ALFONSO VARELA, PRESIDENTE DE LA CAMARA DE COMERCIO.

No vacila en criticar los errores de los gobiernos frentistas pero tampoco en elogiar sus aciertos, Es optimista por el futuro del país y coincide en varías cosas con Mujica. Dos cosas nos quedaron grabadas de la entrevista: una fue su sorpresa cuando le preguntamos si los empleados de la Cámara estaban sindicalizados y la otra fue su carcajada frente a nuestra interrogante sobre su voto en el balotage del 2009.

Por: Alfredo García / Fotos: Rodrigo López

¿Se define ideológicamente batllista?
Si, siempre voté al Partido Colorado. Siempre voté dentro de la línea de la Lista 15, cuando era el Batllismo Unido.
Ud. vivió todo el proceso del Partido Colorado, el auge, la depresión y ahora, ¿parecería que empieza a levantar cabeza?
Me da la sensación de que si. En la sociedad uruguaya se está produciendo un mecanismo de transformaciones importantes, donde la juventud está empezando a tener un rol más activo, donde los empresarios también estamos teniendo un rol distinto. La percepción que hay de los empresarios en la sociedad va cambiando; antes no estaba bien visto y ahora está mejor visto. Entender que las inversiones son imprescindibles para el desarrollo económico del país, darle importancia a la gestión, la creatividad, el emprendeurismo, todo ese tipo de cosas, se van procesando.
¿Hay un cambio en los empresarios?
El empresario uruguayo, después de la década del 50, donde hubo empresas muy importantes, grandes, vinculadas a diferentes sectores, tanto de la actividad industrial como de la comercial, tuvo un proceso de crisis muy grande. Muchísimas empresas cerraron, desaparecieron, hubo una crisis importantísima. Ahí se aprendieron muchas cosas. Primero, que el Uruguay es un país donde no es fácil obtener la revancha, después de que a uno le va mal, cuesta. Ahí creo que se estableció un status quo un poco conservador en la percepción de los empresarios y también hubo muchas áreas donde prácticamente el negocio quedó vedado para los empresarios uruguayos. Un ejemplo, los bancos. Hoy en el Uruguay no hay banqueros uruguayos.
Me parece que ahora, los jóvenes, sobre todo a través de la tecnología y de experiencias que han hecho en el exterior están empezando a darle mayor dinamismo. La apertura que se está dando en toda el área de servicios es muy importante y muy buena, no solo en las áreas de tecnologías sino también en el turismo, gastronomía, logística. En la logística hay hoy empresarios uruguayos que se están destacando mucho. Además, el proceso de apertura económica, comercial, también nos va vinculando a todos con los diferentes países. Eso hace que tengamos una visión un poco diferente.
El país se abrió en forma definitiva, está bastante comprendido en todos los estratos sociales.
Pienso que si. Hoy en día, lo que nos impide abrirnos más es el propio MERCOSUR, y no por culpa nuestra sino por imposiciones de nuestros vecinos, pero tenemos la cultura de estar abiertos. Uruguay debe ser el país más abierto de América del Sur quitando a Chile, que tiene un camino distinto y sus condiciones geográficas e históricas lo obligaron a eso.
¿Cómo se vive como empresario batllista que la izquierda gobierne desde el 2005?
Hay distintos escenarios. Por ejemplo, en el escenario de la integración al mundo, me da la sensación de que no ha habido mayores cambios. La percepción que tengo es que desde 1985 hasta la fecha, ha habido un interés de todos los gobiernos de presentar al Uruguay en el mundo. Todos los presidentes han viajado, han estado en contacto, no solamente con gobiernos del exterior sino también con grupos empresariales, inversores, grupos de todo tipo y especie, «vendiendo» al Uruguay, manifestando cuáles son las ventajas del país y todos lo han hecho más o menos haciendo hincapié en los mismos temas. Ahí ha habido una gran continuidad. Segundo, en materia de inversiones, el Uruguay ha ido estableciendo distintas áreas en las cuales entendió que debería darle prioridad a la inversión. Por ejemplo, el área forestal, el área vinculada al turismo, el área tecnológica. Le diría que el punto culminante de eso, es la modificación de la Ley de Promoción de Inversiones que se hizo durante la administración del Dr. Vázquez, que fue el poner de una manera lo más objetiva posible, a quiénes se da un beneficio con tal de que vengan a hacer determinadas inversiones, ya sea gente de adentro o de fuera del país. Quiere decir que ahí ha habido un proceso.
