Ajustan los gravámenes por el uso de servicios de profesionales

El Poder Ejecutivo ajustó los gravámenes y precios de los timbres que deberá pagar quienes utilicen los servicios de profesionales –desde recetas para medicamentos, trámites judiciales o planos de arquitectos, entre varios– cuyo destino es cubrir una parte del financiamiento de la Caja de Jubilaciones y Pensiones Profesionales (CJPPU).
Este ingreso representó en 2004 el 36% de los ingresos de la Caja –US$ 613 millones–, que también se nutre de aportes directos efectuados por los profesionales y de inversiones propias, básicamente, en el sistema financiero.

Con este decreto, el Poder Ejecutivo reglamenta la ley 17.738 de julio del año 2004 de la reforma de la Caja Profesional y busca adecuar con mayor equidad contributiva la reestructuración dispuesta en esa norma para aquellos gravámenes que pesan sobre servicios brindados por cerca de 40 profesiones y que forman parte de los recursos indirectos asignados al organismo previsional.

Entre los cambios más destacados figura un incremento del 300% (hasta un máximo de $ 3.200) de las prestaciones sobre ajustes de activos ante la DGI de acuerdo a las normas del Impuesto al Patrimonio, según señaló a El Observador el gerente general de la Caja, Omar Delgado. También destacó, por su implicancia en los ingresos de la Caja, la reducción de 3% a 2% de la tasa que grava la venta de específicos de uso humano (medicamentos y yerbas medicinales) y de 6% a 4% en la tasa aplicada a los planos presentados ante dependencias estatales y que estén relacionados con la ejecución de obras de arquitectura o ingeniería públicas o privadas realizadas por particulares.

Asimismo, se elevó fuertemente (a $ 1.400) el gravamen sobre cada intervención de cirugía mayor o tratamiento médico sustitutivo o de importancia similar, lo que refiere principalmente a las cirugías estéticas, porque se exceptúan de esta carga las intervenciones y tratamientos en hospitales públicos y mutualistas. Delgado dijo que este monto es casi 15 veces superior al que regía con anterioridad a la ley promulgada el 31 de julio del año pasado.


Certificados, recetas y análisis. También se variaron algunas de las escalas de las prestaciones que gravan todo documento otorgado por un profesional integrante de una profesión afiliable a la Caja. En este sentido, se destaca el aumento en $ 3 (de $32 a $ 35) en certificados médicos y odontológicos y en resultados de análisis clínicos y de $ 1 (de $9 a $ 10) en recetas de productos medicamentosos y afines y en otros certificados médicos y odontológicos, así como los correspondientes a juicio de alimentos en beneficios de menores de edad.

El gerente general de la Caja dijo que con las adecuaciones de los gravámenes ajustados en el decreto se buscó impartir “justicia tributaria”.

Sostuvo que en ningún momento se proyectaron las modificaciones “con el criterio de conseguir mayores ingresos para la Caja”, que luce un ratio de 3.05 activos por cada pasivo.

En 2004 los aportes directos a la Caja Profesional representaron el 64% (US$ 1.110 millones).

Sin embargo las inversiones dieron un resultado negativo debido a que las reservas en dólares de la entidad perdieron valor como consecuencia de la significativa depreciación que sufrió la moneda estadounidense.