ALCA: EE.UU. presiona al Mercosur y busca aislarlo

En un contexto en el que parecen renovarse los desencuentros entre Brasil y Estados Unidos, y este último intenta aislar al Mercosur, el ministro de Economía y Finanzas, Isaac Alfie, partió ayer al país norteamericano para participar en la crucial reunión de ministros del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en Miami señalando que Uruguay ratificará en ese encuentro su postura tradicional de buscar la mayor apertura posible de mercados pero no quiso precisar si la postura del país será necesariamente la del Mercosur.

Alfie viajó ayer acompañado del ministro de Industria, Energía y Minería, José Villar, a sumarse al canciller, Didier Opertti y al subsecretario Guillermo Valles que ya están en la ciudad estadounidense. «Eso tenemos que verlo allá», se limitó a decir el ministro poco antes de partir cuando se lo consultó con respecto a si la postura uruguaya será necesariamente la del Mercosur.

MOMENTO DE PRESION. El viaje de los jerarcas se da en un momento en que Estados Unidos de alguna forma incrementó la presión sobre el Mercosur anunciando que negociará acuerdos de libre comercio primero con Colombia y Perú y luego con Bolivia y Ecuador sumando más adelante a Panamá y República Dominicana. De esta forma, quedarían excluidos solamente el Mercosur y Venezuela. El representante comercial estadounidense, Robert Zoellick, mencionó que algunos países del Mercosur «están dispuestos a avanzar más que otros».

El canciller brasileño Celso Amorim, por su parte, anunció que Estados Unidos y el Mercosur comenzarán a negociar un acuerdo «4+1» posiblemente en enero. Además, salió al cruce de Zoellick y aclaró que su país no se siente presionado por la propuesta del país norteamericano de negociar entendimientos bilaterales. De todas formas, dejó entrever cierta molestia. «Cuando nosotros le ofrecimos negociar un acuerdo del tipo 4+1, Estados Unidos estaba preocupado de que eso significara la fragmentación del ALCA. Curiosamente, o no curiosamente, no tienen la misma preocupación con los demás acuerdos que piensan negociar», advirtió. «No sé por qué lo anuncian ahora», agregó.

NI IMPEDIR NI IMPONER. Alfie reiteró la postura oficial uruguaya de que el ALCA «no debe impedir ni imponer» las negociaciones multilaterales y dijo que los funcionarios uruguayos van «confiados» en que se podrá en Miami llegar a una solución que permita la mayor expansión posible del libre comercio.

«Está bastante claro que la historia de Uruguay demuestra que cerrándonos en nosotros mismos no generamos comercio, nos comemos a nosotros mismos. El país creció mirando hacia afuera», comentó.

«Como país chico, Uruguay aspira a tener fronteras abiertas y posibilidades para que eso genere inversiones y empleo», agregó.

Los ministros definirán hoy una declaración que admite tanto un área de libre comercio continental entre países y regiones como acuerdos paralelos entre países y regiones.

El último borrador de declaración ratifica el 1 de enero de 2005 como plazo para que terminen las tratativas y establece que el área de libre comercio continental «puede coexistir con acuerdos bilaterales y subregionales, en la medida que los derechos y obligaciones bajo tales acuerdos no estén cubiertos o excedan los derechos y obligaciones del ALCA».

La declaración también determina que los países «pueden asumir diferentes niveles de compromisos» y que el área continental de libre comercio deberá ser congruente con la normativa de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

«Procuraremos desarrollar un conjunto común y equilibrado de derechos y obligaciones que sean aplicables a todos los países», agrega.

Decepción empresarial

Los empresarios uruguayos que participan en la reunión del ALCA en Miami están decepcionados porque esperaban del encuentro un entendimiento «de un nivel de ambición mucho mayor», señaló a El País desde Miami el presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias, Jorge Bardier.

«La situación es muy compleja. No haya nada claro. Todo indica que el acuerdo reflejará un nivel mínimo de acuerdo», agregó.

Para Bardier, el anuncio de Estados Unidos de que buscará acuerdos con todos los países americanos con la excepción de Venezuela y los reunidos en el Mercosur «apunta a intentar que algo salga de esto y que esta reunión no se caiga como la de Cancún» aprovechando además que las preferencias que el país norteamericano concedió a los estados andinos vencen a fines de 2004. En cuanto al anuncio del canciller brasileño Celso Amorim de que el Mercosur negociará un acuerdo «4+1», Bardier consideró que «se trata de una expresión de deseo que no sé con que se condice». «Al sector privado le parece una macana que las conversaciones transiten por estos caminos», comentó.

Además de Bardier, la delegación privada está conformada por César Bourdiel, jefe del Departamento de Negociaciones Internacionales de la Cámara de Industrias; Julio Franco, asesor de la Cámara Mercantil de Productos del País; Roberto Falchetti, también de esta gremial y Roberto Symonds, de la Asociación Rural del Uruguay. Los empresarios participaron del panel del sector privado que ayer elevó sugerencias a los ministros respecto a los alcances que deberían tener las conversaciones.