¿Qué paso a nivel laboral?
En el área donde quizás ha habido más puntos de fricción en el último período, ha sido en el área laboral. Durante el gobierno anterior se aprobaron una cantidad de leyes que, no solamente desde nuestro punto de vista sino también de otra gente, no han sido buenas. El ejemplo máximo es la Ley de Negociación Colectiva. A esa ley cuando era proyecto de ley, tuvieron que hacerle unos cambios porque violaba convenios internacionales firmados con la OIT (Organización Internacional del Trabajo). Se le hicieron esas modificaciones pero no fueron suficientes, y eso motivó, por ejemplo, que las cámaras empresariales presentáramos una queja ante la OIT, y no para sorpresa nuestra pero sí para algunos, la OIT le hizo observaciones al gobierno. La OIT no es un comité de técnicos, sabios, juristas; el Comité de Libertad Sindical de la OIT está integrado por representantes de los trabajadores, de los empleadores y de los gobiernos, esos son los que hicieron las observaciones. Quiere decir que esa ley tiene defectos.
Segundo tema, la Ley de Abreviación de Juicios, también le explicamos al gobierno que todos queremos que lo juicios sean más breves, pero esta ley tiene inconstitucionalidades, viola el principio de igualdad, las garantías del debido proceso, una cantidad de cosas. Ahora salió la primera sentencia declarando inconstitucional algunos artículos de la ley. Hay cientos de casos más que están en ese proceso y mientras tanto, están detenidos los juicios. El argumento de que antes la cancha estaba flechada para un lado y ahora la tenemos que flechar para otro, no lo entiendo, porque si analiza las sentencias en materia de relaciones individuales de trabajo, la cancha no estaba flechada. Por otro lado, en materia de relaciones laborales, la normalidad es el cumplimiento de las obligaciones, la excepcionalidad son las situaciones conflictivas. Muchas veces legislamos o buscamos explicaciones en las situaciones excepcionales y creo que eso no hay que hacerlo.
Ahí es donde quizás ha habido quizás situaciones más conflictivas, pero en el resto, incluso en el diálogo con las autoridades, ha sido muy fluido en el gobierno pasado y también lo está siendo ahora. El contacto que nosotros tenemos con los ministros de Trabajo, de Economía, de Industria, de Relaciones Exteriores, con la gente vinculada con el sector empresarial es muy fluido.
Quiere decir que son tenidos en cuenta.
Creo que somos tenidos en cuenta en la medida que también los gobernantes tienen que tener en cuenta las voces de todo el mundo. No son buenos los corporativismos, y que el gobierno esté pensando en lo que le va a decir el sector empresarial, sindical o deportivo; el gobierno es el gobierno de todos.
¿Sienten que hoy el sector sindical tiene mas fuerza que en el pasado?
Sin duda que tiene tuerza, tiene fuerza política en primer lugar; hay muchos parlamentarios que son sindicalistas, muchos funcionarios del gobierno que son sindicalistas, y es innegable que los sindicatos tienen un mayor número de afiliados hoy que lo que tenían antes. Eso significa pagar la cuota sindical, eso significa recursos económicos, y esos recursos, para algo se utilizan.
Pero como Cámara, ¿no le conviene tener interlocutores válidos organizados?
