Argentina se molestó con Vázquez por retenciones

A esto se sumaron declaraciones formuladas ayer por el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, que abundó en la cuestión de retenciones en declaraciones a la argentina Radio Mitre donde, además, señaló el doble discurso del gobierno del país vecino respecto a los cortes de piqueteros en las rutas, que acababan de ser fustigados por el ex presidente Néstor Kirchner.

«Vemos muchas contradicciones», dijo. «Todos se quejan, el gobierno se queja de los cortes y permaneció bastante insensible e impasible cuando le prohibieron a muchos argentinos venir a Uruguay por la discusión sobre Botnia», dijo

Nin lamentó que haya «criterios tan distintos para situaciones iguales».

MUY DISTORSIONANTE. El vicepresidente señaló también el «efecto muy negativo desde el punto de vista de la industria uruguaya» de las retenciones que se aplican a las exportaciones argentinas, que afectan la competitividad de Uruguay.

Señaló que el sistema de las retenciones «es muy distorsionante» para la región y observó que, por ellas «los supermercados uruguayos están llenos de aceite argentino que son más baratos».

Es que los productores argentinos que compran trigo para harina o granos para aceite, no pagan las detracciones como sí lo hacen los productores uruguayos que fabrican aceites o harinas para el mercado local o para mercados en los que compite con bienes argentinos.

Y Nin fue más lejos, incluso que Vázquez, cuestionando el modelo de desarrollo del país vecino.

«Nos parece que un productor rural que tiene que pagar el 40 y tanto por ciento, más los costos de implantación y, eventualmente arrendamiento de la tierra, prácticamente está trabajando para el Estado», señaló. «Nadie está en condiciones de trabajar de esa manera», agregó.

Para Nin Argentina «está desalentando la producción» agropecuaria y estimó, en tono de duda, que de esta manera «quizá vaya a un modelo más industrializado».

DISGUSTO. En la Cumbre de Tucumán, Vázquez abordó de lleno las retenciones argentinas que «lastiman» las economía de los socios del bloque y generan pérdida de competitividad a Uruguay. No obstante, el mandatario se cuidó de no cuestionar la soberanía argentina para aplicarlas.

En la jornada previa, Astori había hecho abortar en el Consejo del Mercado Común un intento argentino de institucionalizar la aplicación de ese tipo de derechos sobre la expor- tación en el Código Aduanero, una compleja reglamentación indispensable para configurar una Unión Aduanera, pero sobre la cual se mantienen disensos y no estaría acordada hasta fines de este año. Astori sostuvo que, eventualmente, las definiciones de este tipo requieren consensos previos.

Este diferendo, más diver-sas objeciones de Paraguay, mantienen trancado el Código Aduanero. Tampoco se resolvió en Tucumán otro reclamo de Uruguay referido al cobro del doble arancel en el Mercosur.

Ayer el diario La Nación dijo que el tema fue «un nuevo punto de fricción» entre ambos gobiernos. Agregó que la administración de Cristina Kirchner consideró «inoportunos» e «injustificados» los cuestionamientos uruguayos.

«No hubo funcionario alguno que no planteara ayer el fuerte malestar de la Presidenta con Vázquez», reportó el periódico. «¿En estos seis meses de gobierno se olvidaron de plantearlo?», se preguntaba un funcionario que acompañó a la presidenta. «Cristina le contestó durante su presentación. Eso es todo», se excusó un ministro, en referencia a la fuerte defensa de las retenciones que hizo ayer la Presidenta, al mencionar el conflicto con el agro, y defendiendo, implícitamente, su política impositiva a las exportaciones», señaló La Nación.

Y agrega la crónica: «Por si faltaba algo para que la bronca se expusiera sin tapujos después de que el ministro de Economía de Uruguay, Danilo Astori, rechazara duramente las retenciones, el propio Tabaré Vázquez le enrostró a la Presidenta, en pleno debate ante el resto de los mandatarios, que quería imponer en la agenda del bloque los perjuicios que le causaban a su país las polémicas alícuotas que tanto revuelo generan en la Argentina. «Cada país tiene todo el derecho de aplicar su política, pero eso puede lastimar a otros», lanzó Vázquez ante la mirada rígida de Cristina Kirchner, que comandaba el encuentro».