Ancap: suba de combustibles se debió a desfasaje entre precio de compra y referencia.

Entrevistado por en Perspectiva, indicó que las tarifas “no se pueden deja atrasar mucho con respecto a la realidad del crudo internacional” porque después “se golpea demasiado al productor, al consumidor, a la economía”. Asimismo, destacó los esfuerzos del gobierno para lograr un precio más justo tanto del gasoil como del supergás.

(emitido a las 7.42 hs.)

EMILIANO COTELO:
Desde la pasada medianoche rige una nueva suba en el precio de los combustibles, de 8.01% en promedio. Las naftas subieron entre 8.6 y 8.7%, el gasoil subió 8.1%, y el reajuste menor correspondió al supergás, que subió 4.4%.

La disparada del crudo en los mercados internacionales fue la causa de este incremento.

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JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
Para manejar estos datos estamos recibiendo a Germán Riet, director de Ancap. En las referencias que Ancap manejó ayer se establece el precio del petróleo, tomando como referencia al West Texas, en 62 dólares el barril y el dólar en 23.40. Si sacamos una fotografía de esta hora vemos que el crudo está a 67.19; los precios de referencia son promedios del mes pero este mes de junio ya arranca con un valor por encima del previsto. ¿Cuáles son las perspectivas que está viendo Ancap a la luz de este incremento y de los precios del petróleo que siguen subiendo en el mercado internacional?

GERMÁN RIET:
Efectivamente, durante el mes de mayo hubo un aumento de los precios internacionales del crudo de casi 40%. Lo que importa es la referencia mensual; el mes de mayo cerró en un promedio de 59 dólares el barril cuando nosotros teníamos las tarifas fijadas sobre un barril de 51 dólares; o sea que vendíamos los combustibles tarifados con un barril de 51 pero tuvimos que pagar los dos cargamentos que compramos en mayo a 59 dólares el barril. Sobre todo los 10 últimos días de mayo y primeros de junio; los precios están por arriba de 60, bastante por arriba, 66, 68, ayer bajó a 65 dólares.

JAE – Con esta diferencia que usted menciona entre lo que pagó Ancap por las compras y el precio de referencia que tenía fijado, la pregunta es si Ancap sigue perdiendo dinero, si con este ajuste no se equilibran las cuentas.

GR – Todo depende de la evolución que tengamos y el promedio que hagamos en el mes de junio. Realmente nadie se puede poner a pronosticar qué es lo que va a ocurrir con el mercado del crudo.

JAE – ¿Pero cuáles son las perspectivas que manejan los técnicos de Ancap?

GR – Que tiene que haber otra vez, como ocurrió el año pasado, mucho movimiento de capital especulativo, porque no hay nada del mercado del petróleo que justifique esto. La demanda del crudo en el mundo ha caído en 4 o 5 millones de barriles, lo que es aproximadamente un 4 o 5% del crudo del mundo, bajó de 86-87 millones del año pasado a 82-83 millones de barriles por día. Entonces hay una sobreoferta de petróleo en este momento en el mercado, uno sale a comprar y las compañías, sobre todo los brokers internacionales, dicen que tienen cargamentos en barcos en distintos lugares del mundo, en distintos océanos flotando…

JAE – …usted dice que la demanda a nivel internacional en términos físicos baja pero estos precios que manejamos diariamente, que son mercado a futuro, son títulos, papeles, bites, documentos electrónicos, como están subiendo están impulsando el precio del producto real, ¿es así?

GR – Sí, es así porque hay una sobreoferta, la demanda no está exigiendo tanto al crudo; no es que siga cayendo, en realidad ha habido una recuperación de China que se había estancado, pero de todas maneras estamos en niveles de demanda muy inferiores a los del año pasado. Entonces, tendemos a pensar que este aumento tan rápido -40% en prácticamente un mes o en menos de un mes- es un fenómeno especulativo; puede ser una burbuja, lo que pasa es que hemos vivido burbujas de varios meses…

JAE – …la pregunta es si Ancap ahora tiene la “espalda ancha” para aguantar un incremento o si en caso de mantenerse esta tendencia tendrá que ajustar otra vez el mes que viene.

GR – La política trata de ser de responsabilidad y gradualidad. Había espaldas para poder mantener un poco más las tarifas, pero si ya teníamos una diferencia de un 40% en el crudo y el crudo seguía subiendo, el mes que viene nos íbamos a tener que estar enfrentando a un aumento del crudo del 50 o del 60% si siguiera subiendo. Entonces nos pareció más adecuado, es lo que hemos hecho en todos estos años, tener una política gradualista pero de estar arrimado, estar siempre a rueda, porque si uno deja atrasar mucho las tarifas con respecto a la realidad del crudo internacional después es prácticamente imposible, se golpea demasiado al productor, al consumidor, a la economía.