Nosotros siempre tuvimos interlocutores válidos sindicalizados, es decir, nuestro relacionamiento principalmente es con Fueci (Federación Uruguaya de Empleados de Comercio e Industria). Si analiza la historia de las relaciones de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios con Fueci, históricamente han sido buenas y siguen siendo buenas. Por supuesto que en algunas cosas tenemos diferencias, en unas más y en otras menos, pero tenemos un buen relacionamiento. Eso siempre ha sido así, desde antes que yo naciera.
Según su criterio, ¿qué errores u omisiones tuvo el gobierno de Tabaré Vázquez?
Creo que el gobierno de Tabaré Vázquez, desde el punto de vista del interés empresarial o económico, a mi modo de ver, cometió un gran error que fue no hacer un colchón fiscal. Es decir, la regla fiscal se imponía, creo que el ministro Astori lo planteó al iniciar el gobierno, no pudo con eso, pero nos perdimos una oportunidad buenísima de en el mejor contexto económico internacional, favorable al Uruguay, no haber hecho las reservas del caso como para aguantar la crisis del 2008, que la aguantamos bastante bien, pero que podríamos haber tenido unas reservas realmente fabulosas. Creo que ese fue un gran error, y creo que fue un gran error la no firma del TLC con los Estados Unidos, no sólo por el escenario comercial futuro sino porque nos ponía en el mundo, en el escenario de los países dignos se recibir las mejores inversiones.
Pienso que esos fueron los dos grandes errores.
¿Y los aciertos?
La Ley de Promoción Industrial, sin duda, la presencia internacional del Uruguay, que creo fue un mérito directo del ex presidente.
¿A pesar del canciller?
A pesar del canciller. Y me consta que fue un mérito del ex presidente porque tuve oportunidad de viajar con él y vi como se movía él y la confianza que le transmitía a los grupos inversores. Estuve con él en una reunión en Madrid y él habló muy bien en un momento que no era sencillo, fue cuando se había modificado el régimen de las sociedades anónimas en el campo, y había muchos inversores españoles que les interesaba bastante el tema. Creo que esa diplo macia fue mérito exclusivo del Dr. Tabaré Vázquez.
Según sus contactos internacionales, ¿se le ve al Uruguay como un país serio?
Se lo visualiza como país serio, creo que Uruguay tiene mucho más peso específico en el mundo que lo que en realidad tiene. Hay escenarios donde el Uruguay está muy bien visto, en la Organizador Mundial del Comercio, en organismo: internacionales, ahí el Uruguay esta bien visto y se lo tiene en cuenta. Ahora, el Uruguay tiene que mejorar algunas cosas, tiene que mejorar su comunicación aérea con el mundo que es parte de frustraciones que hemos tenido todos los ministros de Turismo.
Bueno, tenemos aeropuerto nuevo.
Eso es una gran cosa, pero hay pasaje; caros a Buenos Aires, no es fácil llegar £ los EUA o de los EUA para acá, es muy difícil llegar de Europa para acá. Debería haber un proceso de más apertura Claro, cuando nos ven en el mundo, que la pequeñez de nuestro mercado hace que algunos negocios sean inviables, imposibles de instalar acá y todavía, cuando hablamos de la integración en el MERCOSUR y ven que nuestro; vecinos nos ponen trabas, creo que hoy en el mundo la visión es que los paises serios de América del Sur son Brasil, Colombia, Perú está empezando a ser, Chile y Uruguay. Serios, lo que ellos mismos dicen serios, más de un funcionario de gobiernos extranjeros me lo han dicho.
Incluso hablamos de países gobernados por gobiernos de izquierda, como Brasil y Uruguay.
El tema de la izquierda o la derecha hoy, creo que es un dato de los textos históricos. Fíjese lo que está pasando en España, no se puede negar que el señor Rodríguez Zapatero es socialista y pertenece al PSOE, sin embargo, ha tenido que tomar medidas que creo que a los teóricos del socialismo no les deberían gustar.
