Antel no baja tarifas por altas exigencias fiscales

Cuando a fines del año pasado se comenzó a discutir el programa financiero, Antel aspiraba a lograr una disminución de las transferencias a Rentas Generales para este año tal como había hecho en 2006. Sin embargo, para 2007 se decidió mantener la misma meta de superávit lograda por Antel en 2006.

En el superávit se cuentan las transferencias, los impuestos que paga la empresa y lo que le queda disponible al cierre del año. En 2006 el superávit fue U$S 12 millones más de lo previsto debido a la buena facturación de Antel que creció 10%, producto del crecimiento del mercado celular. La meta de transferencias en 2006 fue de U$S 100 millones.

De esta forma Antel no sólo no pudo bajar las transferencias sino que vio crecer la meta de superávit respecto a la del año pasado.

La empresa telefónica es la que más aporta a la caja del gobierno con los U$S 100 millones seguida por UTE que cerró el 2006 con alrededor de U$S 50 millones en transferencias. El año pasado UTE comenzó transfiriendo cerca de $ 143 millones mensuales hasta que la suba en los costos de generación los llevó a bajar a sólo $ 17 millones entre mayo y septiembre. Desde ese mes volvió al nivel de aporte anterior.

En el proyecto de Rendición de Cuentas se estimó que en 2007 el superávit de las empresas públicas llegue a 2,9% del PIB cuando la previsión para el cierre de 2006 es que el saldo positivo cierre en 1,8%.

La puja pasa porque Antel quiere disponer de más fondos para inversiones y para bajar tarifas, especialmente la de telefonía fija cuya facturación cayó entre 1% y 2% en 2006.

Técnicos de Antel habían expresado que la rebaja de aportes patronales por efecto de la reforma tributaria supondría un ahorro de U$S 10 millones que permitiría rebajar 3% las tarifas. Sin embargo, al mantenerse las exigencias de transferencias a Rentas Generales, en la empresa sostienen que la rebaja sería ínfima y no generaría un cambio para los clientes.