Acuerdo para intercambiar energía eléctrica con Brasil

A partir del 1º de setiembre Uruguay comenzará a intercambiar regularmente energía con Brasil, a través de la conversora de 70 MW de Rivera, según un acuerdo al que llegaron ayer Eletrobrás, UTE y la Dirección Nacional de Energía. Las partes dividirán el costo del proyecto y sus utilidades en partes iguales, dijo a El País el presidente de UTE, Ricardo Scaglia.

El acuerdo permitirá «hacer redituable» una inversión de US$ 42 millones financiada por un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo que, a falta de un acuerdo firmado con Eletrobrás, era exclusivamente de cargo de UTE. En el contrato económico financiero cuyas bases se establecieron ayer, la empresa brasileña se comprometió a hacerse cargo del 50% de este costo, a pagar en 13 años y cuya primera cuota vence el 17 de setiembre, dijo Scaglia.

Eletrobrás honrará todos sus compromisos, lo que incluye el pago de las ventas realizadas a Brasil antes de que se acordaran las condiciones del intercambio (73 MWh en 2001 y 75 MWh en 2002, según datos de UTE en Cifras).

Las negociaciones se llevaron a cabo en Brasil, con la participación del presidente de Eletrobrás, Luis Pinguelli Rosa, y el director de Ingeniería de la firma estatal brasileña, Valter Luis Cardenal. La delegación uruguaya estuvo integrada, además de Scaglia, por el director de UTE, Miguel González, el gerente general Carlos Pombo y el director de Energía, Alvaro Bermúdez.

COMO OPERA. El acuerdo alcanzado permitirá a Uruguay vender energía a Brasil cuando su precio sea menor al del mercado norteño y comprar electricidad barata en la situación opuesta.

Según los estudios realizados por las empresas, Uruguay estará comprando en el 60% de los casos y vendiendo en el 20% restante, informó el director de Energía. En el 20% restante no se realizarían intercambios. Sin embargo, según relató Scaglia, Eletrobrás aceptó dividir las utilidades en partes iguales, debido a que la inversión será costeada por ambos países de la misma manera.

Bermúdez destacó que la inauguración de esta estación atenúa en parte la asimetría de la integración energética de Uruguay. No obstante, aclaró que la diferencia sigue siendo grande, dado que mientras la interconexión de Salto Grande permite intercambios por una potencia máxima de 2000 MW; la capacidad de la de Rivera es de apenas 70 MW.

Las compras a Brasil permitirán además a Uruguay diversificar sus fuentes de abastecimiento de electricidad, reduciendo la dependencia del mercado argentino.

La conversora de Rivera se inició en 1997, con la firma de contrato de «ingeniería», donde se establecieron las características de las obras. Pero hasta el momento no había sido puesta operativa a pleno por la falta de los contratos económico financiero y comercial, que establecen las bases del acuerdo sobre las condiciones de pago de la inversión y de la compra-venta de electricidad.

A partir del acuerdo, las partes ajustarán los detalles de cara a la firma del compromiso definitivo para iniciar los intercambios en setiembre.

INTEGRACION. Las autoridades de la empresa brasileña transmitieron a la delegación uruguaya el propósito del gobierno del presidente Luiz Inacio Lula Da Silva de promover proyectos de integración efectiva en materia eléctrica, dijo el director de Energía.

En este sentido, relató el funcionario, los brasileños expresaron su interés en la construcción de una línea de alta tensión entre San Carlos y Porto Alegre, aunque no se avanzó sobre las características del proyecto ni sobre su financiamiento público o privado.

Bermúdez señaló que estas acciones se inscriben dentro de la política energética, que tiene como uno de sus objetivos la integración, de cara a la diversificación de las fuentes de abastecimiento para el país.