Hoy hay que entender que el tema no es si «más ajusté o menos ajuste, más presupuesto, menos presupuesto», es, dónde tienen que estar los recursos ¿en manos del Estado o en manos de los individuos? Mientras que estén en el Estado, el que va a decidir la aplicación de esos recursos es el funcionario de turno, el político de turno. Mientras que estén en manos de los individuos, son los individuos que pueden tomar las decisiones por sí mismos. Me parece que ahora va a empezar a haber una tendencia donde los individuos van a querer empezar a tomar sus decisiones. Porque si el gobierno socialista español llegó a este nivel de endeudamiento y desocupación, y tiene que tomar estas medidas, igual que los gobiernos ingles, italiano y alemán han tenido sus dificultades. O el gobierno del señor Bush tuvo problemas. ¿Cuál es el común-denominador? Que gastaron más de lo que tenían, y cuando uno gasta más de lo que tiene, inexorablemente demorará más o menos, según lo que gaste, pero… Esa discusión de si es bueno un déficit del 1%, 2% o 10%, creo que es una discusión bizantina, ¿por qué tiene que haber déficit? No tiene que haber déficit.
¿Menos Estado?
Distinto Estado, porque hay cosas que son incuestionables, no pueden ser delegadas o la ciudadanía no quiere que sean delegadas como el caso del Uruguay. Fantástico, pero entonces hagamos las cosas bien hechas, como se deberían hacer. Lo que no se puede hacer, es gastar más de lo que se tiene.
No se ha hecho.
Creo que en el gobierno de Tabaré Vázquez, cuando se tuvo oportunidad, no se guardó y se gastó.
Pero tenía el argumento de la emergencia social, vivimos la crisis del 2002 y había que invertir y recuperar Salarios.
Si, eso la vivimos todo por igual. Creo que si no hubiera habido gobierno de Batlle hubiera sido más difícil, pero es una apreciación personal. Yo no me voy a olvidar cuando no había recursos para pagar los gastos de Salud Pública, tenía que hablar con Alejandro Atchugarry para ver cómo hacíamos para pagar las cuentas. Pero, la realidad es que habría que ver bien cómo se gastó y en qué se gastó, evidentemente que había situaciones sociales complicadas, todavía las hay hoy, pero el tema de la educación, por ejemplo, se hizo un esfuerzo enorme desde el punto de vista económico sin resultados prácticos. ¿Qué pasó ahí? Además no es nuevo, vamos a ver el ejemplo de la Universidad de la República, la UdelaR es un barril sin fondo desde que tengo uso de razón por lo menos.
Ahora tuyo más recursos que antes.
Ahora mucho más que antes. Nosotros hicimos un trabajo sobre la educación, y evidentemente estamos estancados en los niveles de educación y estamos quedando rezagados, y no es bueno eso.
¿Hay que hacer una reforma del Estado?
Si, sin lugar a dudas. Estoy totalmente de acuerdo con el presidente Mujica, hay que hacerla. Primero, cuántas cosas hace el Estado que no son útiles para nadie? Muchísimas cosas, ¿para qué hace cosas inútiles, trámites al santo botón, trabas burocráticas, entorpecimiento a la gente? Eso es inequitativo, es antieconómico, es injusto, es arbitrario.
Después está el funcionario que realiza esa tarea, ¿qué satisfacción personal tiene, qué creatividad tiene, qué razón de ser tiene?
Creo que la reforma del Estado hay que hacerla sin duda, y mire que cuando hablo de eso, creo que una de las reformas más grandes que tiene que hacer hoy es la de las FFAA.
¿En qué sentido?
Darle a las FFAA una razón de ser, darle tecnología, tenemos unas FFAA llena de cuarteles, pedazos de tierra, pero no pueden cumplir funciones, los pilotos no puede volar, los marineros no pueden navegar.
Se dice que es como un seguro de paro encubierto.
Lo dicen, también lo dicen los intendentes cuando señalan que tienen que darle trabajo a una cantidad de gente que sino no tiene trabajo. Creo que no, si no tuvieran el refugio de la intendencia, si no tuvieran el refugio de los cuarteles, y otras series de refugios, habría más creatividad, incentivos. Por algo, los uruguayos en todos los niveles que salen al exterior y están bien a la «intemperie», se arreglan y se revuelven, y muy bien, muchos vuelven con sus ahorros y aunque no vuelvan, consolidan sus familias en el exterior.
