Argentina reaviva el debate sobre la soberanía de Malvinas

A pocos días del 25º aniversario de la guerra de las Malvinas el Gobierno de Néstor Kirchner ha anunciado que da por terminado el acuerdo de cooperación que Argentina tenía firmado con el Reino Unido para la explotación de hidrocarburos en el archipiélago bajo control británico. Buenos Aires argumenta que el tratado, firmado en 1995, sólo ha servido para que Londres justifique su «dominio ilegítimo» sobre las Malvinas, cuya soberanía aún reclaman los argentinos.

La decisión argentina se produce a escasos días de cumplirse el 25º aniversario de la guerra
El ministro de Exteriores argentino, Jorge Taiana, convocó el martes al embajador británico en Buenos Aires, John Hughes, para comunicarle que Buenos Aires daba por terminado el acuerdo. Aunque el tratado que se cancela no ha ido mucho más allá de la declaración de intenciones y no ha tenido un gran resultado práctico, está cargado de simbolismo, puesto que fue el primer acuerdo firmado tras la guerra por la soberanía de las islas.

La llamada Declaración Conjunta argentino-británica sobre Cooperación en Actividades Costa Afuera del Atlántico Suroccidental de 1995 para la exploración y explotación de hidrocarburos supuso un hito en la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Buenos Aires y Londres, interrumpidas desde el conflicto de 1982, que costó la vida a 650 argentinos y 255 británicos. «Argentina no es contraria a cooperar con el Reino Unido, pero siempre que esto contribuya a reanudar el diálogo sobre la soberanía de las islas», declaró el ministro Taiana a medios locales. Argentina acusa al Reino Unido de haber aprovechado todos estos años de vigencia del acuerdo para tomar decisiones unilaterales en materia de explotación de recursos petrolíferos y pesqueros, violando el espíritu del pacto.

El próximo lunes hará un cuarto de siglo que las tropas argentinas, enviadas por la dictadura, desembarcaran en las Malvinas, de las que salieron 74 días después, tras una rendición incondicional que supuso el golpe de gracia para la dictadura militar. Durante el periodo posterior se han producido diversas iniciativas de acercamiento, especialmente durante la presidencia del peronista Carlos Menem (1990-1999), y entre ellas destacaba el acuerdo roto ayer por el Ejecutivo del también peronista Kirchner, quien prepara una serie de gestos con vistas al aniversario para reafirmar la reclamación de soberanía argentina.

La embajada británica lamentó la postura argentina y, pese al revés en las relaciones, anunció un acuerdo para que cientos de familiares de militares argentinos muertos en combate y enterrados en las islas puedan viajar a las Malvinas para visitar las tumbas. En la actualidad no existen vuelos regulares entre Argentina y el archipiélago del Atlántico Sur y en 2003 el Gobierno argentino prohibió la utilización del espacio aéreo argentino para vuelos charter con destino a las Malvinas. Desde Londres, un portavoz del Ministerio de Exteriores calificó la decisión argentina como «un paso atrás». «Es una medida lamentable que no ayudará a Argentina en su reclamo de la soberanía de las islas».

El anuncio del Gobierno argentino forma parte de una batería de medidas que con un tono marcadamente nacionalista ha preparado la Administración Kirchner ante este 25 aniversario. El Gobierno argentino ha rechazado una invitación de su par británico para celebrar de manera conjunta el armisticio. Desde Londres se sostiene que se trata de una ceremonia para honrar a los caídos de ambos lados, pero Buenos Aires considera que la fecha elegida -el 14 de junio, cuando se rindieron las tropas argentinas- convierte el acto en una conmemoración de la victoria británica.

En el mismo contexto se enmarca la nueva Ley de Pesca que en las próximas semanas aprobará el Congreso argentino que reafirma la reclamación de soberanía en las aguas que rodean las islas. El texto prevé la imposición de sanciones a las empresas que pesquen en aguas en litigio y paguen derechos de pesca a las autoridades de las Malvinas. En la actualidad, el Reino Unido y el Gobierno autónomo de las Malvinas (Falkland en su denominación en inglés) mantienen una zona de exclusión económica de 200 millas alrededor del archipiélago.

Ushuaia, la ciudad más al sur del mundo, iba a convertirse el próximo lunes en el centro de las reivindicaciones argentinas con un gran acto que iba a ser presidido por Kirchner, quien sin embargo ha suspendido provisionalmente su presencia debido a las fuertes protestas sociales contra su gestión que se producen en la vecina región de Santa Cruz, de la que es oriundo y que gobernó hasta llegar a la presidencia del país en 2003.