Aebu consolida línea de choque con el gobierno

Por abrumadora mayoría, la asamblea -de unos 2.000 bancarios- optó por seguir la línea de confrontación con el gobierno y mantener las medidas. En la asamblea hubo tensión entre dirigentes de las diferentes corrientes y muchos dardos contra el gobierno.

AEBU igual irá a negociar el lunes al Edificio Libertad, pero los negociadores del Ejecutivo fueron golpeados una y otra vez: el director del BROU Juan José Cladera fue calificado de «mercenario» y Daniel Mesa (del Ministerio de Economía) de «burro» que estuvo en «las mazmorras de la dictadura» y hoy no recuerda su pasado.

Fracasó la postura de la corriente 98 -donde hay sindicalistas de Articulación, cercana al gobierno- que proponía levantar las medidas y firmar la renovación del convenio colectivo por tres años. Los dirigentes de la 98 pidieron «sentido común» a sus compañeros: «Tengo miedo de que sustituyamos a los anestesistas en los diarios. El gobierno puede hacernos pedazos. Los anestesistas no ganaron», dijo un militante de la 98, José Sánchez.

Así, triunfó la alianza entre el Espacio 17 (donde hay comunistas, dirigentes del MPP e independientes) y la lista 810, integrada por sindicalistas radicales, que planteó «no darle un cheque en blanco» al Ejecutivo.

Si bien no hubo apoyo para una moción complementaria de la 810 -para hacer paro el lunes y manifestarse frente al Edificio Libertad-, AEBU repudió la «actitud de intransigencia» del gobierno, declaró «persona no grata» a Cladera y le prohibió el ingreso a los locales sindicales.

Varios sindicalistas insistieron en que este gobierno ofrece lo mismo que los anteriores. «¿Si hubiera un gobierno blanco o colorado qué hubiéramos hecho? Prenderíamos fuego los bancos», protestó Hugo Pío, de la 810, que llamó a «no darle la paz» al gobierno. Sin embargo, sindicalistas de la corriente moderada entienden que no había discursos tan duros contra las administraciones anteriores. «Salí preocupado de la asamblea por el ánimo de la gente», dijo uno de ellos.

INFILTRADOS. La asamblea también resolvió el pasaje al consejo de disciplina de los afiliados que hoy están en el gobierno. La moción, propuesta por la Tendencia Clasista y Combativa, mencionó los casos del subsecretario Mario Bergara, el vicepresidente del Banco de Seguros Mario Castro y Eduardo Márques, secretario de Cladera. Los dirigentes de la 17 y 810 entienden que Cladera se ha rodeado de afiliados de AEBU que responden a Articulación y son «infiltrados».

«Algunos compañeros se sienten parte del gobierno, pero no somos un apéndice», afirmó Carlos Márquez, presidente de banca oficial. La asamblea, una de las más concurridas de los últimos años, se transformó en una verdadera catarsis colectiva contra el Ejecutivo.

Diego López, del Espacio 17, dijo que hay un «embate contra AEBU » y que Mesa «estuvo en la mazmorra en la dictadura y hoy quiere pulverizar nuestro salario». Pidió que Cladera «se vaya a cagar». Un asambleísta del BROU contó: «Estoy cansado de que la gente me mire en la calle como si fuera un privilegiado, por tener un cachilo».

Rafael Fernández, del Partido de los Trabajadores, gritó: «Con este sindicato no se jode. Cladera es un mercenario: antes le pagábamos nosotros y nos asesoraba. Hoy le pagan ellos». Y envió un mensaje a Fernando Calloia: «Cállese la boca, atrevido. Corporativismo las pelotas, acá lo que tenemos es lucha de clase». Fernández fue de los más aplaudidos.

Laura Gomensoro, de la lista 810, se quejó: «Resulta que ahora somos desestabilizadores y lo único que nos importa es no pagar IRPF ni el aporte para la reforma de la salud. ¡Es mentira! ¿Esto es lo que ofrece este gobierno como cambio? ¿Equiparar para abajo? Votarlos no es darles un cheque en blanco».

Ahora el Ejecutivo evaluará si confirma el ámbito de negociación, pero desde AEBU se piensa será así. «Muy distinto hubiera sido si se votaba paro para el lunes», aclaró Márquez.