Al-Qaeda está ‘casi lista’ para ataque a gran escala en EE.UU.

WASHINGTON | ANSA y AP

El gobierno de Estados Unidos dijo ayer que el grupo Al-Qaeda, responsable de los atentados del 11 de setiembre del 2001 contra el Pentágono y las Torres Gemelas de Nueva York, «está casi listo para atacar» a gran escala dentro del territorio norteamericano.

En una conferencia de prensa en Washington, el secretario de Justicia norteamericano, John Ashcroft, dijo que las fuerzas de seguridad reunieron «información de inteligencia creíble» que demuestran que Al-Qaeda tiene planes de atacar en Estados Unidos «en los próximos meses».

Entre los objetivos de la red saudita en los meses del verano y el otoño boreales, agregó por su parte el jefe del FBI, Robert Mueller, se encuentran las celebraciones del Día de la Independencia (4 de julio), las convenciones partidarias demócrata y republicana, la cumbre del G-8 de principios de junio y los actos alrededor de las elecciones presidenciales de noviembre.

Ashcroft se refirió al retiro de las tropas españolas de Irak tras el atentado cometido en Madrid el 11 de marzo. El secretario deslizó que la decisión del gobierno español elegido poco después del ataque habría convencido al grupo fundamentalista de que pueden influir al gobierno norteamericano.

INQUIETANTE. «Al-Qaeda —dijo Ashcroft— podría percibir que un ataque de gran escala en Estados Unidos este verano u otoño podría llevar a consecuencias similares».

El secretario de Justicia afirmó que la «inquietante» información en manos del gobierno indica que Al-Qaeda tiene «intenciones de golpear duro», pero Mueller reconoció que la policía federal «no sabe qué forma podría tener esta amenaza».

Voceros gubernamentales habían adelantado que, según la información en manos de Estados Unidos, Al-Qaeda buscará «hacer algo espectacular».

Ashcroft mostró fotografías de siete presuntos agentes de Al-Qaeda que la agencia investigadora ha estado buscando hace meses. Incluyen a Adnan G. El Shukrijuman, un saudita que vivió en la Florida, y a Aafia Siddiqui, una paquistaní que estudió en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

SOSPECHOSOS. El secretario de Justicia también dijo que datos de inteligencia recientes indican que agentes de Al-Qaeda actualmente podrían estar viajando con sus familias para ser menos sospechosos, y que la red terrorista ha estado buscando reclutas «que puedan identificarse como europeos».

«Todos (los sospechosos) representan un claro y actual peligro para Estados Unidos», dijo Ashcroft, según el cual «deben ser considerados armados y peligrosos».

Los funcionarios pidieron a los estadounidenses «estar alertas» y reportar a las autoridades cualquier dato que pueda llevar al arresto de los siete sospechosos, que están siendo buscados por las fuerzas de seguridad norteamericanas desde hace meses.

«Vamos a examinar la amenaza terrorista día a día», prometió el ministro norteamericano, quien recordó que, para el gobierno del presidente George W. Bush la lucha contra los grupos extremistas es «la máxima prioridad».

Llamativamente, por la mañana de ayer, el ministro de Seguridad Interior, Tom Ridge, dijo que el gobierno no tiene intenciones de elevar el nivel del «semáforo» de alerta, que permanece en amarillo —el punto intermedio— desde enero último.

Mientras Mueller adelantó que la policía federal tiene en marcha «precauciones extraordinarias» para las convenciones partidarias de los demócratas a fines de julio en Boston y de los republicanos en Nueva York a fines de agosto, Ridge informó que, a su juicio, «no hay necesidad de poner a todo el país en alerta nacional».