Advertencia. Ancap pidió al gobierno bajar el imesi para amortiguar suba

La escasez de algunas verduras, como papa y cebolla, y el posible incremento de la carne fueron analizados ayer en el Consejo de Ministros.

El gobierno prevé seguir con acuerdos de precios con las cadenas de producción. En el caso de la carne aún no hay conversaciones pero ya hay aprontes, según supo El País. (Ver nota aparte)

En tanto, el presidente de Ancap, Raúl Sendic dijo ayer que «hay dos elementos fundamentales que pueden incidir (en el precio final de las naftas): el tratamiento impositivo de los combustibles y el precio de la compra de la moneda».

Con eso Sendic se refiere a la posibilidad que tiene Economía de reducir por decreto el Imesi en las naftas hasta cero, para amortiguar el impacto del aumento del petróleo en el precio de los combustibles.

Desde Economía se ha señalado a El País en varias ocasiones que el margen fiscal este año es más acotado, para encarar soluciones de ese tipo.

Sendic afirmó ayer que se está analizando el aumento en los combustibles y que «la situación obliga a tomar medidas muy serias, muy drásticas, pero no estamos en condiciones de adelantar un porcentaje». Esta semana se definiría el mismo.

«Estamos pidiendo al gobierno nacional que nos ayude a tratar de que la medida sea lo más llevadera posible para el mercado interno, porque si no fuera así, habría un aumento muy importante del precio de los combustibles», agregó.

Ancap está con «una diferencia muy importante en el valor real del petróleo, está casi en US$ 130 y el que tenemos nosotros en la paramétrica está en US$ 110», dijo.

Una suba significativa de los combustibles traería complicaciones en la inflación de junio, ya que ese aumento se traslada a otros precios.

Hoy se conocerá el dato de Índice de Precios al Consumo del mes de mayo y en el gobierno se espera que sea inferior al 0,7% que pronosticaron los analistas consultados en la encuesta del Banco Central. En los 12 meses cerrados a abril la inflación se ubicó en 7,08%, luego que en ese mes el registro fuera bajo, de 0,33%.

PREOCUPACIÓN. Ayer durante el Consejo de Ministros, el presidente de la República, Tabaré Vázquez manifestó su «preocupación» por los precios de la canasta básica, como carne, arroz, aceite y fideos y pidió que se «profundizara» el seguimiento de los mismos, según dijeron a El País asistentes al cónclave.

Vázquez se refirió palabras más, palabras menos a «los problemas» que la suba de esos precios «le podría acarrear a la población».

El ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi comentó que habrá escasez de papa, cebolla y manzana en los próximos meses (ver aparte).

También se refirió al incremento de la carne a nivel internacional y «lo sorprendente» de que la gente compra los cortes traseros (los más caros) en vez de los delanteros, «lo que demuestra que hay una mejora en el poder adquisitivo».

En ese momento, el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori intervino para enfatizar que las presiones inflacionarias no son provocadas por los aumentos de salario, sino que provienen desde la energía y el encarecimiento de los alimentos a nivel internacional.

ACUERDOS. Tras el Consejo, Agazzi y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Enrique Rubio, comparecieron ante los medios. Rubio señaló que «el gobierno tiene la firme decisión de seguir operando por la vía del diálogo y de las cadenas productivas, para procurar que los productos básicos para la población en materia de alimentos, estén al alcance de la mayoría de la gente». Agregó que «las presiones (inflacionarias) que hay y que están controladas, proceden básicamente de esto y de la suba del petróleo».

Hasta ahora el gobierno logró un arroz más barato (Pony de Samán y Vidarroz de Coopar) hasta el 30 de agosto y el congelamiento de los precios de harina, pan y derivados, aceite de soja (Condesa), más la baja de las moñitas en las fábricas de pasta hasta el 31 de julio.

Agazzi dijo que en el caso de la carne es «más complicado» evitar una suba. Pero recordó que «por ahora está vigente el acuerdo que mantiene un precio razonable para los cortes de consumo más popular a costa de aumentar su diferencia con el precio de los cortes caros».