¿Le sorprendió Mujica en algún aspecto?.
Sorprenderme no, lo vi en una actitud de diálogo, de tratar de encauzar las cosas, dar mensajes en el terreno de los valores que me parece que son importantes. Puede ser que le esté costando llevar a la práctica alguna de sus ideas y eso es natural porque es la propia inercia del Estado que lo debe frenar. Yo lo veía, intuía que iba a ir por ese camino.
Batlle afirmó días atrás que estaba totalmente de acuerdo con lo que decía Mujica, cosa que sorprendió a más de uno.
Hay muchas cosas que ha dicho que son totalmente compartibles.-Hay un tema en que creo que ha hecho muy bien las cosas y ojalá que los hechos, luego, lo acompañen y le den la razón, que es el relacionamiento con Argentina. Indudablemente lo manejó bien, y lo único, que tiene que tener conocimiento y estoy seguro que lo tiene, es que sus interlocutores no se hasta donde son confiables.
Capaz que cambian el año que viene.
No sé si cambian. Se supone. Supongo que con el nuevo canciller argentino (Timerman) las cosas con el Uruguay van a tener que facilitarse, porque este señor está muy vinculado a Punta del Este. Esos lazos pesan y pesan mucho, y creo que es bueno.
Por otro lado, estuve hace poco en Chile y estuve con el embajador argentino en Chile,’estuvimos charlando un rato, de cómo había estado la reunión en Anchorena, en un tono diplomático, y le dije que me parecía que las cosas iban por otro lado y que lo que debería decirle al gobierno de su país es que se fije en lo que hacen Alemania y Francia, si se pretende ser un país grande. Me preguntó ¿qué hacen Alemania y Francia? Tratan de que Bélgica y Holanda no se hagan puré, si uno es un país grande y tiene un país como Uruguay al lado, yo le haría unos mimos, lo trataría como un hermanito menor, como un sobrino.
O sea que Mujica no lo sorprendio.
Había estado con él antes de las elecciones, habíamos hablado de distintos temas, vinculados al mundo empresarial, aspectos laborales, y me pareció que era un individuo que iba teniendo una cantidad de �deas, por lo menos con las cuales yo coincidía y compartía. Hará algunas cosas que nos gustarán menos, a otros más, pero más o menos lo veo dentro del terreno de las responsabilidades que debe tener un presidente de la República.
¿Qué le pediría a Mujica que hiciera?
Le pediría que fuera muy cuidadoso en materia de gasto y como consecuencia de eso, en ajuste tributario a la baja. La carga fiscal en el Uruguay a mi modo de ver, sigue siendo alta. Segundo tema que le pediría, es ver cómo puede lograr que todo este tema de las relaciones laborales se condujera por un carril de cierta estabilidad, credibilidad, como no puede ser que la primera medida en cualquier conflicto sea el paro. Esas son medidas extremas y además, ya estamos dentro del calendario de preguntar «¿qué paro hay hoy?» llega un momento en que no tiene sentido. Dentro de Conaprole salieron de un lío y al otro día ya hay otro lío. Después, que cuide mucho el impacto internacional de algunas cosas. Esto de la reforma tributaria, dé los gravámenes a las colocaciones en el exterior, de abrir la brecha del secreto bancario, la publicidad de los deudores por parte del BCU, que es una información parcializada.
Y lo mejor de todo sería si la relación con Argentina se pudiera transformar en algo fluido. Están discutiendo si hay que dragar el canal Martín García o el Mitre, si el puente está cerrado o abierto, cosas que parecen obvias. No es fácil, no todo lo puede hacer él.
¿Por qué las Cámaras de Comercio e Industria por separado y nunca se planteó la posibilidad de unión?
