Argentina condiciona diálogo a que se analicen ‘todos los temas’

A las 11.15 el embajador Juan Antonio Yáñez Barnuevo se encontraba ya en el séptimo piso del Edificio Libertad. El secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el director general de Cancillería, José Luis Cancela, fueron los encargados de recibirlo. El encuentro duró poco más de una hora. El diplomático español se retiró y los representantes del gobierno permanecieron reunidos varios minutos más. No hubo declaraciones, ni oficiales, ni oficiosas.

«No es cierto que las conversaciones estén trabadas, aunque es difícil decir si se ha avanzado o no», comentó a El País una fuente de gobierno.

Yáñez Barnuevo llegó esta vez a Montevideo con el mensaje del gobierno argentino de su voluntad de ir al diálogo con una agenda que no excluya ningún tema. Las dos condiciones de la administración de Néstor Kirchner son que se garantice que la planta de Botnia «no contamine» y que «se respete el Tratado del Río Uruguay».

Para Uruguay, tal como le transmitió el propio presidente Tabaré Vázquez al embajador Yáñez Barnuevo, la disposición al diálogo es permanente, pero no se negociará con los puentes cortados.

En este panorama de aparente trabazón, el enviado del rey Juan Carlos de Borbón, partió ayer con los nuevos elementos del conflicto. El diplomático estará hoy brevemente en Buenos Aires. Según informaron a El País fuentes de la Cancillería argentina, no hay ninguna reunión agendada, aunque los voceros no descartaron la posibilidad de un encuentro acordado a último momento. Lo cierto es que Yáñez Barnuevo regresa a Madrid para informar al monarca y al canciller Miguel Angel Moratinos sobre el avance de sus gestiones en el Río de la Plata. Tampoco se fijó fecha para una nueva ronda.

diálogo y ruido. Las condiciones para el diálogo no parecen haber sido las más propicias. El miércoles los asambleístas cumplieron un viejo anhelo, el cierre total de la frontera terrestre con Argentina. La única condición esgrimida por Uruguay para el inicio formal de las negociaciones era manifiestamente violentada.

En este escenario el embajador Yáñez Barnuevo volvió a reunirse con el canciller Jorge Taiana, luego lo hizo brevemente con el presidente Kirchner y el jefe de gabinete Alberto Fernández. En el encuentro de fondo con Taiana, éste le expresó el punto de vista del gobierno argentino respecto del diálogo entre los dos países: que «ningún tema esté excluido de la agenda de diálogo».

Se ignora si esta formulación incluye una posibilidad como la que ahora constituye el eje de los reclamos de los asambleístas: la relocalización de Botnia. El propio presidente Vázquez ha insistido en que este punto, sencillamente, está fuera de toda discusión.

Hecha a un lado esta cuestión, la disponibilidad al diálogo exhibida por el gobierno parece ser receptiva a diversos planteos. A modo de ejemplo, antes de la visita del enviado real, el canciller Reinaldo Gargano recordó la oferta de monitoreo conjunto expresada por Uruguay en varias oportunidades. Esta oferta fue rechazada por Argentina, tanto por nota oficial como por declaraciones del jefe de gabinete, que manejó la idea de que Uruguay pretendía crear «un Frankenstein» y después ofrecer el control compartido de la «criatura».

En este sendero plagado de señales contradictorias, el emisario real mantiene ahora una corriente abierta de diálogo.

«El avance de las gestiones parecen indicar que estamos transitando por el camino adecuado, las expectativas son ciertas, aunque mesuradas», dijo una fuente de Cancillería a la agencia AFP.

Según las mismas fuentes citadas por France Press, a la reunión de ayer el enviado «no trajo ninguna propuesta concreta y volvió a insistir en la posibilidad de agendar una reunión al más alto nivel, para lo cual presentó un listado de temas que Argentina pretende que sean analizados en esa instancia».

Lo cierto es que ante las reiteradas consultas realizadas ayer tanto ante la Presidencia, como la Cancillería, las distintas fuentes prefirieron mantener la más absoluta reserva acerca del «listado de temas» y aún sobre la fecha de esas futuras «reuniones al más alto nivel». La perspectiva más probable, según deslizaron los distintos informantes, parece ser una cuarta ronda del enviado en el Río de la Plata.

Mientras tanto, el conflicto se encauza por una senda cada vez más radicalizada por parte de los asambleístas. Luego del bloqueo total, se plantea una medida similar para este fin de semana. Cabe recordar que sólo se levantó el corte del puente Salto-Concordia, ya que ahora el de Paysandú-Colón pasó a ser por tiempo indefinido igual que Gualeguaychú.

A ello se agrega el apoyo que la Asamblea de Gualeguaychú recibe ahora tanto de la CGT, como de sectores del peronismo – los vinculados al gobernador entrerriano Jorge Busti, que antes se oponían al corte – que luego del fallo de la Corte de La Haya sintieron «legitimado» el bloqueo de los puentes internacionales.