.