Es un fenómeno histórico. La decana de las instituciones gremiales es la Cámara Nacional de Comercio, después se fueron abriendo otras, creo que es propio de la idiosincrasia de los uruguayos, es como cuando era bueno tener como negocio un bar y cada uno abría su bar en cada esquina. En los temas centrales, estamos todos de acuerdo y trabajamos juntos, después hay temas sectoriales que hace que tengamos opiniones distintas. Nosotros siempre fuimos más liberales, más aperturistas, los industriales siempre fueron un poco más proteccionistas. Es la consecuencia lógica de las características del negocio. Pero si uno analiza el conjunto del Uruguay, sin duda, los procesos de apertura, de libertad de mercado, de libertad de cambio, de libertad dé entrada y salida de capitales, de personas, ha sido mucho más favorable para el Uruguay y el Uruguay no puede tener otro destino que ese.
¿Cómo funciona la Cámara?
Son socios individuales, de distintas categorías, y después son gremiales que están afiliadas a la Cámara, donde también tienen sus socios y representación en lo que vendría a ser la dirección de la Cámara, que son 24 miembros. Hay algunas gremiales que de acuerdo a los momentos históricos, son más activas que otras. Acá hay algunas gremiales que tradicionalmente fueron muy activas, como los distribuidores, los almaceneros mayoristas, los tenderos. Hoy en día, los prestadores de servicios son los que están más activos, vinculados a las tecnologías, comunicaciones.
También estamos teniendo mucha participación en el interior, tenemos muchas gremiales del interior que están afiliadas a la Cámara. Además, con ellos tenemos un intercambio muy fluido de información y gestión. Por ejemplo, en el tema de los Consejos de Salarios.
¿Cuántas gremiales tienen?
Ciento veinte. Es un núcleo duro.
¿Cómo eligen presidente?
Se elige por parte de los socios, a título individual. Hace muchos años que no hay oposición, tenemos lista única. La lista se va confeccionando de acuerdo a los que tienen más interés en trabajar, porque la actividad gremial es como el Quijote o la Biblia, todo el mundo le gusta conocerla pero a nadie leerla.
Es una sociedad anónima.
Es una sociedad anónima, que tiene sus accionistas que son los titulares de la «soberanía» de la institución. Pero como le digo, la comisión directiva tiene representantes de los accionistas, de los socios suscriptores, de las gremiales, hay un conglomerado importante.
¿Se puede comprar acciones?
Si, vas a hablar con el gerente. De hecho, ayer vendimos una. Yo incluso he estado pensando en hacer una ampliación.
Están el en mismo local de la Bolsa de Valores, se supone que tendrían que estar allí ¿no?
La Bolsa de Valores era una gremial de la Cámara de Comercio, y la Cámara Nacional de Comercio era la que actuaba como órgano de contralor de la Bolsa de Valores, pero la Bolsa entendió en su momento, que ellos preferían tener un contralor estatal, y ahí fue cuando pasaron a ser controladas por el Banco Central (BCU). Ahí hubo un «divorcio» por voluntad de las partes y la Bolsa quedó bajo control del BCU que ahora lo sobrecontrola.
Teóricamente Mujica quiere darle impulso a la Bolsa.
Es fundamental. Si Ancap, UTE, OSE, etc., fueran de los ciudadanos uruguayos de verdad, si los ciudadanos tuviéramos acciones, entonces exigiríamos otro tipo de rendimiento. Hoy en día, esas empresas no son de los ciudadanos, son del personal o del fisco. Antel de los uruguayos, no sé cuánta satisfacción me da a mi o a usted. El otro día OSE me mandó una cuenta de 15 mil mangos, fui a protestar. No venían a tomar el consumo y un buen día «estimaron» que durante no sé cuántos meses gasté 15 mil pesos. No me devuelven la plata, me hacen un crédito y los próximos meses no pagaré agua, es de locos.
¿Cuánta gente trabaja acá? Cincuenta personas.
¿Tienen sindicato?
No.
¿No lo fomentan, no les sirve?
Hay muchos profesionales, no es algo que se haya planteado. Es una relación muy fluida, el personal de la Cámara está muy consustanciado.
