Alarma ecológica en el Mar Negro tras cinco naufragios

Los tres marinos, que tenían chaleco salvavidas puestos, fueron encontrados en el estrecho de Kerch. Pertenecían al barco ruso «Najicheván», del cual hasta ayer seguían desaparecidos otros cinco tripulantes. Varios helicópteros y barcos de salvamento continúan la búsqueda, pese a que el tiempo sigue inestable y complica las tareas.

Durante el temporal -que tuvo vientos de más de 100 kilómetros por hora y olas de hasta cinco metros de alto- desapareció una veintena de marineros, 15 de ellos de un barco de bandera georgiana que transportaba chatarra y se hundió frente al puerto ucraniano de Sebastopol.

Además se partió en dos el buque ruso «Volganeft», que vertió cerca de 1.300 toneladas de combustible al mar, aunque sus 13 tripulantes sí pudieron ser rescatados.

También se hundió el buque mercante «Volnogorsk», que transportaba 2.000 toneladas de azufre, y el «Kovel», este último en aguas ucranianas.

La pérdida de combustible hace temer un desastre ecológico en la zona. Rusia y su vecina Ucrania establecieron una célula de crisis en común, pese a que la mancha de combustible se aleja de las costas ucranianas. Precisamente, ya pintó de negro las arenas de la costa rusa, donde también aparecieron peces y aves muertas.

«Las aves se posan sobre el fuel y mueren», dijo Alexandr Dovgal, director adjunto de una corporación portuaria rusa.

Oleg Mitvol, número dos de la agencia de vigilancia ecológica del gobierno ruso, informó que se trata de «un incidente ecológico serio», considerando que el combustible y el azufre pueden contaminar gravemente el agua y la costa. «A partir de los resultados de la inspección, los especialistas del Ministerio (de Situaciones de Emergencia, de Rusia) harán un pronóstico sobre las posibles secuelas del vertido de los productos petrolíferos», dijo un portavoz del ministerio.

En tanto, Vladimir Sliviak, de una organización que defiende el medioambiente, explicó que «se deberá limpiar la contaminación durante un largo período de tiempo y sus consecuencias se harán sentir durante un año o aun más».

Hasta ahora las autoridades rusas movilizaron a más de un centenar de infantes de marina para labores de recogida y limpieza de combustible en la península de Tuzla, frente al estrecho. En otras zonas de la costa de la región rusa de Krasnodar, las autoridades locales también armaron sus propios equipos de limpieza.

La cantidad de combustible vertido en el mar Negro parece bastante menor en relación con la marea negra de 2002 frente a las costas españolas, otra de las grandes catástrofes ecológicas de los últimos años por accidentes marítimos. Esa vez un viejo petrolero liberiano con bandera de Bahamas, el «Prestige», naufragó frente a las costas de Galicia y más de 50.000 toneladas de su carga se vertieron al océano, contaminando costas de España y Francia.

Si bien la tormenta amainó respecto al domingo pasado, el día de los naufragios las fuerzas del viento se redujeron hasta cuatro metros por segundo, y las autoridades han aconsejado a los barcos permanecer anclados en los puertos.

Ayer otras dos embarcaciones rusas, «Amalteya» y «Flagman», quedaron encalladas en la orilla ucraniana del estrecho de Kerch, cuando las cadenas de anclaje se rompieron por la embestida de las olas.