AEBU analizará parar tres días los bancos del Estado en el Este

Unos 100 funcionarios bancarios estatales cortaron ayer la calle 25 de Mayo frente al edificio del Ministerio de Trabajo (MTSS) donde se reunió una delegación del gobierno con la representación del sector Banca Oficial de AEBU.

El tema era encontrar una salida al conflicto bancario que está centrado en la modificación de la escala de corrimiento salarial, conocida como «escala del burro» ya que determina el ascenso por antigüedad sin reparar en los méritos laborales de los funcionarios.

No hubo acuerdo y habrá medidas. Al mediodía de hoy se reúnen los bancarios y definirán la forma en que van a afectar los bancos de la zona Este, como resolvió la asamblea del 22 de diciembre pasado.

Se maneja que podrían resolver un paro general de 72 horas o una serie de paros perlados a partir del lunes 9. Además, van a estudiar la forma de afectar el clearing sin ser alcanzados por un eventual decreto de esencialidad o los descuentos por paros distorsivos.

En la tarde de ayer la sala de reuniones del segundo piso del edificio ministerial parecía una caldera. Sin aire acondicionado y con los ánimos enardecidos.

El gobierno anunció que para ellos «está resuelto el tema de la escala» y que los cambios serán «introducidos en los presupuestos de los bancos».

En los hechos la modificación ya está operativa dado que los presupuestos comenzaron a regir a partir del 1° de enero aunque no han sido homologados por el Poder Ejecutivo.

A partir de ahí se produjo un prolongado intercambio entre los representantes del Poder Ejecutivo y los bancarios, en la voz del dirigente radical Alejandro Gómez.

El sindicato respondió que la asamblea había resuelto que no estaban de acuerdo con aceptar modificaciones en la escala y que en caso contrario tomarían medidas.

Desde la delegación oficial, de la que participaron representantes del Ministerio de Economía (MEF) y de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), entre otros, se anunció que están decididos a aplicar los descuentos para los casos de paros distorsivos.

La entrevista duró casi dos horas y contó con la presencia de los principales negociadores del gobierno; entre ellos se encontraban el abogado penalista y asesor presidencial Homero Guerrero y Martín Vallcorba, integrante de la asesoría macro-económica del MEF.

La representación de los trabajadores entendió que la reunión determinó un «congelamiento de las negociaciones» y el «agravamiento del conflicto», según afirmó a la salida el presidente del consejo de Banca Oficial, Gonzalo Pérez.

El dirigente, que integra el sector Articulación (el más afín al gobierno), afirmó que la modificación de la escala de corrimiento es una decisión «presidencial». Agregó que esa resolución se toma en un momento de «gran crecimiento de la economía del país» y de «buen resultado para los bancos estatales». Además, consignó que esperan que el Poder Ejecutivo no modifique la escala de corrimiento a pesar de que el gobierno les notificó que no tenía voluntad de hacerlo.

Pérez señaló que la asamblea facultó al consejo a fijar acciones en el Este y trancar el clearing de cheques. Las medidas serán resueltas al mediodía de hoy cuando Banca Oficial se reúna para evaluar la instancia de negociación de ayer.

Para Pérez la aplicación de sanciones a los funcionarios que tomaron medidas distorsivas es como «apagar un incendio con combustible». Agregó que el rechazo a las sanciones unifica a todo el sindicato bancario que está dividido en dos grandes líneas políticas.

La mayoría electoral está repartida entre dirigentes de Articulación (lista 98) junto a los comunistas y aliados (lista 17) que están enfrentados con los radicales de la lista 810 que se unieron con una agrupación con mayoría juvenil para ganar las últimas dos asambleas.

Tener un elemento de unidad como el rechazo a las sanciones es una «novedad importante», dijo un dirigente de las líneas mayoritarias.

El director de Trabajo, Luis Romero, destacó que la asamblea de AEBU se mantiene en su posición de no modificar la escala tras una negociación de más de un año. «Hasta ahora el único que flexibilizó su posición fue el Ejecutivo», afirmó.

Romero explicó que El Poder Ejecutivo quiere «corregir la forma de trabajo en el Estado». Respecto a la «escala del burro» argumentó que «esa forma de ascenso genera una gran injusticia porque defendemos los méritos y concursos».

Se negó a referirse a un eventual decreto de esencialidad para el sector aunque señaló que el Ejecutivo «contestará como corresponde porque la sociedad no puede quedar rehén de esta situación».

El gobierno señaló que no comparte el concepto de ultractividad de los convenios que defiende el Pit-Cnt. Se trata de un postulado referido a la validez de los convenios luego de que éstos finalizaron.

El dirigente Alejandro Gómez anunció que el tema preocupa al sindicato y que ya mantuvieron entrevistas con COFE, Unión Ferroviaria y con dirigentes de los sindicatos de la Educación para concretar alianzas que les permitan tomar medidas en conjunto a la brevedad.