Ya veo que después de esto se sindicalizan y le ocupan la Cámara.
Entonces yo les mando a ocupar el semanario.
¿De qué vive?
Vivo de mi sueldo de director de Varela, Radio S.A., de mi sueldo de director de Sociedad Uruguaya de Esmaltado (SUE) y vivo del campo, de la ganadería y un poco de agricultura. Vivo de las actividades empresariales. Cuando era ministro de Turismo, mi hija que en ese momento tenía 14 años, un día agarró mi recibo de sueldo y me dijo que lo que ganaba en el ministerio es lo que cuesta el colegio de mis hijos.
Es un tema el salario, porque para poder ejercer un cargo de esos hay que tener un respaldo económico.
Muchas veces no se contrata a los mejores por un tema económico.
Un individuo que tiene que tomar decisiones a ese nivel, tiene que tener tranquilidad económica, no puede después de estar en ese nivel de exigencia llegar a la casa y no poder pagar las cuentas, es complicado.
Habiendo conocido el MSP por dentro, ¿le parece bien planteado el Sistema de Salud que se instrumentó?
Le diría que si. Nosotros quisimos hacer algo parecido, no lo pudimos hacer por imposibilidades económicas del momento. En aquel momento se decía que el Uruguay no tiene un sistema de salud, y yo decía que sí lo tenía, y a mi modo de ver, el sistema de salud uruguayo es muy bueno. Privado para el tipo que tiene plata, un sistema mutual que es fantástico, y hay un sistema público bastante bueno, bastante mejor de lo que la gente cree para atender una cantidad de situaciones. Ahora se hizo todo este mecanismo que van de un lado para otro, que creo que es razonablemente bueno.
¿Lo jorobó mucho el IRPF?
Y me jorobó si. Las empresas pagaban impuesto a la renta, ahora, el otro tema son los sueldos que tenemos. A nadie le gusta pagar impuestos. La crítica que hago, conceptualmente, el IRPF no me gusta, me parece que desalienta el trabajo, pero si vamos a tener un IRPF, vamos a tenerlo como la doctrina manda, donde es global y se computan los ingresos y gastos. Ahora, este es un impuesto a los ingresos brutos. ¿A quién molesta más? A los asalariados de buen nivel, a los profesionales.
Está en proceso, es dinámico.
Bueno, me da la sensación por las últimas señales, lo que indican es la tendencia a ir a un sistema de la renta universal y después pondrán el IRPF global, pero hay que hacerlo con más claridad si es lo que van a hacer. Uruguay no puede ir a ese sistema porque además no puede controlar, tiene que ser distinto a lo que pasa en Argentina y Brasil. Me parece que el sistema como estaba antes, perfeccionando algunas cosas, retocando aspectos, mejorando la recaudación como se ha mejorado, me parece que ese era el camino.
¿Cómo ve al Partido Colorado con Bordaberry dirigiéndolo?
El Partido Colorado va a tener que generar dos corrientes de opinión. Es muy temprano para empezar, los uruguayos tenemos la tendencia de empezar a hablar de las próximas elecciones cuando terminaron las anteriores. Me parece que ahora es el momento para dejarlo gobernar al presidente Mujica, para que se elabore el Presupuesto, se discutan otras leyes, hay tiempo para adelante. Pero el Partido Colorado evidentemente está procesando un plan recambio y una de las figuras es Bordaberry, la otra no sé si apareció o aparecerá. Creo que el escenario es para los jóvenes. El Uruguay va a ir hacia un camino cada vez menos diferenciado entre las puntas, me da la sensación. Al Uruguay lo veo en muchos aspectos un país muy maduro, desentona en el barrio pero es muy maduro.
Hoy la democracia tiene pantalones largos y bien puestos.
Creo que nadie pone en duda el sistema de gobierno. Nosotros tenemos esa vocación democrática, somos un país republicano. Nosotros somos distintos hace años. No se si se estudian en profundidad las Instrucciones del año XIII, que fue una de las cosas que nos marcaron.
