Apuesta Mercosur por mercado único

En la declaración final conjunta, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay subrayaron la necesidad de «generar un nuevo ímpetu negociador en el ámbito del Mercosur» para avanzar en un programa a medio plazo sobre la base de la propuesta brasileña «Objetivo 2006».

Los países miembros instruyeron al Grupo Mercado Común a proponer objetivos, acciones y plazos que deben ser adoptados en una reunión extraordinaria del Consejo Mercado Común -máximo órgano del bloque- en la primera quincena del mes de octubre próximo.

Aparte de esa reunión, los jefes de Estado acordaron reunirse de forma extraordinaria dentro de los 60 días para «profundizar» en el tratamiento del «Objetivo 2006», así como la viabilidad de la creación de un Parlamento similar al que existe en la Unión Europea.

Aunque no hubo un reconocimiento expreso del simbolismo de la fecha del 2006 para la ascensión al siguiente peldaño del proceso de integración del Cono Sur frente a la del 2005 establecida para la puesta en marcha del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), algunos jefes de Estado como el Presidente argentino, Néstor Kirchner, no ocultaron sus preferencias.

«Primero consolidemos al Mercosur y luego veamos qué perspectivas internacionales se abren. A mí no me gusta ser fundamentalista en los temas pero mi prioridad es trabajar fuerte en esta región de la tierra sin descartar a la UE, EUA y a los otros países del mundo», dijo Kirchner.

El Presidente argentino señaló, tras la rueda de prensa, que «no es un mensaje político el establecer el 2006 para un mercado común para el Mercosur» y que el ALCA «debería comenzar en 2005», aunque afirmó que «los tiempos, los va a fijar la realidad y no una simple decisión de calendario».

En cualquier caso, los cuatro miembros del bloque destacaron «la necesidad de que los temas agrícolas, en especial los vinculados a los subsidios que distorsionan el comercio sea materia de discusión en el ALCA, además de en la Organización Mundial del Comercio con vistas a encontrar el necesario equilibrio».

Los países pequeños del Mercosur Paraguay y Uruguay, vieron reconocidas sus reivindicaciones con el reconocimiento expreso de la necesidad de encontrar mecanismos de solución de las asimetrías económicas que existen entre los Estados miembros del bloque regional.

El reconocimiento a la petición paraguaya sobre asimetrías fue acompañado por la admisión de las «flexibilidades imprescindibles», uno de los puntos más importantes en la agenda que traía Uruguay y que beneficiará también a Paraguay.

Los miembros consideraron que las «flexibilidades», como se denominan a las exenciones fiscales y aduaneras que los socios negocian para proteger a sectores sensibles de su economía, deben ser admitidas «para no perjudicar la competitividad de sus procesos productivos y (…) posibilitar el mantenimiento de una oferta comercial común».

En el documento final se hace alusión a la necesidad de avanzar hacia el perfeccionamiento de la unión aduanera, para lo cual destacaron la importancia de la convergencia macroeconómica, de acuerdo con los valores de la reunión de Florianópolis (Brasil) de 2001, y de la liberalización del comercio de servicios.

En relación con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), los países del Cono Sur ratificaron los resultados de la reunión de los cancilleres en Santiago de Chile el pasado 10 de junio y expresaron su voluntad de concluir este año las negociaciones con cada uno de los países integrantes de la CAN.

Además, «tomaron nota» de la disposición de los mercados de Ecuador y Venezuela de entablar negociaciones independientes con el Mercosur, mientras que en el caso de Perú se harán los «máximos esfuerzos para que concluyan a comienzos del segundo semestre de 2003» las negociaciones para el establecimiento de una área de libre comercio.