Argentina pide un gesto más explícito previo a la cumbre Vázquez-Kirchner

El gobierno argentino espera en estas horas que las empresas que construyen las plantas de celulosa en Río Negro detengan efectivamente las obras para concretar así la reunión entre los presidentes Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner en la estancia presidencial de Anchorena.
Un alto funcionario del gobierno aseguró anoche a El Observador que aún restan definir algunos detalles del encuentro, pero se mostró confiado en que la cumbre se realizará mañana en la mañana. En la misma línea, el presidente uruguayo dijo ayer era optimista en que la reunión permita encontrar una salida al conflicto que enfrenta a los gobiernos por la instalación de las plantas de las empresas Botnia y ENCE en Río Negro.

El secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, viajó ayer a Buenos Aires y se reunió en la Casa Rosada con el jefe del Gabinete argentino, Alberto Fernández. Los dos jerarcas, que son los principales hombres de confianza de los mandatarios, delinearon los contenidos del encuentro de mañana.

Sin embargo, fuentes del gobierno dijeron que Argentina aún espera medidas más claras de las empresas, lo que fue transmitido ayer por varios funcionarios de la administración Kirchner.

Aunque la firma finlandesa Botnia ya anunció que detendrá las instalación de la planta y la española Ence afirmó que está “a disposición” del gobierno, los argentinos quieren gestos más explícitos: que Botnia efectivamente pare sus obras y Ence diga explícitamente que lo hará. “Aún quedan cosas por ajustar”, dijeron las fuentes.

De todas formas, el gobierno uruguayo emitió ayer un escueto comunicado en el que manifestó su agradecimiento a las empresas por el “gesto” realizado para “facilitar el diálogo entre los presidentes” Vázquez y Kirchner.

Tras el anuncio del fin de semana, la empresa Botnia no dio ayer mayores detalles de cómo y cuándo se instrumentará la detención de obras. La firma sólo informó que mañana, representantes de la compañía se reunirán con el sindicato de trabajadores y las empresas contratistas.

Fuentes de Ence dijeron que la empresa no realizará ningún tipo de acción sino recibe un pedido explícito del gobierno uruguayo de detener las obras. Ence está realizando movimientos de tierra, pero aún no comenzó a construir la planta. Ayer, representantes de las dos empresas se reunieron con integrantes del gobierno.


El paso que falta. La novedad de que Botnia anunciaba la paralización de sus obras fue bien recibida en Argentina. Sin embargo, varios funcionarios dejaron claro que no están del todo satisfechos. “Es un avance muy importante. Habría que garantizar que ninguna de las dos empresas avance con las obras, pero me da la impresión de que todo está dándose como esperábamos y que el encuentro está encaminado”, dijo el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al diario argentino La Nación.

El embajador de Argentina en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, se mostró “optimista” sobre una posible salida pero reclamó un pronunciamiento a Ence. “No hay que adelantarse, aún falta un paso más que es que la empresa Ence suspenda las obras”, advirtió.


“Muy optimista”. El presidente Vázquez adelantó ayer en Minas que ofrecerá a su par argentino Néstor Kirchner “la posibilidad de un monitoreo conjunto” de las plantas productoras de celulosa que se instalan en el departamento de Río Negro, con la participación de “técnicos uruguayos y argentinos”. Vázquez habló tras inaugurar la primera planta nacional de envasado de cerveza en lata de la ciudad de Minas, propiedad de Fábricas Nacionales de Cerveza.

También dijo que ambos países realizarán un “seguimiento permanente del impacto ambiental” que puedan provocar estas fábricas e insistió en que Botnia y Ence terminarán de construir sus respectivas plantas de celulosa “donde se están haciendo ahora y con la tecnología ya anunciada”.

Fuentes políticas dijeron a El Observador que el grupo se integraría por dos técnicos de cada país y uno designado en común acuerdo.

Vázquez dijo además que espera que la reunión permita “avanzar en la solución” de un diferendo que “realmente ha sido negativo para los dos países” y reafirmó que es “muy optimista” acerca de la posibilidad de lograr una salida al conflicto.