Alertan que proyecto oficial va a ‘alargar’ los conflictos

Ermida, al igual que el decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Martín Risso, considera que las ocupaciones son lícitas siempre y cuando se mantengan ciertas reglas, como el hecho de que sean pacíficas o que los trabajadores cuiden la maquinaria de la planta.

El profesor de la Universidad de la República dijo a El País que la iniciativa del Poder Ejecutivo presenta distintos pasos de mediación «encadenados». «Eso es alargar el conflicto. Lo ideal no es una sucesión de etapas sino una batería de medidas», subrayó.

En el mismo sentido, el presidente de la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, Juan José Bentancor, comentó que hay que ser «cuidadoso» para que los procesos no terminen siendo «una demora inacabable de discusiones».

Y explicó que, por eso, deben ponerse «plazos concretos» para la negociación en comisiones bipartitas y en los consejos de salarios respectivos. El borrador del proyecto prevé un plazo de cinco días para la primera etapa de negociación bipartita.

DIFERENCIA. Ermida explicó que, sin duda, la ocupación es una forma de ejercer el derecho de huelga, pero aclaró que «no es una extensión, como dice todo el mundo». «Eso está mal. No lo dice la OIT, ni nadie, el término más cercano es expresión (del derecho de huelga)», comentó.

De todos modos, el experto señaló que el problema no es la huelga, sino la prevención del conflicto. «Hay un tema que es central y es el cumplimiento de los derechos laborales. Si se cumplieran a cabalidad, si se pagaran los salarios en fecha, si se pagaran los aguinaldos, salarios vacacionales (…) los conflictos se reducirían a una mínima parte. Quedarían los conflictos con connotación política, o los de loquitos o alborotadores, que son una minoría», afirmó.

Con respecto a las ocupaciones, Ermida Uriarte sostuvo que hay «unanimidad» acerca de que son lícitas en tanto mantengan su carácter pacífico.

Eso significa —prosiguió— que los ocupantes no pueden romper la maquinaria, y que deben cuidarla, e incluso hacerle mantenimiento si así se requiere. «Las cosas tienen que estar preparadas para empezar a trabajar al día siguiente», explicó.

INADMISIBLE. Risso, en tanto, sostuvo que la ocupación no puede realizarse «mediante violencia», no puede transformarse con el paso de los días «en una suerte de expropiación sin ley y sin compensación», y no se puede impedir el ingreso del patrón «con fines inspectivos, para retirar documentación o bienes de su propiedad».

El decano advirtió que los ocupantes no pueden continuar con la actividad comercial o industrial de la empresa. Y sostuvo que también es «inadmisible» que se usen las instalaciones de la empresa para realizar «otra actividad lucrativa».

Opinó que «comienza a ocurrir» lo mismo que con la ley de fueros sindicales: hay actitudes opuestas y «extremas» que dejan «sin posibilidad de diálogo real».

«La radicalización lleva a situaciones perjudiciales para todas las partes. ¿O es que alguien piensa que después de desocupaciones violentas y de reocupaciones bajo amenazas, se podrá encontrar fácilmente la solución de un conflicto?», preguntó.

Risso vaticinó que el tema no se resuelve por «el camino de la confrontación» sino «con mentes lúcidas, maduras, inteligentes, capaces de ver el tema con amplitud, comprender los diferentes puntos de vista y armonizar los intereses en juego».