Advierten condiciones a favor de reanudar el diálogo con Argentina

«Hay un marco adecuado para tratar de reinstalar el tema de las negociaciones. Podemos llegar a un acuerdo bien satisfactorio para ambas partes», sostuvo Nin Novoa en una entrevista con la radio América, de Buenos Aires.

Recordó que ambos gobiernos están sometidos ahora «a lo que el Tribunal de la Haya indique y dictamine, y sin perjuicio de que, paralelamente, tenemos que reconstruir nuestras relaciones porque somos pueblos hermanos».

El caso está a consideración de la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, a raíz de la denuncia argentina de que los proyectos industriales sobre la ribera uruguaya del río Uruguay supuestamente conllevarían el riesgo de contaminación.

«El interés que todos tenemos es que la región en su conjunto prospere, crezca y se puedan distribuir mejor las riquezas que vamos generando», señaló el vicepresidente. «Tenemos que buscar todos los caminos posibles para llegar a un acuerdo», remarcó.

Nin Novoa propuso «establecer un compromiso (de ambos países) para cumplir» con la decisión de la Corte. «No tenemos ningún interés de perjudicar (…) a nuestros compatriotas», enfatizó. Añadió que se están «tomando las precauciones necesarias y planteando la posibilidad de hacer monitoreos conjuntos, «para ver si podemos bajar un poco los decibeles» al conflicto, dado que «la racionalidad argentina y uruguaya siempre ha sido una característica de América del Sur».

En tanto, Jorge Lozano, obispo de Gualeguaychú, ciudad situada en la margen argentina del río, frente al emplazamiento elegido para las papeleras, advirtió este domingo sobre la «angustia y preocupación» reinantes en la zona, en declaraciones al canal de cable Todo Noticias.

EXPULSIONES. A su vez, se informó ayer que el gobierno chileno advirtió que suspenderá las visas y expulsará a los extranjeros que participen en protestas de cualquier índole en Chile.

Según la edición electrónica de «El Mercurio», el ministerio de Interior está a la espera del informe policial sobre las protestas del pasado jueves contra la planta de la firma forestal chilena Celulosa Arauco y Constitución (Celco) para determinar la posible expulsión de cinco extranjeros que participaron en ella.

Andrés Zaldívar, titular de esa cartera, afirmó que dio «precisas instrucciones para que cualquier extranjero que haya ingresado con visa turista y que se involucre en cualquier acto que afecte el orden público y comprobados los hechos, se le suspenda la visa y sea expulsado».

Advirtió que «no vamos a permitir que vengan a participar en desórdenes contra el orden público», al referirse a los cinco turistas que participaron en las protestas del jueves pasado.

Según la policía, dos de ellos, el brasileño Mario Carneiro y el argentino Leo Silva ya abandonaron el territorio chileno de manera voluntaria, mientras dos brasileños y una argentina permanecen en Chile y, según portavoces de Greenpeace, «podrían dejar el país en las próximas horas».

En una nueva protesta, ayer unas 500 personas marcharon hasta la planta de Nueva Aldea, también de Celco, cuestionada por los efectos contaminantes.