Argentina pierde inversores al mayor ritmo desde 2000

El mercado bursátil argentino está perdiendo inversores extranjeros al mayor ritmo desde el año 2000 por temores a que la inflación y la huelga de tres meses de productores agropecuarios limiten el crecimiento económico y las ganancias empresariales (ver página 18).
Alrededor de 1.000 fondos de mercados emergentes vendieron acciones argentinas por un monto de US$ 157 millones hasta mayo, de acuerdo con la firma de seguimiento de flujos de fondos EPFR Global en Cambridge de Massachusetts.

Eso es más que el promedio de negociación diaria de US$ 118 millones en la Bolsa de Buenos Aires y la mayor salida de fondos desde el 2000, el año anterior al que el gobierno cesara los pagos de la deuda por US$ 95.000 millones.

Visión de inversores. Bill Rudman, gerente de WestLB Mellon Asset Management, vendió sus acciones de Telecom Argentina SA, la segunda compañía telefónica más grande del país, al reducir su cartera argentina en mayo de 2% a 0,5% del total de US$ 3.000 millones de valores de emergentes que gestiona.

“Creímos que la huelga de los productores agropecuarios y la fricción en el país estaban acelerando lo que podría ser la próxima crisis”, dijo Rudman. “Argentina corre el riesgo de ser ignorada por los inversionistas, convirtiéndose solamente en algo residual dentro de los mercados emergentes”, acotó.

WestLB Mellon mantenía hasta abril una posición “sobreponderada” en Argentina, apostando a que el gobierno levantaría los controles de precios y las restricciones del mercado.

Argentina tiene la décimoctava capitalización de mercado bursátil del mundo, pero su ponderación en el índice MSCI Emerging Market, un indicador de asignaciones globales de inversores, está atrás de Perú y es un octavo de la de México.

El ex presidente del Banco Central de la República Argentina, Alfonso Prat Gay, y legisladores de la oposición sostienen que el gobierno manipula los datos de inflación –de 9,1% a mayo– luego de que se reemplazara a funcionarios del instituto de estadísticas oficial en enero de 2007.

Escasez y bloqueos. Barclays señaló en un informe del 6 de junio que la economía de Argentina probablemente se retrasará a 5,5% este año y 2% en 2009. El gobierno tal vez informe de una tasa de crecimiento de 7% este año y de 4% el próximo.

El congelamiento de tarifas de energía recortó la inversión en el sector y desencadenó una escasez. La protesta de los agricultores llevó a bloqueos de caminos, escasez de alimentos y las mayores manifestaciones antigubernamentales desde 2001. La confianza en el gobierno se encuentra en el mínimo en cinco años, según una encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella del 2 de junio. “Nadie sabe adónde va esta crisis”, dijo Hernán de la Cárcova, gerente de cartera de Grupo Rig en Buenos Aires, que redujo sus activos locales a 10% de 30% el año pasado.

En cambio, Roberto Drimer, analista de Argentine Research en Buenos Aires, calificó Banco Macro con (la nota) “acumular” durante los últimos seis meses, ante una economía en expansión, un banco central que hace “un trabajo razonable” y reservas en US$ 50.000 millones.

Exigencias. Desde 2005, el gobierno exige que los extranjeros depositen 30% de sus inversiones de acciones en el banco central por un año para limitar los capitales especulativos. En octubre, el gobierno impuso restricciones más severas en los fondos de pensiones, requiriendo que mantengan más inversiones en Argentina para sostener el crecimiento económico.

La regla los está obligando a vender alrededor de US$ 3.000 millones en activos mayoritariamente brasileños, según Sebastián Palla, presidente de la asociación de fondos de pensión del país.

Ese dinero puede ayudar a las acciones, dijo Ben Laidler, estratega de valores latinoamericanos de JPMorgan Chase de Nueva York. Las probabilidades de que el gobierno relaje las normas hace que acciones como Telecom Argentina valgan la pena, dijo.

“Pero en una perspectiva de 12 a 24 meses, es difícil prever qué revertirá la tendencia”, dijo Laidler. “Los datos fundamentales están empeorando. En el mediano plazo se verá un menor interés en Argentina”. (Bloomberg)