Argentina negociará la refinanciación de los vencimientos de su deuda

«El Gobierno no le va a pedir plata adicional al organismo, sino refinanciamiento de los vencimientos», dijo el secretario de Financiamiento, Guillermo Nielsen, en el marco de las reuniones que mantendrá hoy en Washington el ministro argentino de Economía, Roberto Lavagna con el número uno del FMI Rodrigo Rato y el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del organismo, Anoop Singh.

Lavagna tuvo una primera reunión con Rato ayer en donde comenzó a estudiar la viabilidad de retomar el acuerdo firmado en setiembre de 2003 con el organismo, para diferir el pago de deudas por tres años, convenio que quedó suspendido el año pasado hasta que el país reestructurara su deuda con los acreedores privados. Pero el portavoz del FMI, Thomas Dawson, aclaró que «es prematuro hablar de una apertura o reapertura de las negociaciones» en la reunión de Rato y Lavagna.

La reanudación del acuerdo exigiría a Argentina una rápida renegociación de los contratos con las empresas de servicios privatizadas y reformas tributarias, fiscales y financieras. Autoridades del FMI han anticipado que reclamarán a Argentina aumentar las tarifas de los servicios públicos para compensar a las compañías europeas los des balances creados por la devaluación de casi 70% en 2002.

Según indicó Dawson, durante las reuniones entre Rato y Lavagna también tratarán las varias tasas de participación entre «las clases de acreedores». Como telón de fondo, el presidente argentino Néstor Kirchner arremetió el sábado contra el organismo internacional al que acusó de haber dejado «solo» a su país durante el proceso de canje de la deuda y reclamó a Rato una «autocrítica» del organismo.

«Estuvimos solos en la renegociación del canje, no hubo aportes de capitales como a otras naciones, no hubo préstamos. Después de haber dicho que éramos el modelo del mundo, cuando se derrumbaron los presidentes y las políticas de los organismos multilaterales, quedamos solos», afirmó Kirchner.

Por otra parte, en un artículo publicado el sábado por La Nación y firmado por el propio Lavagna, el ministro destacó que para el canje «hubo que enfrentar el cortoplacismo de quienes dentro y fuera del país preferían una reestructuración rápida y casi sin quita aunque ella fuera insostenible en el tiempo y fuente de acumulación de nueva y mayor deuda». También advirtió que hubo que confrontar con «la mala fe de intermediarios cuyo objetivo era evitar la responsabilidad de muchos bancos y la de algunos comisionistas que pretendían, como es obvio, sacarles plata al Gobierno argentino o a los tenedores minoristas de bonos, o si era posible, a ambos».