Ancap raciona supergás a población

Pedir una garrafa es por estas horas algo así como jugar a la lotería. O sea, hay que tener suerte de llamar en el momento justo en que las distribuidoras aún tienen supergás. Además, hay horas en las que las operadoras señalan que no están entregando para una zona, pero más tarde sí lo hacen.

Por ejemplo, a las 13 y 30 horas de ayer ni Acodike ni Riogás distribuían en Pocitos. Pero a las 16 y 30 Acodike volvió a entregar en ese barrio aunque a las 18 y 30 no era posible que llevaran una carga a 21 de Setiembre y Tomás Diago. En Ducsa dejaron de ir a domicilio a las 18 y 30 y en Megal pudieron entregar la mitad de la demanda. Y no sueñe con comprar una garrafa de 13 kilos: no se venden envases.

Lo que sucede es que Ancap resolvió «fraccionar los volúmenes que le da a las empresas», dijo a El País el vicepresidente del organismo, Raúl Sendic. Según fuentes del sector es una medida absolutamente inusual.

«Estamos con una previsión de que si se mantiene la sobredemanda tenemos asegurado el suministro hasta el sábado. Buscamos generar tranquilidad», sostuvo Sendic.

Ancap tomó esta decisión el viernes de noche, después de que no se pudiera producir supergás en La Teja -que estaba en mantenimiento- y se atrasara una importación de 4.000 toneladas de supergás desde Bahía Blanca (Argentina).

Al comenzar a vislumbrar problemas de abastecimiento, desde el sábado racionaron el gas a las empresas según sus ventas en el mercado.

Según fuentes del sector Acodike tiene hoy 36% del mercado, Riogás lo mismo, Ducsa 19% y Megal 8%.

Una nueva importación desde Argentina llegará el próximo sábado. Cuatro días después arribará otra desde Brasil, dijo Sendic.

«Con estas importaciones no tiene por qué haber problemas, salvo que se genere un pánico y la gente consuma más de lo que necesita», dijo ayer a El País el presidente de Ancap, Daniel Martínez.

Sin embargo, la cuotificación produjo que no se pueda atender toda la demanda. Según fuentes de Riogás, Ducsa y Acodike, si se liberalizara el mercado estarían vendiendo entre 27% y 30% más que lo que comercializaron ayer.

Hoy el panorama no será mejor. Ayer de tarde, en una reunión con representantes de las firmas se les informó que hoy recibirán 20% menos gas. El motivo es que el barco que llegó el sábado trajo menos combustible del esperado.

El supergás es utilizado por el 84% de las familias para cocinar y por el 21% para calefaccionarse, según un estudio del Instituto Nacional de Estadística de 2006.

Desde que comenzó el frío la demanda de supergás aumentó 30%: 10% debido a la baja del precio y 20% a las crudas temperaturas, explicó Martínez.

«Prender velitas». El clima es clave en lo que pueda suceder esta semana.

«Le vamos a prender velitas a la madre naturaleza por el tema de la temperatura», dijo a El País Gustavo Graña, gerente comercial de Riogás. La mínima prevista para hoy es de 6° C.

Ayer Ancap le entregó a Acodike 150 toneladas, dijo el gerente comercial de la firma, Jorge Beiro. Una cantidad «similar» recibió Riogás, dijo Graña.

Beiro consideró que la medida tomada por Ancap es «razonable» y sostuvo «se ha generado una sobredemanda, por lo que el gas puede no ser suficiente para hacer frente a todos los pedidos».

En un día de frío intenso Acodike vende entre 180 y 200 toneladas.

En Ducsa, su gerente comercial Pablo Alvariño, coincidió en que hay una «ola de exceso de demanda» y también con que la decisión de Ancap es «justa». En Megal, en tanto, también están de acuerdo con la medida aunque les afecta las ventas. «Nos da para satisfacer la mitad de la demanda», dijo Ramón Armas, de Megal.