Alfie pronosticó que al cierre de 2005 el desempleo caerá a menos del 10%

En un acto preparado en el marco de la campaña electoral para reivindicar la gestión económica del gobierno, el ministro Isaac Alfie refrendó la conducta del oficialismo frente a la crisis financiera de 2002 y pronosticó niveles inusitados de crecimiento económico.

En la víspera la Lista 15 inició bajo el título «El Uruguay de los próximos 20 años, una agenda creíble para el desarrollo económico», un ciclo de exposiciones de técnicos del gobierno sobre la gestión oficial, en el que Alfie debutó doblemente.

Por un lado, el funcionario fue quien inició el ciclo de disertaciones, y por el otro, la intervención de la víspera fue su primera participación político-electoral en la campaña electoral de este año.

En grandes trazos, Alfie comenzó describiendo los grandes hitos que explican el advenimiento de la crisis financiera en 2002, y los escenarios macroeconómicos en los que Uruguay se desempeña tras la debacle.

Recordó que la crisis rusa de 1998, la brasileña de 1999, la argentina de 2001, junto a la epidemia de la aftosa y el encarecimiento del petróleo, fueron destruyendo el potencial de Uruguay para enfrentar el escenario que el país tuvo en 2002.

A semejanza de anteriores exposiciones sobre la crisis, Alfie comparó los indicadores que el país tuvo en la crisis de 1982, con la vivida en el año 2002, para demostrar que en este último episodio el impacto inflacionario fue menor, al tiempo que la recuperación se logró en un menor período de tiempo.

PROYECCIONES

Luego de repasar los indicadores históricos de manera exhaustiva, Alfie indicó que hacia el futuro habían indicadores brillantes para el país, ya que la salida de la crisis había sido «prolija», logrando «fortalecer» las bases económicas del país.

Señaló que durante este gobierno se procuró romper con la «Mercosur-dependencia» o «Brasil-dependencia», lo que ahora se refleja en los indicadores de exportación y los mercados de destino comercial de los bienes uruguayos.

En tal sentido, pronosticó que el país en breve podrá proyectar exportaciones por 4.000 millones de dólares al año, augurando que renglones como el de la madera y el papel, que en la actualidad concentran el 5% de las exportaciones, «en poco tiempo será el mayor producto exportable del país».

FUTURO

Después de mostrar tanto el pasado reciente como el presente, Alfie indicó que el país tiene indicadores de crecimiento económico formidables.

Auguró que para este año el país tendrá un crecimiento de un 7% y otro tanto se registrará el año próximo. Con tal perspectiva, sostuvo que de mantenerse los índices de crecimiento actuales, el país podrá abatir el desempleo a cifras menores del 10%.

Sostuvo que para el futuro el país proyecta una apuesta por la innovación, la logística en transporte y en telecomunicaciones, afirmando de concretarse ese diseño estratégico, podrían exportarse sólo en servicios vinculados a la terminal aérea, unos 200 millones de dólares al año.

Pero como la exposición era en el marco de los comicios de 2004, el funcionario aprovechó para colocar un golpecito sobre el adversario de izquierda.

Señaló que sintió preocupación al saber que el Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría propone echar mano a los ahorros concentrados en las adminis- tradoras de fondos previsionales (Afap) para construir obra pública. «Eso ya lo vivió el país, y ya sabemos qué pasó cuando se gastó el ahorro jubilatorio de los uruguayos», dijo.

«Eso es pan para hoy y miseria para las futuras generaciones», agregó.