Aparecen más exigencias del FMI en su pulso con Argentina

«Es inaceptable. No se trata de ser moderado o duro, sino de tener una posición digna para mi país», habría opinado el presidente Néstor Kirchner, según una fuente citada anónimamente por «La Nación».

Las demandas del FMI presionan sobre la posición fijada por Argentina ante sus acreedores privados, a quienes propuso reestructurar la deuda en mora por U$S 81.000 millones, con una quita del 75%.

El organismo multilateral pide que se otorgue trato preferencial al Comité Global de Tenedores de Bonos Argentinos, uno de los que han formado los bonistas, y a que la reestructuración sea válida sólo si es aceptada por 80% de los tenedores, entre otros reclamos.

Estas demandas fueron rechazadas por escrito el sábado por Argentina y, según fuentes del diario Clarín en Washington, dieron lugar a una intensa negociación en las últimas horas.

Los informes de prensa indican que el gobierno argentino detectó por lo menos 21 agrupaciones de bonistas y no considera representativo del conjunto al Comité Global.

Sobre la proporción de bonistas que debería aceptar la reestructuración para hacerla válida para todos, el ministro de Economía Roberto Lavagna dijo semanas atrás que una tasa de entre 50 y 66% sería un éxito.

El decreto por el cual se designan a los bancos Merril Lynch, UBS y Barclays como asesores para la reestructuración, aún en gestación en Buenos Aires, también es objeto de tironeos.

El FMI pide que los bancos no puedan retirarse hasta que la negociación fructifique, lo que según el gobierno argentino les otorga el poder de presionar por concesiones para apresurar el acuerdo con la amenaza de hacer fracasar las tratativas, abandonándolas.

El jefe de gabinete Alberto Fernández, que suele reflejar fielmente la opinión presidencial, dijo el sábado que «si el FMI no nos da la aprobación, los que estarán en falta serán ellos, no nosotros».

Kirchner advirtió que sin garantías de que esa asistencia se mantendrá, no cancelará el abultado vencimiento de mañana, martes, con el FMI por U$S 3.100 millones.