Ajuste salarial por productividad mitigaría baja de competitividad.

Ayer, en distintos puntos de Montevideo, el economista Gabriel Oddone y la economista María Dolores Benavente señalaron que el próximo gobierno deberá atender la evolución de la competitividad para que ésta no coarte el crecimiento de las empresas y la economía.

Asimismo enfatizaron que la discusión del próximo presupuesto debe tener presente la necesidad de contar con un gasto acotado.

En una presentación de CPA/Ferrere a sus clientes, el economista Oddone señaló que la competitividad si bien hoy no es un problema (-14% respecto del mundo) «podría transformarse» en uno por lo que el próximo gobierno debe estar «vigilante».

Dijo que México, Reino Unido, Estados Unidos y China son los que causan la mayor pérdida de competitividad a Uruguay y que para mitigar esto se puede «tratar de reducir un punto la tasa de interés de referencia para evitar el carry trade», atender al frente fiscal, y, especialmente, garantizar que los «incrementos futuros de salarios estén atados a la productividad».

Oddone señaló que de lograrse la inclusión de esta pauta en los Consejos de Salarios que se discutirán el próximo año, el gobierno podrá «alinear los costos de las industrias».

Para el economista la mejora de la competitividad es clave tomando en cuenta que existen riesgos de un escenario más negativo para las economías europeas, que «el dinamismo de China, India y Brasil no puede durar mucho tiempo» y que existe la posibilidad de un «peor rumbo» para Argentina.

En tanto, la economista Dolores Benavente, representante de la Cámara de Comercio y Servicios dijo en el marco de la conferencia anual de la Liga de Defensa Comercial «Horizonte 2015» que el país no tendrá mayores dificultades en el corto plazo con su política macroeconómica pero sí con algunas cuestiones de la política microeconómica a futuro.

Señaló que la evolución del salario real en el sector público y privado con la intervención del gobierno como se hizo hasta ahora puede ser «un problema» si los ingresos crecen más que el Producto Interno Bruto (PIB).

Para Benavente esto puede «perjudicar» la competitividad de las empresas ya que deberán ajustar los salarios alrededor de un 5% en enero y otro 3% en junio de 2010, en momentos en que el PIB estará estable.

Sobre este punto sostuvo que Uruguay está «barato» con Brasil y «caro» con el resto de sus socios comerciales con una tendencia a una «devaluación mayor» del dólar que otros mercados.

La asesora de la Cámara de Comercio informó que los costos medidos en dólares de la empresas aumentaron bastante en los últimos cinco años y citó como ejemplo el caso de la electricidad que subió un 22%.

En cuanto al mercado de trabajo la economista dijo que el Estado sigue poniendo «costos adicionales» para la empresas que llevaban a la no contratación de los jóvenes y promueven la informalidad. Como ejemplo Benavente comentó el caso de la ley que obliga a los empresarios a dar licencias por estudio a los estudiantes en forma obligatoria.

Respecto a la ley de negociación colectiva, Benavente dijo que el próximo gobierno deberá «reglamentar las otras dos patas» que son la huelga y la actividad sindical.

PRESUPUESTO. El presupuesto quinquenal que se discutirá a lo largo de todo el próximo año es otro de los puntos de negociación fuerte en los que el Ministerio de Economía y Finanzas, a entender de los economistas, debe intentar plantarse firme.

El economista Oddone recordó que al inicio de la administración de Tabaré Vázquez «estuvo la amenaza de renuncia del ministro de Economía» cuando se quiso alterar el texto con el objetivo de incrementar el gasto.

Para Oddone, el presupuesto debe estar «alineado con las restricciones» y recalcó que «es clave que el gasto público crezca menos que el PIB».

«Si la economía quiere blindarse debería repetir la situación entre 2005 y 2007» (…) «El gasto por debajo del PIB reducirá las vulnerabilidades y ayudará a la lucha por la competitividad», sostuvo.

Benavente también señaló que habrá que estar «atento» al mensaje que dará el Parlamento cuando se vote el gasto público. Recordó que en el período actual el Poder Legislativo decidió sacar el artículo que prevía «atar» el gasto a no más de un 3% anual, que era la estimación de crecimiento del PIB. «Como no se respetó esta iniciativa el país terminó gastando US$ 1.500 millones adicionales en este quinquenio», afirmó.

Benavente fue más allá del gasto y señaló que era «positivo» que estuviera en carpeta el modelo de gestión de Nueva Zelanda -que ha sido maneado por el presidente electo José Mujica- porque sería bueno llevar a la competencia y a las empresas públicas.

En ese sentido, valoró como acertado el planteo de Mujica, para que algunas empresas públicas ingresen al mercado de valores. Por último, dijo que otro desafío importante para la próxima administración será conseguir un sistema educativo más igualitario.