Argentina reacciona ante protesta uruguaya

Un nuevo incidente diplomático entre Uruguay y Argentina amenaza con deteriorar aún más las relaciones bilaterales entorno al conflicto por la construcción en Fray Bentos de la planta de celulosa de Botnia.
La nota que la Cancillería uruguaya envió el martes a su par argentina a través del embajador en Montevideo, Hernán Patiño Mayer, molestó a las autoridades en la vecina orilla por haber calificado a los activistas de la provincia de Entre Ríos de “terroristas”, por acusar al gobierno del presidente Néstor Kirchner de “no hacer nada” para impedir eventuales “acciones violentas”, y por adjudicarle “responsabilidad” futura si las amenazas proferidas desde Gualeguaychú contra la fábrica finlandesa se concretan.

Todo esto ocurre, además, en medio de un accidente en la planta de Botnia donde 12 trabajadores resultaron intoxicados con sulfuro de sodio tras un escape.

El incidente fue utilizado en Argentina por autoridades oficiales, según medios de prensa locales, para advertir de lo que es capaz de ocasionar en la salud de las personas la fábrica una vez que comience a producir pasta de celulosa.

Los activistas de Gualeguaychú, por su lado, denunciaron que la “nube tóxica y contaminante” que afectó las vías respiratorias y la piel de los trabajadores de la planta de Botnia (todos dados de alta) cruzó el río Uruguay y provocó lesiones en ciudadanos de aquella ciudad.


“Improcedente”. El embajador Patiño Mayer contó a El Observador que ni bien leyó la nota entendió que “algunos párrafos” son “improcedentes”.

La carta se la entregó Álvaro Gallardo, director de Asuntos Políticos de la Cancillería uruguaya.

Patiño Mayer destacó que el encuentro con Gallardo fue en buenos términos, pero que la nota está escrita en un tono “duro”, con expresiones “improcedentes” y que no condicen con “el trato diplomático” que se acostumbra tener entre dos gobiernos, aún en medio de un diferendo de estas características.

La respuesta del gobierno de Kirchner llegará en las próximas horas, estimó el embajador argentino en Montevideo.

Gallardo explicó que la nota refleja la “preocupación” del gobierno uruguayo por la acumulación de amenazas de acciones violentas contra la planta de Botnia.

“La nota detalla, con nombre y apellido, las personas que han dicho estar dispuestas a atentar contra la fábrica, hacerla caer como a las torres gemelas de Nueva York o desaparecer con explosivos, todo lo cual supone una amenaza de carácter terrorista”, expresó Gallardo a El Observador.


Sin recaudos. Según el diplomático uruguayo, al gobierno del presidente Tabaré Vázquez “no le consta que Argentina haya tomado recaudos para que todo esto no suceda” y por ello la advertencia.

Gallardo aseguró que desde hace varios meses vienen recogiendo amenazas y que ya en Semana Santa podrían haber enviado una nota en similares términos.

“Si en mi país alguien dice que va a atentar contra un ciudadano argentino el gobierno lo impediría”, dijo.

Una copia de la nota fue enviada ayer a la OEA con recortes de prensa que dan cuenta de las amenazas. También se enviará al Tribunal de Controversias del Mercosur y a la Corte de La Haya.