Muchas veces pienso cuál es la diferencia del nacimiento de nuestro país con la de los otros, y creo que es que los otros tuvieron unos militares muy buenos como San Martín. Artigas no fue un buen militar, pero era un gran ideólogo. Eso marcó, el legado de Artigas es su ideología no son sus tácticas militares.
¿Se imagina un co-gobierno entre varios partidos?
Creo que si, sobre todo en el manejo de las empresas públicas. Está decidido que las empresas van a ser públicas, no privadas, bueno, ahí es bueno que haya un co-gobierno, que haya una priorización de la gestión y un compromiso de todos los partidos para llevar adelante esas empresas.
Lo otro es lo que pasa en el Parlamento, cómo se integra el gabinete. Cuando estuve en el gabinete era un gabinete de coalición, después por un chispazo se revienta todo.
¿Hay que mantener el balotaje?
Creo que si, le da más legitimidad al presidente.
¿Se anima a decir a quién votó en el balotaje?
No me animo.
¿Mantenemos las elecciones nacionales separadas de las municipales?
No sé, capaz que si. Creo que falta que decante el sistema. Se demostró que son dos cosas distintas y aparte son realidades totalmente diferentes. Me parece que en el mundo se está dando una cosa interesante, la globalización de una cantidad de cosas y las regionalización o localización de otras. Veo que los intendentes tienen la tentación de creer que son gobernadores de estados, de provincias de un país federal, y no da para tanto. El intendente que se ocupe de cosas fundamentales de las cuales no se ocupan, como la limpieza, la higiene, las calles, el alumbrado, transporte público. No son gobernadores y bastante que tenemos 19 departamentos, podríamos tener 7, 8 departamentos. Todo eso es costo, ineficiencia. El intendente de Rocha hizo las cosas bien y ganó por destrozo.
¿Fumó marihuana? ¿Se legaliza o no?
Nunca fumé. Me veo tentado a decir que hay que legalizar la marihuana, pero no tengo suficientes elementos para comparar.
¿Es católico?
Si, pero no practico.
¿Es Opuso Masón?
No, aunque Amado en el libro de la masonería dice que Glenda Rondan le dijo que yo soy del Opus.
¿Se despenaliza el aborto?
Ese sí que es un tema. Cuando era ministro de Salud me preguntaron eso y mi respuesta en ese momento fue decir que era un administrador, no un legislador. Es una pregunta para los legisladores.
Para mi es un tema que trasciende al entendimiento del ser humano, no me animaría a ser el dueño de la verdad. La despenalización ¿en qué circunstancia? Ese es el tema.
Conozco mujeres que han abortado y les ha quedado ese sinsabor. Es un tema que me supera.
¿Cómo sale Uruguay?
Gana con Corea. Después vamos a ver… creo que lo que hizo Uruguay es muy bueno, no porque haya ganado dos partidos y empatado uno, lo mejor que hizo Uruguay fue jugar bastante bien, no dar patadas, hemos sido unos caballeros adentro y fuera de la cancha. El grupo humano me parece fantástico, no sé si es mérito del Maestro o de los jugadores. Actúan con humildad, prudencia, tienen ganas, porque los tipos sudan la camiseta. Eso me parece bárbaro porque va a permear en la sociedad, esto es un ejemplo de algo distinto, no sé si son mejores o peores jugadores que los de antes, pero están teniendo una conducta que al Uruguay le hace bien.
¿Es optimista por el futuro del país?
Si.
¿Aunque gobierne un ex guerrillero? Eso es una demostración de madurez. En otros países donde han gobernado ex guerrilleros o personas con actuaciones diferentes, los resultados fueron distintos, nosotros tenemos un proceso democrático y una institucionalización que hace que los gobernantes se mimeticen con la sociedad. El día que Batlle me ofreció el ministerio vino a mi casa, en su auto manejando, sin custodia. El presidente actual va a almorzar al Tasende, al Facal, sin que nadie lo moleste.