Antes del fallo de la Corte los cancilleres dialogarán

«¿De qué vamos a hablar? Bueno, lo que vamos hablar es por qué no cesan los bloqueos, que esto viola el artículo primero del Tratado de Asunción, que afecta a la imagen del Mercosur y que, por lo tanto, esta reunión que es histórica, podría ser la oportunidad para que Argentina decidiera y que además recomendara a los ambientalistas de Gualeguaychú actuar para evitar que los bloqueos nos perjudiquen», respondió ayer Reinaldo Gargano cuando se le preguntó acerca de un encuentro en Brasil con el canciller Jorge Taiana.

La posibilidad de que la Cumbre de Rio de Janeiro sea un escenario donde los presidentes de Uruguay y Argentina finalmente se sienten a dialogar, no ha sido descartada por ninguno de los dos gobiernos, aunque no hay nada programado en este sentido.

Gargano dijo que los efectos del bloqueo son muy graves. «He leído una estadística en el día de hoy, de que alrededor de un 42% de quienes pensaban viajar a Uruguay a vacacionar y pasar por ese puente (San Martín), no lo hicieron. De modo que ahí ya tienen ustedes una idea de la magnitud de la afectación», sostuvo Gargano.

La Cancillería aguarda con cautela el pronunciamiento de la Corte, aunque existe moderado optimismo en cuanto a que el mismo sea favorable. De algún modo las declaraciones de la embajadora Susana Ruiz Cerrutti -que representa a Argentina ante la Corte- ponen de manifiesto la marcada preocupación que existe en el vecino país por un fallo condenatorio del bloqueo. En tal sentido, la diplomática señaló que su gobierno acatará el fallo, estableciendo el compromiso de hacerlo cumplir. Y recordó que, en caso de no hacerlo, Uruguay tiene la posibilidad de recurrir ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene la facultad de imponer sanciones a los países miembros que no acaten las resoluciones del máximo órgano de Justicia internacional.

EL FALLO. El 23 de enero la Corte deberá decidir sobre el recurso presentado por Uruguay el 30 de noviembre pasado. La petición fue argumentada por las dos partes en sendas audiencias los días 18 y 19 de diciembre pasados.

Allí Uruguay sostuvo que el bloqueo de rutas y puentes como mecanismo de presión ocasionaba un severo perjuicio al país, sobre todo de orden económico, pero también violatorio del principio de libre circulación consagrado tanto por el derecho internacional, como el regional. Argentina se defendió arguyendo que la Corte no tenía competencia en la materia, puesto que la demanda planteada giraba en torno a la supuesta violación del Tratado del Río Uruguay al autorizar la construcción de dos plantas de celulosa.

Incluso la delegación argentina cuestionó el grado de gravedad que Uruguay alega han tenido los cortes.

La petición uruguaya contiene tres puntos que son, en definitiva, sobre los que La Haya ahora deberá resolver: «Que (Argentina) debe adoptar todas las medidas razonables y convenientes para prevenir o hacer cesar toda interrupción del tránsito entre Uruguay y la Argentina, incluido el cierre, el bloqueo de la circulación o la obstaculización sobre los puentes y las carreteras que conectan a los dos Estados. Que (Argentina) debe abstenerse de toda medida susceptible de empeorar la situación actual u obstaculizar la solución de este conflicto. Que (Argentina) debe abstenerse, también, de toda medida que pueda lesionar o afectar los derechos de Uruguay que la Corte Internacional de Justicia considera actualmente», según expresa la declaración uruguaya.