Anunciaron que Frente Amplio gravaría a los extranjeros que compraron tierras

En la explanada de las instalaciones del Club Plaza, una mujer que se identificó como militante de la coalición desde su fundación, llamó a Vázquez a tener cuidado con las declaraciones y subrayó que cuando escuchó los comentarios de Viera por la radio «me quería arrancar de los pelos». Viera planteó el establecimiento de más impuestos a la actividad agropecuaria, lo que provocó inmediatas reacciones políti co-empresariales, así como la desautorización del propio Vázquez.

«Eso ahuyenta a posibles votantes blancos y colorados que están indecisos. ¡Parece que no hubiéramos aprendido!» se quejó la señora, quien pidió la intervención de la Mesa Política para que no se cometieran errores que podrían costar los comicios nacionales de octubre próximo.

«Tomamos nota del rezongo» respondió Vázquez al tomar el micrófono. Advirtió en seguida que tenía «la misma preocupación» que la militante de la coalición de izquierda.

SELLANES A ESCENA
Sin embargo, tras una explicación del diputado Carlos Baráibar (Asamblea Uruguay) sobre cómo maneja la izquierda sus discusiones internas, tomó la palabra su colega Heber Sellanes de San José y aventuró nuevos impuestos que cobraría la Nueva Mayoría si alcanza el poder.

«Lo que dijo el economista Viera fue en una exposición de una hora y pico donde dijo una cantidad de cosas», indicó Sellanes. De inmediato añadió: «¿Es lo mismo un productor de cuarenta o cincuenta hectáreas que ordeña 20 o 30 vacas, que no saca ni siquiera para comer, que el dueño de zapatos Azaleia, ese brasilero que lleva 90.000 hectáreas compradas en Rocha y Tacuarembó en el año 2002, en plena crisis, cuando los productores uruguayos se fundieron y sobre los cadáveres de ellos vino este señor y compró?». «¿No le vamos a comprar impuestos?», preguntó ante la atónita mirada de los presentes, que respondieron con tibios aplausos.

Sellanes insistió. «Cuando hay empresas americanas y de otros países extranjeras que tienen 80 o 100 mil hectáreas forestadas, que fueran subsidiadas, que pagan salarios de hambre, que tienen la gente prácticamente en la esclavitud, y están haciendo su negocio ¿No le vamos a comprar impuestos?», volvió a inquirir. «¡Y eso no es agro!», exclamó. ellanes llamó a»no dejarse engañar por la polvareda que se levanta cuando algún compañero opina en general, sin entrar a profundizar».

JUBILADOS Y AFAP
En los primeros pasajes de la reunión, donde la gente plantea interrogantes de todo calibre, Vázquez prometió «cambios» y «modificaciones» en la seguridad social si alcanza el poder, pero advirtió que por falta de información «decirlos desde afuera sería una aventura en la cual esta fuerza política no se puede comprometer».

Un señor mayor vestido de saco gris, que cuestionó las Afap, insistió que «esa plata no va» al Banco de Previsión Social «va a las Afap, eso es lo que tiene que saber el jubilado. Es una traición que se le ha hecho al jubilado, por eso se está pasando mal, no porque no haya plata».

Vázquez retomando la palabra sostuvo que «sería muy aventurado decir que vamos a modificar de entrada y radicalmente el sistema que tenemos. Cuando estemos adentro lo tendremos que estudiar si es que llegamos al gobierno nacional». Aclaró que si bien el Frente Amplio no estuvo de acuerdo con la reforma de la Seguridad Social, «hoy tenemos esta realidad y tenemos que comprenderla para ver cómo la transformamos y la cambiamos».