ANCAP deberá cambiar composición de naftas

El Parlamento terminará de votar en los próximos días una ley que obligará a ANCAP a producir y vender naftas con 5% de alcohol carburante (etanol) y gasoil con el 2% de biodiesel.
A través de la llamada ley de Agrocombustibles, Uruguay ingresará en el mercado internacional de la energía renovable alternativa al petróleo. Producirá etanol y biodiesel para el consumo interno, pero también para la exportación. Inversores privados ya le expresaron al gobierno su interés en el negocio y se preparan para producir estos productos pensando únicamente en el mercado internacional, algo que la ley permitirá expresamente.

La aprobación de esta ley, votada en el Senado a principios de febrero por todos los partidos políticos, ahora a estudio de los Diputados, cobra relevancia tras la visita al país, y a la región, del presidente de Estados Unidos George Bush. Para el senador frenteamplista Eleuterio Fernández Huidobro (Movimiento de Participación Popular), uno de los impulsores y más acérrimos defensores del proyecto, este asunto fue “el verdadero motivo” de la visita de Bush.

Según comentó el legislador a El Observador, el mandatario estadounidense no realizó una gira por la región solo para demostrar su interés social, o para comprarle más carne a Uruguay, si no para impulsar la industria de los agrocombustibles como energía alternativa al petróleo, el mismo que le compra de forma dependiente a la Venezuela de Hugo Chávez, su contrincante en la región.

De hecho, Bush firmó con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, un acuerdo para producir etanol de forma conjunta en Centroamérica y el Caribe, del que podría participar Uruguay, si acepta la invitación que el mandatario estadounidense le hizo al presidente Tabaré Vázquez el pasado sábado en la estancia Anchorena, de Colonia.

Más allá de la batalla geopolítica que subyace al negocio de los agrocombustibles y de la lucha por determinar quién influye y ayuda más en la región, si Bush o Chávez, para el senador del MPP la ley que en pocos días votará el Parlamento es “uno de los proyectos más importantes de los últimos tiempos” porque “cambiará por completo la matriz energética de Uruguay”.


Negocio “seguro”. Para Fernández Huidobro el negocio del etanol y los combustibles alternativos es “seguro” en Uruguay ya que con la ley será obligatoria la mezcla de las naftas con el alcohol carburante y del gasoil con el biodiesel.

“Encomiéndase a ANCAP a incorporar alcohol carburante producido en el país con materias primas nacionales, en una proporción de hasta un 5% sobre el volumen total de la mezcla entre dicho producto y las naftas de uso automotor que se comercialicen internamente hasta el 31 de diciembre de 2014”, expresará la ley.

Respecto al gasoil, obligará a la petrolera estatal a “incorporar biodiesel (B100) producido en el país con materias primas nacionales, en una proporción de hasta un 2% sobre el volumen total de la mezcla entre dicho producto y el gasoil de uso automotor que comercialice internamente hasta el 31 de diciembre de 2008”.

Una vez cumplidos los plazos previstos, la proporción de alcohol carburante y biodiesel, respectivamente, será más amplia.

De forma progresiva se aumentará esta proporción para llegar aproximadamente a un 20% de los combustibles con componente vegetal o animal.

Se trata de un buen negocio que además cuidará el medio ambiente, según destaca el proyecto de ley de Agrocombustibles.