Ante las amenazas de ‘incursiones secretas’ refuerzan la seguridad

Pocas horas después del «cheque en blanco» que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú dio al «ala dura» para acciones sorpresivas, se reforzó la seguridad en la frontera. El miércoles se reunieron representantes uruguayos y argentinos de la CARU, la Prefectura Nacional Naval uruguaya y la Gendarmería Nacional argentina para analizar esta situación.

Ayer la Gendarmería colocó una barrera en la cabecera argentina del puente y sus efectivos controlarán el paso. En la cabecera uruguaya, la Prefectura reforzó la custodia con efectivos de la Unidad de Apoyo (Unapo) con asiento en Montevideo. Estas fueron las primeras medidas que, de común acuerdo, se adoptaron.

En la Asamblea, en tanto, las «acciones secretas» son vistas con criterios dispares, si bien se insiste en que no serán violentas. No obstante, algunos activistas indican que hay mucha presión de los más radicalizados para tomar medidas más contundentes.

DOS ACCIONES. El activista Jorge Fritzler dijo ayer que se están preparando «dos acciones secretas» para llevar a cabo en lo inmediato. Así lo reconoció en declaraciones efectuadas a medios locales, aunque evitó referirse a la naturaleza de estas acciones. No obstante, Fritzler señaló que son dos los equipos que trabajan en esos actos, uno encabezado por él mismo y Martín Irigoyen, y otro por los asambleístas Juan Ferrari y Alfredo De Angelis. Todos ellos integran la llamada «ala dura» de la Asamblea.

Al ser consultado por la preocupación que había manifestado por estas acciones el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, Fritzler respondió: «Nos parece muy bien que tenga miedo, porque cuando uno hace las cosas mal tiene que tener miedo. Así que el miedo que tiene el intendente Lafluf, será porque hace las cosas mal. Si no, cuando uno hace las cosas bien, no tiene miedo».

MEDIDAS. Desde ayer una barrera de metal, con un visible cartel de «Pare», cierra el paso en la cabecera argentina del puente General San Martín. Cuando se consultó a los efectivos de Gendarmería desplegados en la zona sobre la razón de esa medida, se limitaron a responder que se trata de «una orden adoptada por razones de seguridad».

Todo vehículo que se dirija hacia el campamento de Arroyo Verde -la «trinchera», como le dicen los asambleístas- será controlado por Gendarmería.

Pero también del lado uruguayo de la frontera se adoptaron las primeras medidas. Por lo pronto la Prefectura Naval extremará la vigilancia.

De todas formas, fuentes del organismo policial marítimo señalaron que disponen de escaso personal y que las actitudes amenazantes de integrantes de la Asamblea hicieron extremar los esfuerzos. Se solicitó el refuerzo con efectivos de la Unidad de Apoyo de la Prefectura Nacional Naval, con asiento en Montevideo. Algunos informantes señalaron con preocupación que la seguridad de la planta de Botnia presenta flancos débiles. Esto es fundamentalmente en el área costera hacia la zona del puente internacional. Allí, dicen, hace falta más iluminación y reponer alambrados caídos.