Arafat será «provisionalmente» enterrado en Ramala, esperando cumplir su voluntad

EMILIANO COTELO:
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, de 75 años, murió a las 2.30 de Greenwich en el hospital Percy, de París. Según fuentes palestinas, el cuerpo del histórico líder es trasladado hoy mismo a El Cairo, donde se celebrará mañana su funeral. Israel ha dado su aprobación para que sea sepultado en el cuartel de La Mukata, en Ramala.

Desde Ramala, estamos en comunicación con el viceministro de Información de la ANP, doctor Ahmed Soboh, quien fue viceministro de Relaciones Exteriores y embajador en Brasil, México, España y Portugal. Seguramente de esa experiencia anterior viene su buen manejo del idioma español.

¿Dónde se encuentra en este momento el cuerpo de Arafat; de qué manera se está cumpliendo ese cronograma anunciado?

AHMED SOBOH:
En este momento, todos los detalles técnicos se están cumpliendo en París para que el traslado del cadáver se haga esta misma tarde, hora local, hacia El Cairo. Allí no habrá funerales; sólo una pequeña ceremonia en la cual los jefes de Estado árabes, que no pueden entrar al territorio palestino por la ocupación israelí y por no mantener relaciones diplomáticas con […] van a rendir homenaje […] al cuerpo del presidente Arafat para que sea trasladado mañana de tarde aquí, a la ciudad de Ramala, para ser enterrado en la mañana del sábado dentro de La Mukata, que era el cuartel general del presidente Arafat y donde estuvo confinado en los últimos, por esta política inapropiada del ejército de ocupación israelí.

Este es el cronograma de los acontecimientos que estamos programando.

EC – ¿Qué ocurrió con la aspiración de Arafat de ser enterrado en Jerusalén?

AS – Desgraciadamente, la ocupación sigue negándose a este derecho elemental. Su entierro en Ramala para nosotros será provisional y un día, sin ninguna duda, su cuerpo será enterrado en Jerusalén. Un poco de la mezquita de Al-Aksa en Jerusalén será lanzado mañana en su tumba provisional de Ramala, hasta que en el día apropiado (esperamos que sea a corto plazo) este cuerpo sea trasladado a las explanadas de las mezquitas, en Jerusalén.

EC – Está claro que la muerte de Arafat era esperada de un momento a otro, incluso varias veces en estos días trascendió que el fallecimiento se había producido. Ahora, que la muerte ocurrió, ¿cómo está viviendo la población esta jornada?

AS – A nivel emocional el pueblo palestino está embargado realmente de una tristeza colectiva, general. Hay demostraciones en las iglesias, en las mezquitas, en las calles; hay un duelo general que va a durar 40 días en memoria del presidente Arafat. Hay algo indescriptible de tristeza; toda la generación palestina de hoy no ha conocido a otro presidente que no fuera Arafat, desde hace 40 años y, lógicamente, estos sentimientos se expresan hoy en toda la vida palestina.

EC – Usted, personalmente, ¿en qué tareas se encuentra en este momento en que le llega nuestro llamado?

AS – Acabo de salir de La Mukata, donde coordino la parte informativa de todos los eventos. Estoy en el Ministerio de Información, a 500 metros de donde será enterrado el presidente Arafat.

EC – ¿Se sabe finalmente qué fue lo que causó esta descompensación en la salud de Arafat, que terminó produciéndole la muerte?

AS – Aquí la gente es creyente, y cree en la voluntad de Dios. Esperamos tener en los próximos días un informe detallado de los médicos franceses sobre el diagnóstico del que hasta ahora no tenemos certeza, respecto a la perturbación sanguínea que fue la causa principal de la muerte del presidente Arafat.

EC – En algún momento llegó a hablarse de la posibilidad de envenenamiento.

AS – Todas las opciones son posibles, pero debo recordar a sus amables oyentes que, en los últimos tres años, el presidente Arafat no tuvo ocasión de salir de sus propias oficinas por el cerco impuesto por los israelíes. De haberlo hecho, muy probablemente el presidente podría haber hecho los chequeos generales necesarios, apropiados, y muy probablemente hubiéramos detectado cualquier anomalía a tiempo. Lamentablemente, la situación en que la ocupación israelí colocó al pueblo palestino y a su presidente es parte de los factores complicantes que nos han llevado a esta muerte del presidente Arafat. Y no se puede descartar cualquier posibilidad, incluyendo intoxicación o envenenamiento, pero esto necesita que los médicos lo dictaminen de una manera fehaciente.

