Argentina niega responsabilidad en cortes y reclama garantía ambiental

Desde Brasilia, donde Taiana acompaña al presidente Néstor Kirchner en su visita oficial al gobierno del presidente Lula Da Silva, el canciller declaró a medios locales que su país «busca una solución conversada entre amigos» al diferendo surgido por las papeleras. «Nosotros pedimos una garantía de que no habrá daños ambientales en ese emplazamiento», señaló el titular de Relaciones Exteriores.

Aunque hasta el momento no existe una respuesta oficial a la nota de protesta elevada por el gobierno uruguayo a su par argentino, Taiana la desestimó en sus declaraciones a medios periodísticos. «En su primer párrafo, la misiva hace alusión a nuestros planteamientos por los posibles daños ambientales que puedan generar las papeleras», alegó Taiana y posteriormente agregó que «no hay un razonamiento jurídico para los planteamientos» formulados por Uruguay.

La Cancillería argentina difundió ayer las principales objeciones que hace al informe presentado por la Corporación Financiera Internacional (CFI), que depende del Banco Mundial y analiza la naturaleza técnica de los emprendimientos para que el organismo financiero de curso o no a los créditos necesarios para la construcción de las plantas. Entre las principales objeciones del gobierno argentino se cuenta que el informe «no analiza los métodos de producción libres de cloro y carece de indicaciones para prevenir la contaminación con efluentes líquidos y emisiones gaseosas, ni crea adecuados sistemas de control de las contingencias que puedan suscitarse, que son frecuentes en esa industria».

PESIMISMO. Poco antes de que la reunión de la comisión binacional comenzara a sesionar, el director de Asuntos Ambientales de la Cancillería argentina, Raúl Estrada Oyuela, declaró que no confiaba mucho en que existieran avances en este encuentro.

«No tengo una altísima expectativa y no confío mucho en que podamos avanzar», declaró Estrada Oyuela. «En algún momento de este proceso, la parte uruguaya va a comprender lo que está pasando y va a tener la necesaria sensibilidad para inducir a las empresas a modificar sus planes de manera de reducir el impacto ambiental», apuntó el jerarca argentino. De todas formas, Estrada Oyuela fue muy crítico hacia la posición uruguaya al señalar que «Uruguay hizo todo mal porque se lanzó a esto sin consultar a Argentina y ha seguido adelante».

COMISION. Fuentes de la comisión binacional, integrada por técnicos argentinos yuruguayos, para analizar en forma conjunta el impacto ambiental queproduciría las plantas de celulosa, señalaron al términio de la reunión quemantuvieron en la sede de la cancillería argentina que durante el encuentroambas delegaciones realizaron «intercambios de información técnica.

Las mismas fuentes aseguraron que «el clima de la reunión fue bueno» y que,en todo momento, ambas delegaciones «se sustrajeron a la polémicamediática. El encuentro fue el último de la Comisión antes de que secumpla el plazo establecido hasta el 30 de enero para emitir un informeconjunto acerca de los supuestos impactos ambientales que provocarían laspapeleras Botnia y Ence.

«La agenda continúa en Montevideo y, por el momento, no hay previstaninguna reunión de cancilleres. De cualquier forma, no creemos que hayagrandes entendimientos, confiarion a El País las fuentes consultadas, lascuales evaluaron que los encuentros «servirán para mejorar la futuraoperación de las plantas.

De la reunión participaron los miembros de la comisión binacional,integrada por funcionarios de las dos cancillerías y los gobiernosnacionales y provinciales, en tanto que la supervisa un grupo de técnicosde la Universidad de la República, de Uruguay, y de la Universidad Nacionaldel Litoral, de Argentina.