Argentina amplió denuncia y Uruguay prepara respuesta

Argentina presentó ayer en la Corte Internacional de Justicia de la Haya el escrito de réplica con el que completa sus argumentos para defender la denuncia ante ese tribunal por la planta de Botnia y sus instalaciones conexas sobre el río Uruguay.

La consejera legal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, Susana Ruiz Cerutti, dijo ayer que la réplica argentina «es muy sólida».

La jurista explicó que la línea argumental argentina se centra en la violación del Tratado del río Uruguay, «por no haberse sometido el Uruguay al sistema previsto del Estatuto, de información y consulta previa a la Argentina, y acuerdo de las partes para realizar actividades con posibilidades de contaminar el medio protegido». Además sostiene que Uruguay no cumple con la obligación de proteger el río y sus áreas de influencia.

Ruiz Cerutti declaró que en la réplica se incorporaron hechos posteriores a la presentación de la memoria. «Ocurrieron acontecimientos que han agravado el diferendo, el más grave es que haya empezado a funcionar la planta, pero en el medio está la inauguración del Puerto de Nueva Palmira, que es el puerto de Botnia, que se hizo sin cumplir con los pasos de consulta e información previa que prevé el tratado del río Uruguay», sostuvo.

Este nuevo documento, elaborado en respuesta a los argumentos planteados por Uruguay en su contramemoria, sostiene que Uruguay ha violado este acuerdo al autorizar unilateralmente el proyecto de las plantas de Botnia y ENCE y también al permitir la construcción de un puerto para la operación del proyecto a cargo de Botnia.

También se afirma que la autorización unilateral de la extracción de volúmenes importantes de agua del río Uruguay para utilización de Botnia, así como la construcción y operación de la terminal portuaria de carga Ontur en Nueva Palmira, constituyeron violaciones al tratado bilateral.

Desde Argentina se insiste con que la puesta en marcha de la planta de Botnia el 8 de noviembre de 2007 incumplió el mecanismo de información y consulta previa que los dos países deben respetar respecto de toda obra que involucre el recurso compartido.

Asimismo, señala las consecuencias en el medio ambiente que provoca la planta, considerando que la envergadura del proyecto, que prevé la producción de un millón de toneladas anuales, no reconoce antecedentes en el mundo.

Héctor Gros Espiell, que encabeza el grupo de juristas uruguayos en La Haya, dijo a El País que esta mañana en Cancillería analizarán la documentación y definirán la estrategia a seguir para preparar la respuesta a este nuevo escrito. Ayer el Ministerio aún no había recibido el informe de 500 páginas presentado por Argentina.

Uruguay debe responder antes del 29 de julio con un escrito denominado dúplica. Luego se realizarán audiencias orales para defender lo planteado en estos escritos, por lo que la sentencia de la Corte se conocerá recién a fin de año.

En la contestación uruguaya se incluirán los estudios de monitoreo ambiental que está realizando la Dirección Nacional de Medio Ambiente, así como el monitoreo de las aguas del río Uruguay hecho durante el año previo al inicio de la operativa en Botnia. También se documentará el corte de los puentes internacionales que realizan los piqueteros argentinos.