Arafat será trasladado a Francia por un grave problema sanguíneo

El dirigente palestino Yasser Arafat será trasladado a París en forma inminente para ser hospitalizado en respuesta a un pedido de la Autoridad Palestina, anunció ayer la Presidencia francesa, en medio de las dudas acerca de la afección que sufre el anciano líder palestino, que comienzan a aclararse apuntando a una grave afección sanguínea.

La salud de Arafat se ha deteriorado en las últimas horas tras pasar casi todo el jueves durmiendo y sin poder digerir alimentos ni ponerse de pie, dijeron fuentes allegadas; la televisión palestina en cambio emitió el jueves por la noche imágenes de Arafat, más delgado que de costumbre pero sonriente, con una luenga barba blanca y un gorro de lana azul, rodeado por sus médicos y guardaespaldas.

El carácter dramático del estado de salud del líder palestino quedó sin embargo de manifiesto ayer con la llegada de su esposa Suha Arafat y su hija Zahwa, de 9 años, que viven en París y Túnez, a la Muktata, el sitiado cuartel general de Arafat, al que ingresaron apresuradamente y sin que se les exigieran trámites.

El presidente francés Jacques Chirac anunció que «en respuesta a una petición de la Autoridad Palestina, Francia acordó recibir a Yasser Arafat para que sea atendido en un hospital». Un poco antes, el presidente envío al dirigente palestino sus deseos más sinceros de recuperación y le aseguró el respaldo de Francia en la búsqueda de una solución justa y duradera al conflicto en Medio Oriente.

«Jordania envió dos helicópteros a Cisjordania el jueves por la noche para transportar a Arafat al reino», dijo la vocera oficial Asma Jader. En la capital jordana de Amman, Arafat tomará un avión para volar a Francia: será la primera vez en casi tres años que el titular de la Autoridad Palestina se aleja de su asediado cuartel en Cisjordania.

CONTROVERSIA. Los funcionarios palestinos intentaron inicialmente restar importancia a los achaques de Arafat, pero uno de sus allegados indicó que el líder palestino pasó la mayor parte del día durmiendo. «Al despertar, fue trasladado a una silla de ruedas por encontrarse demasiado débil y no poder caminar», agregó la fuente a cambio de guardar el anonimato.

Uno de sus médicos dijo, también a condición de guardar el anonimato, que los análisis practicados muestran que Arafat tiene bajos los índices de plaquetas.

Según otro de sus médicos, el líder palestino sufre una disfunción de las células sanguíneas, que puede deberse a «una inflamación de origen viral, a un cáncer o a un envenenamiento sanguíneo. Las células que normalmente atacan a los microbios están destruyendo las plaquetas». «Arafat es incapaz de retener alimentos y sufre de diarrea; en ocasiones parece aturdido y no reconoce a varios de sus visitantes», agregó.

El miércoles por la tarde, Arafat, durante un encuentro con el primer ministro palestino Ahmed Qureia, su predecesor Abu Mazen y otro funcionario, vomitó, se desmayó y perdió el conocimiento por unos 10 minutos, dijo un guardaespaldas.

Las autoridades israelíes han conjeturado que Arafat sufre de cáncer del aparato digestivo.