Apertura comercial con México será lenta

El compromiso del gobierno mexicano de acelerar los trámites para la apertura de su mercado al ingreso de carne ovina uruguaya, significará un estímulo comercial relevante para “potenciar” un sector que en los últimos años perdió terreno frente a otras opciones productivas.
Al mismo tiempo, implicará una redefinición de un sector tradicionalmente abocado a la producción de lana, que deberá implicar aumentos significativos del stock de ganado, avances en la productividad a través del mejoramiento de las mezclas genéticas, y mayor eficiencia en la industria frigorífica, según destacaron varios operadores del mercado.

De todas formas, a nivel privado privó la “cautela” frente al anuncio, previendo que el proceso de apertura será lento. A su vez, desde la industria frigorífica se hizo hincapié en el tipo de habilitación que se logre, ya que existen diferencias sustanciales entre un permiso para la exportación de carne con hueso, y otro que autorice únicamente el ingreso de cortes desosados, menos atractivos para los industriales por su alto costo de producción.

El presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y director del Frigorífico Las Piedras –uno de los principales exportadores de carne ovina- Alberto González, dijo a El Observador que hasta el momento el compromiso alcanzado por el presidente Tabaré Vázquez, con su par mexicano, Felipe Calderón, deja entrever “más voluntarismo político que otra cosa”.

Como muestra, el industrial señaló que la apertura de ese mercado para la carne bovina se comenzó a negociar en 2003 y logró concretarse recién el año pasado, pese a contar con un Tratado de Libre Comercio (TLC) con México.

Además, todavía está pendiente la habilitación para la carne ovina en EEUU, luego del anuncio realizado en ese sentido en la visita al país del presidente George W. Bush visitó en marzo de 2007.

El mercado azteca integra junto a EEUU y Canadá el bloque surgido del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en ingles).

Alternativas. En las condiciones actuales, la diversificación de mercados permitirá a los productores locales contar con más opciones de colocación de producto en función de la rentabilidad de cada destino.

El directivo de la CIF, Daniel Belerati, señaló que el sector ganará “dinamismo”. “El número de ovinos viene cayendo. Hace unos siete años había 24 millones de ovejas y hoy llegamos apenas a 17 millones”, dijo a el portal Observa.

El titular presidente del Instituto Nacional de Carne, Alfredo Fratti, dijo a El Observador desde México que el sector “no está preparado” para afrontar un incremento de la demanda, teniendo en cuenta que la “especialización” productiva se orientó hacia lana. En los últimos años la carne mostró mayor dinamismo en el incremento de valor, por lo que será necesario “potenciar” ese rubro ovino a través de “cruzamientos” genéticos, dijo Fratti.

En tanto, el presidente de la CIF señaló que será una variable sustancial las condiciones de apertura del mercado. Según González, desosar un ovino es “ineficiente”, por lo que una habilitación para carne sin hueso no tendría especial atractivo para la industria. En tanto, Fratti señaló que cuando se manejó la posibilidad de ingresar al mercado norteamericano con carne ovina desosada “todos” los integrantes de la cadena dijeron que era un gran impulso a la ovinocultura”.

Sobre los plazos dijo que la habilitación “no va a ser inmediata”. “No se va a dar antes” que la autorización de EEUU, prevista para “el correr de este año”, dijo.