Analistas coinciden en mejora económica en 2010.

En la mesa de discusión el «Impacto de la crisis y desafíos de la economía en un año electoral», los expertos debatieron sobre el panorama actual del país y las perspectivas en el corto y mediano plazo.

Los economistas reconocieron que gane quien gane las elecciones, el próximo gobierno no tendrá como objetivo principal introducir grandes cambios en la política macroeconómica. Esto porque, según ellos, tampoco un país como Uruguay tiene «mucho margen» para introducir modificaciones de magnitud.

Sobre la recuperación de las grandes economías del mundo, Roselli y Odonne sostienen que Estados Unidos ya está mostrando señales en ese sentido, porque registró una caída menor a la esperada en el segundo trimestre de este año, aunque advierten que la recuperación será lenta. Para Comas, en tanto, no está «tan clara» la recuperación de la principal potencia porque este país crece en «base a estímulos fiscales»; su tasa de desempleo se ha duplicado y , por tanto, el crecimiento de su consumo interno «seguirá siendo débil».

En el caso de China, si bien pronostican que su PIB crecerá, lo que beneficiará a Uruguay porque las materias primas continuarán en ascenso, reconocen que no podrá ocupar -en el corto plazo- el «vacío» que dejó Estados Unidos.

En cuanto a Brasil, también hay coincidencia entre los expertos en que para el 2010 su economía crecerá entorno a 3% o 4%, hecho «muy positivo» porque se trata del principal socio comercial de Uruguay.

Argentina parece ser la gran incógnita porque sigue acompañada de un clima de negocios negativo.

No obstante, los analistas locales no vislumbran grandes desajustes en su política macroeconómica.

Futuro. Con una expansión menor de la economía, Comas sostiene que el nivel de los salarios «no podrá crecer» como lo venía haciendo hasta ahora. Según la economista, los Consejos de Salarios se resolvieron cuando las empresas «tenían espaldas financieras anchas» y ahora el escenario «es distinto».

Por otro lado, advierte que el próximo gobierno «no tendrá mucho espacio» fiscal para aplicar políticas sociales como fue la instrumentación del Panes que asistió al 10% de la población del país.

El mercado laboral, Odonne pronostica que no «empeorará demasiado» pero que sobre fines de año podría llegar a 7,8% porque algunos sectores como el cuero, madera, metalúrgicos y textiles -que arrastran dificultades estructurales- no podrán resolver su situación en el corto plazo. En tanto, Roselli advierte dificultes en las empresas para contratar trabajadores y gestionar la rotación de su personal.

La política energética será otro de los temas que el próximo gobierno deberá agendar para «asegurar una energía a bajo costo», dijo Roselli.

Sobre este punto, Odonne señala que no hay espacio fiscal para hacer las inversiones que necesita el país si espera crecer a una tasa de 3% en los próximo cinco años. Por ese motivo, recomendó buscar financiamiento privado para solucionar este déficit, al igual que para obras de transporte.