Acuerdos de ANCAP y Pdvsa no pasarán por Parlamento

La posición de ANCAP de cara a sus negociaciones con Venezuela será de no consultar al Parlamento en los pasos a seguir, en el entendido que los acuerdos alcanzados hasta el momento no vulneran la legislación vigente, que adjudica a la petrolera estatal el monopolio de importación y refinación de combustibles en el territorio nacional.
El vicepresidente del Ente, Raúl Sendic, dijo ayer a El Observador que el Directorio “no considera” que los planes conjuntos con la compañía estatal venezonala, Pdvsa, para la explotación de un bloque petrolero en la Faja del Orinoco del país caribeño, y la ampliación de la refinería de La Teja, sea un asunto que tiene que ser autorizado por el Poder Legislativo, como se reclama desde el Partido Nacional.

Según explicó, el nuevo tren de refinación, que dotará a la planta de La Teja del sistema de “conversión profunda” para el tratamiento de crudos pesados –del tipo existentes en el Orinoco– “será propiedad de ANCAP y el operador será también” la petrolera estatal. Para ello, ANCAP y Pdvsa constituirán una sociedad que “financiarᔠla obra –en donde la mayoría accionaria estará en manos de la empresa uruguaya–, y se encargará de “comercializar” fuera del territorio nacional los excedentes de refino que surjan de la ampliación, dijo Sendic.

Es por esto que las autoridades entienden que no existe “limitación jurídica” para la operación, ya que en ningún momento se estaría vulnerando la legislación vigente que consagra a ANCAP la administración del monopolio y la obligación de refinar en exclusividad dentro del territorio, como alegan legisladores blancos.

Sendic señaló que llegado el momento “se analizarᔠla conveniencia de realizar un llamado público “o no” para seleccionar un socio, partiendo de la base que “es difícil que aparezca alguien que ofrezca participación en reservas con un plan de ampliación de la refinería”, como el propuesto por Venezuela.

“ANCAP lo que está buscando es una integración vertical (de la cadena de producción). Para ello es fundamental la participación de la empresa en la explotación de reservas”, remarcó.

En ese sentido, la alternativa de ampliación de la refinería solo sería necesaria si se consigue crudo propio, para que el Ente pueda convertirse en exportador de productos refinados.

Asimismo, la obra proyectada incluirá un cambio “importante” en la configuración de la planta, que no solo quedará capacitada para procesar crudos pesados sino que también será “perfilada” para la producción de gasoil.

Con esa modificación, entre 45% y 50% de la producción será de ese combustible –del que la región es deficitaria, en especial Argentina–, lo que permitirá a la empresa energética posicionarse como un operador clave en la exportación de gasoil.