EC – De sus palabras se desprende que ustedes adjudican una cuota de responsabilidad en la degradación de la salud y el fallecimiento posterior de Arafat.

AS – Cuando han ministros israelíes que hoy celebran la muerte de nuestro presidente, a nuestro entender es una falta de calidad humana. Cuando el primer ministro israelí Isaac Rabin fue asesinado por israelíes, el pueblo palestino decretó tres días de estado de luto, y todo el mundo aquí sintió tristeza. Creo que la enorme madurez y el enorme deseo de hacer paz con el vecino empieza por respetar este trágico momento y por comprender los sentimientos que embargan al vecino. Cuando hay extremistas israelíes que celebran la muerte de nuestro presidente, lamentamos mucho que haya este tipo de demostraciones que no ayudan a lo que todos pretendemos, que es tener una paz justa y digna entre los dos pueblos.

EC – Estamos con Mauricio Rabuffetti, y creo que vale la pena consultar al doctor Soboh a propósito de la sucesión de Arafat, y las versiones respecto a consecuencias de un eventual vacío de poder.

MAURICIO RABUFFETTI:
Sí: ¿cuál es el procedimiento previsto para cubrir el cargo que ocupaba hasta ahora Yasser Arafat?

AS – Ya está determinado el proceso de sustitución. Dentro de 15 minutos, el presidente del Parlamento palestino, llamado Consejo Legislativo, va a jurar como presidente interino de la ANP para celebrar en un máximo en 60 días las elecciones previstas para el nuevo presidente. También el Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que representa al pueblo palestino dentro y fuera del territorio ocupado, acaba de elegir unánimemente al señor Mahmud Abbas («Abu Mazen») como nuevo presidente de la OLP. Lógicamente, el gobierno bajo la presidencia del señor Ahmad Qureia («Abu Alá») sigue funcionando normalmente. Por tanto, no hay ningún vacío institucional palestino, ni por un segundo. Todos los cargos que ostentaba el presidente Arafat están constitucionalmente provistos y funcionando plenamente, y dentro de minutos nos vamos a trasladar a nuestro Parlamento para presenciar el juramento del presidente legislativo como presidente interino.

MR – ¿Cuál ha sido la actitud de organizaciones como Hamas o Jihad Islámica ante esta situación? ¿Se prevé algún tipo de participación política de estas organizaciones, una vez iniciada la transición?

AS – Existe un diálogo nacional; existe una unidad nacional, pero tampoco se puede hablar de un gobierno de coalición. No cabe la menor duda de que todos los grupos palestinos, incluyendo los que usted menciona, acaban de anunciar su respeto por la sucesión, su respeto por la muerte del presidente, y la unidad nacional de los palestinos, que no haya ningún vacío. No tenemos ningún problema interno, y esperamos que la ocupación no nos provoque, que respete nuestros funerales y que respete nuestra tristeza y nuestros sentimientos.

EC – ¿Existe preocupación por algún desborde de violencia en estor territorios?

AS – Existe algo peor, que es que los israelíes están impidiendo a los palestinos venir a Ramala para participar en el funeral. Acaban de anunciar que están cerrando militarmente nuestras ciudades, pueblos y aldeas, para prohibir la llegada de palestinos para participar en el funeral, lo que a nuestro entender es abundar en medidas poco edificantes para la paz.

EC – ¿Qué espera que ocurra, qué incidencia puede tener el fallecimiento de Arafat en el proceso de paz en Medio Oriente?

AS – Arafat fue el primer presidente palestino en reconocer a Israel y compartió el Premio Nobel de Paz. Nunca el pueblo palestino dejó de cooperar en el proceso de paz. Esperamos de todo corazón que la administración Bush en su segundo mandato, así como la Unión Europea, puedan reactivar este proceso de paz porque así se ahorraría sangre, nos acercaría a una paz que todos deseamos aquí.