EC – Van dos aumentos seguidos. ¿En mayo fue del orden del 6%?

GR – Fue 5-6%.

EC – 5-6% y ahora en junio este de 8.1% en promedio luego de una serie de bajas, porque a fines del año pasado lo que Ancap había resuelto en más de una ocasión habían sido reducciones de precios. Ahora esa tendencia se cortó y estamos con un aumento en dos meses del orden del 15%. En dos meses los precios de los combustibles en Uruguay se recuperan 15%.

JAE – Sí, sin embargo estamos mirando los precios actuales -los que rigen a partir de esta medianoche- y son parecidos a los de marzo de 2004. Entonces, en aquel momento que el petróleo estaba mucho más barato algo no cierra; o los precios deberían estar más altos hoy o los precios estaban demasiado altos en aquel momento.

GR – No tengo presente esa situación pero esto es lo que nos dan los precios hoy. Nosotros fijamos ahora un crudo a 62 dólares, pasamos de 51 a 62 para las tarifas, o sea, es un aumento de un poquito más del 20% del crudo. Y en realidad esto en las tarifas golpea un 8%, es aproximadamente un 40%. Si el crudo estuviera más alto, pesaría mucho más en las tarifas.

JAE – Sí, para manejar como referencia hay tres situaciones con los precios: el caso de las naftas, con valores parecidos a los de marzo de 2004; el caso del supergás, en que se da incluso una situación más drástica, con precios similares a los de abril de 2003; y el caso del gasoil, que es a la inversa porque su precio ha subido bastante más y se están registrando valores similares a los de setiembre de 2007. Eso claramente responde a la política de incremento del valor del gasoil y equiparar el gasoil con la nafta como ha llevado adelante este gobierno.

GR – Sí, esas diferencias con respecto al gasoil y al supergás responden obviamente a dos políticas explícitas que se han mantenido durante todo el gobierno. En los inviernos hemos rebajado o subido menos el precio del supergás cuando hubiera habido que incrementarlo, entendiendo que es el combustible más extendido de uso popular destinado a calefacción, sobre todo en este período, y por eso hemos tenido una política diferencial. En el caso del gasoil fue una política muy discutida pero se ha basado en que en la historia de Uruguay el gasoil venía subsidiado por todos los otros combustibles y por todos los otros consumidores, había un uso del gasoil indiscriminado, se estaba subsidiando el gasoil de quien lo consumiera para cualquier uso…

EC – …tengo varios oyentes que consultan a propósito del seguro. ¿Wué pasó con el seguro que había contratado Ancap? Eso lo plantea Edgardo de Minas, Gustavo de Lagomar, varios oyentes quieren saber en qué medida eso está sirviendo para algo después de un período en el que parecía que había sido un mal negocio.

GR – Sí, permítame terminar con lo del gasoil; se supone que el que tiene gasoil para uso productivo puede descontar el IVA, eso se ha ido mejorando, todavía tiene que perfeccionarse. Pero en este último mes se le permite también descontar IVA al gasoil, y además el gasoil tiene ese precio más alto porque aporta a un fideicomiso para subsidiar el boleto urbano e interurbano.

Con respecto al seguro hubo una renegociación y se le puso un tope; es un seguro que está contratado hasta el 1º de marzo del 2010, tiene un techo de 90 dólares y por el cual se pagan unos 2 millones de dólares por mes. Como no se puede prever el escenario del crudo -porque no se mueve solamente por elementos económicos de oferta y demanda sino también por elementos especulativos, por elementos de geopolítica militar, incluso hasta por fenómenos meteorológicos- nos parecía que el peor escenario, el que debíamos evitar en Uruguay, era que en un momento de baja de los precios de las exportaciones al país le iba a ser muy difícil tolerar una disparada del crudo, un crecimiento en un momento que las otras commodities -las que exporta el país- estaban en baja, que no fue lo que ocurrió en el año 2008. En 2008 pudimos soportar esos precios increíbles del crudo a 120, 140, 150 dólares en parte porque el Estado no le pasó todo esos precios al consumidor, al productor, y en parte también porque había una situación económica en el país de exportación y de actividad económica con exportaciones muy altas.