Apelan a medidas de emergencia

Luego de una sesión dominada por los nervios, el parqué neoyorkino cerró ayer nuevamente con fuertes pérdidas y un escenario similar se vivió en Buenos Aires y San Pablo.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dialogó ayer con los líderes de Gran Bretaña, Francia e Italia sobre la crisis económica mundial antes de las conversaciones con motivo de un G7-Finanzas que se celebra el viernes en Washington.

Bush enfatizó que «es crucial que todos estén en sintonía» para enfrentar la crisis, dijo la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino.

El presidente estadounidense habló con el primer ministro británico, Gordon Brown, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y lo hará pronto con la canciller alemana, Angela Merkel.

El caos en las bolsas y el temor de que se produzca un catastrófico éxodo bancario en Europa obligó a los ministros de Finanzas de los 27 a reunirse en Luxemburgo para ampliar la garantía de depósitos bancarios de 20.000 a 50.000 euros (US$ 27.200 a US$ 68.200).

Horas después, España, Holanda, Austria, Grecia y Bélgica aumentaron la garantía mínima a 100.000 euros.

España anunció además la creación de un fondo de 30.000 millones de euros ampliable hasta 50.000 millones para garantizar «la financiación de empresas y ciudadanos», según el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

La UE también se comprometió a actuar en «forma coordinada» ante la crisis financiera y apoyar a todos los grandes grupos financieros en caso de dificultades.

Por su lado, la Reserva Federal estadounidense (FED) tomó la dramática decisión de abrir sus cofres a las compañías afectadas por la contracción crediticia con un nuevo programa para comprar obligaciones negociables, la deuda a corto plazo crítica para muchas operaciones corporativas.

La FED dijo que ofrecerá a los bancos en diciembre al menos US$ 450.000 millones, en el marco de una acción concertada entre seis bancos centrales para permitir la liquidez del circuito bancario.

El Banco Central Europeo (BCE) confirmó este calendario de acciones adicionales coordinadas e inyectó el martes US$ 50.000 millones (37.000 millones de euros) en el mercado interbancario.

No obstante, dijo que la demanda de los bancos más que duplicaba esta cifra. También dijo que duplicará la cantidad de euros prestados a los bancos comerciales por períodos de seis meses hasta 50.000 millones (US$ 68.000 millones).

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a los bancos centrales otorgar al mercado de préstamos interbancarios un «apoyo limitado», y dijo que se necesitarían US$ 675.000 millones (494.000 millones de euros) en los próximos años.

Brasil, por su lado, otorgó nuevos poderes al banco central para ayudar a bancos que necesiten liquidez o estén en problemas, mientras Rusia indicó que concederá créditos por hasta 26.700 millones de euros (US$ 36.000 millones) a los principales bancos del país.

A todo esto, para el ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, Lawrence Summers, el deterioro de la confianza es el problema más grave de la crisis financiera internacional, dijo este martes durante su estadía en Buenos Aires

mercados. Todas esas acciones a ambos lados del Atlántico no impidieron que la Bolsa de Nueva York cayera con fuerza el martes, por quinta sesión consecutiva: el Dow Jones abandonó 5,11% y el Nasdaq 5,80%.

Wall Street arrastró a las bolsas latinoamericanas, que también registraron fuertes pérdidas, 24 horas después del «lunes negro» que azotó a todos los mercados mundiales.

En las bolsas europeas, al cierre Londres ganó un 0,35% tras hundirse un 7,8% el lunes, Francfort perdió un 1,12% tras ceder un 7,07% el lunes y París subió un modesto 0,55% tras un desplome de 9,04%. Madrid ganaba un 1,27% tras hundirse un 6,06%.