Amenaza de tensión diplomática con Argentina

 

El embajador argentino Hernán Patiño Mayer señaló en una misiva enviada a El Observador que su país «no hará nada que entorpezca el desarrollo sustentable de Uruguay», pero recordó que la Constitución de su país exige «proteger la utilización racional de los recursos naturales»

La nformación consignada en el influyente matutino porteño señala que «una gestión de la Argentina ante organismos internacionales -como el Banco Mundial-, que logró frenar inversiones por 1800 millones de dólares en Uruguay para la construcción de dos polémicas plantas, causó malestar en Montevideo y podría transformarse en el primer choque entre dos gobiernos amigos».

«El Gobierno aduce que Uruguay se niega a hacer el estudio del impacto ambiental de esas fábricas de pasta celulósica, que podrían contaminar a la Argentina», establece el artículo.

Al ser consultado por La Nación, el canciller Rafael Bielsa dijo que no ha tenido contacto con Gargano en las últimas horas y otro alto funcionario del Gobierno resumió así la situación: «Hemos hecho todo lo posible para solucionar las cosas dentro del terreno diplomático; hemos sido particularmente pacientes con un país [Uruguay] que se movió sobre hechos consumados. El Presidente está muy enojado con todo esto».

Por su parte, el subsecretario del Ministerio de Vivienda, Jaime Igorra, consultado por Tiempo Presente, estableció que la instalación de las polémicas plantas «es una política de Estado» y aseguró que «los análisis» de impacto ambiental están hechos».


El jerarca despejó «toda duda» respecto a la instalación de ambas plantas a orillas del Río Uruguay y aseguró que «son fundamentales para el país».


(Observa)