Arafat agoniza en París; médicos hablan de muerte cerebral

Tras un día en el que se informó y luego se desmintió su muerte, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasser Arafat, se encontraba anoche en estado de “muerte cerebral” en un hospital militar cerca de París, según fuentes médicas citadas por agencias de noticias internacionales, aunque las autoridades francesas y palestinas se negaban a hablar de defunción.
Los médicos franceses declararon que el histórico líder de los palestinos, de 75 años, se encuentra en estado de “muerte cerebral” y sumido en un “coma muy profundo en estadio IV”, lo que quiere decir que es irreversible.

Un paciente en coma profundo puede ser mantenido artificialmente con vida varios días.

Pero el principal asesor de Arafat, Nabil Abu Rudaina, ha negado desde París que esté en coma, aunque reconoció que su estado es “crítico y grave”.

Poco antes, un portavoz militar desmintió que el rais –como lo llaman los palestinos– hubiera fallecido en el servicio de reanimación del hospital militar Percy, París, donde está ingresado desde el viernes 29 de octubre por una enfermedad sanguínea, dijo que “su situación clínica se ha vuelto más compleja (…) ”.

A más de 3.300 kilómetros de su tierra, la vida del símbolo y creador del nacionalismo palestino sólo se sostiene artificialmente, mientras cientos de seguidores –así como decenas de periodistas– se ha concentrado a las puertas del hospital con banderas, velas y retratos.

El fallecimiento de Arafat, que tiene las mayores responsabilidades en la dirección palestina, abriría un periodo de incertidumbre en un momento en el que no hay ninguna solución a la vista para uno de los conflictos más largos de la historia contemporánea.


Agonía. El estado de Arafat se deterioró rápidamente desde el miércoles. Una fuente médica francesa afirmó que el líder palestino había entrado “en coma” y estaba “sumamente grave”, lo que daba a entender que las posibilidades de restablecimiento eran escasas.

Arafat, entubado en el servicio de reanimación del hospital Percy, fue sometido a un electroencefalograma, algo que se practica en casos extremos, que le habría dado muerte cerebral.

Poco después, la Autoridad Nacional Palestina inició gestiones para trasladar a un “agónico Arafat” a los territorios palestinos para que pueda morir allí, según su última voluntad.

Rápidamente, los medios de comunicación israelíes creyeron ayer poder anunciar la muerte del líder que simboliza desde hace varias décadas la lucha del pueblo palestino por el reconocimiento de su derecho a tener un Estado.

La versión de la televisión hebrea anunciando la muerte del rais, como lo llaman los palestinos, circuló en todo el mundo por unas cinco horas.

Al mismo tiempo, Israel puso en alerta a sus fuerzas de seguridad en Cisjordania y la franja de Gaza como medida preventiva de cara a posibles disturbios en caso de que se confirme la muerte de Arafat.

El jefe de la diplomacia israelí afirmó que Israel debía prepararse para su muerte y el ministro de Defensa reunió a los jefes de los servicios secretos.

Sobre la hora 15, el presidente francés, Jacques Chirac, ha acudido al hospital para trasladarle sus deseos de recuperación. Estuvo unos 30 minutos y, según informó el Elíseo el líder francés “vio” a Arafat, mientras fuentes palestinas agregaron que éste le sonrió.

A su llegada el viernes a Percy, sufría una “anomalía sanguínea” que se manifestaba con la destrucción de las plaquetas.


Impedir entierro en Jerusalén. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, volvió a afirmar ayer que no permitirá que Arafat sea enterrado en Jerusalén.

Israel considera a toda la ciudad de Jerusalén como su capital “indivisible y eterna”, mientras que los palestinos prevén establecer la capital de su Estado en el sector oriental de la localidad, ocupado y anexionado por Israel en 1967.

Arafat desea ser enterrado en la Explanada de las Mezquitas.

Los palestinos parecen resignados en este punto y ayer informaron que si Israel no permite que se cumpla la voluntad del rais, Arafat podría ser enterrado en la franja de Gaza. (AFP, EFE, AP)