Analistas advierten por incidencia fiscal de la recuperación salarial

La incidencia de una recuperación acelerada de los salarios en 2005, es algo que los analistas y consultoras ven con preocupación en la medida que tiene inmediata repercusión sobre el gasto en pasividades, componente clave de las erogaciones del Estado.

Según un grupo de analistas consultado por El País, en 2005 existirá una fuerte presión tanto para la recomposición de los sueldos privados —por los consejos de salarios— como de los públicos, cuya discusión ya comenzó. Eso incidirá sobre la evolución del Indice Medio de Salario, que es en base al cual se ajustan las pasividades.

Sin embargo, fuentes del equipo económico dijeron a El País que no existe una preocupación especial por un eventual impacto fiscal por la recuperación de las remuneraciones.

Desde la crisis, la caída o el estancamiento de los salarios nominales mantuvo a raya el gasto en las pasividades. Ante la comisión integrada de Hacienda de Diputados y Senadores, Astori sostuvo que el gobierno está «abierto al diálogo» para considerar cambios a las «normas constitucionales» que van «en sentido contrario» a la intención de aplicar políticas anticíclicas. Estas políticas apuntan a lograr ahorros cuando la economía crece para tener reservas para enfrentar recesiones.

Contra ellas incide que «una enorme proporción del gasto público es procíclica», dijo Astori, aunque nunca se refirió explícitamente al régimen de ajuste de las pasividades. Sin embargo, este es un ejemplo claro, ya que si la economía crece y tiene una incidencia sobre los salarios y por ende sobre las pasividades, su pago demanda un esfuerzo importante al gobierno central. En 2004 los egresos del Banco de Previsión Social fueron de U$S 1541 millones y las transferencias del gobierno de U$S 366 millones.

Los analistas consultados sostuvieron que no ven chance política para una reforma por lo que aconsejan contención en los ajustes salariales.

Uno de ellos sostuvo que el gobierno no debería homologar aumentos «desmedidos» que puedan surgir de los consejos y seguir en la línea de ajustar por inflación a la mayoría de los empleados estatales, quizá dando mejoras selectivas.