Analizan propuesta brasileña para el ALCA

El Grupo Mercado Común (GMC) del Mercosur comenzó a discutir ayer en Montevideo la actitud con que el bloque irá a la reunión del Comité de Negociación Comercial del ALCA que se reunirá en febrero en la ciudad mexicana de Puebla.

Fuentes de la representación de Uruguay dijeron que pidieron que se permita que los socios del Mercosur tengan la posibilidad de marcar «matices» en ese encuentro más allá de que se reconoce la necesidad de llevar un planteo común en sus principales líneas.

DOCUMENTO. Las ideas de Brasil para la conformación del Alca fueron presentadas en un documento al GMC y el país norteño pretende su aprobación.

El diario Fohla de Sao Paulo publicó ayer que este documento contiene objetivos ambiciosos en cuanto a reducción de aranceles y el máximo de cautela en temas que no están exactamente relacionados con el comercio de servicios, como inversiones y servicios.

Por encima de determinado nivel mínimo común de acuerdo, cada país sería libre de hacer acuerdos con «beneficios y obligaciones adicionales que, por lo tanto, no serán obligaciones para los demás socios».

La propuesta brasileña prevé la apertura comercial en el comercio de todo tipo de productos, agrícolas o no agrícolas pero también una desgravación más lenta para algunos (para los cuales los aranceles comenzarían a caer solamente una vez transcurridos quince años después de firmado el acuerdo) y otra lista de bienes que tendrían una protección indefinida.

Brasil también quiere la eliminación de los créditos a la exportación que concede el gobierno de Estados Unidos y todas las otras medidas que a su juicio distorsionan el comercio.

ANDINOS. Por otra parte el Mercosur y la Comunidad Andina (CAN) retomaron ayer en Montevideo sus conversaciones para llegar a un acuerdo comercial pero los obstáculos no son pocos ya que los países andinos pretenden «salvaguardas agrícolas» en tanto que Brasil y Uruguay marcaron fuertemente su preocupación por el daño que puede generar la producción originada en las zonas francas colombianas, dijeron a El País fuentes diplomáticas. Brasil ya dejó claro que está dispuesto a aplicar un régimen de origen muy restrictivo para evitar que esos bienes afecten a su industria.

También persisten las diferencias en cuanto a las reglas de origen, el acceso a mercados— es decir el ritmo y modalidad de abatimiento de las barreras arancelarias— y las subvenciones a su producción que aplican algunos productos andinos, agregaron las fuentes.

En este marco es prácticamente imposible que, como pretendía Brasil, se invite a los presidentes de los países de la CAN a la cumbre de los mandatarios del Mercosur que se producirá a mediados de mes.

En las conversaciones de Montevideo, los representantes brasileños insistieron en que las conversaciones con la CAN deben ser una prioridad para el Mercosur que debe apostar a que estén culminadas rápidamente.

Los cancilleres de la CAN y el Mercosur habían definido este año rubricar un acuerdo antes de que termine este año pero a esta altura es incierto que ese objetivo se pueda cumplir.